CEDINS

Declaración Política Cumbre Agraria:“Sembrando dignidad, labrando esperanza y cosechando país”

BOGOTÁ, MARZO 16 DE 2014

Por convocatoria de la Mesa de Interlocución Agraria – MIA, la Marcha Patriótica, el Coordinador Nacional Agrario – CNA, el Congreso de los Pueblos, el Proceso de Comunidades Negras – PCN, la Mesa de Unidad Agraria – MUA, la Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia – COMOSOC, la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC, el Movimiento por la Constituyente Popular – MCP, Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, FENSUAGRO, Asociación nacional de Zonas de Reserva Campesina – ANZORC y Asociación Campesina Popular- se realizó en la ciudad de Bogotá, del 15 al 17 de marzo, la Cumbra Agraria: campesina, étnica y popular. La Cumbre reunió a 30 mil personas provenientes de todas las regiones del país.

Santiago de Cali: Entre las promesas del desarrollo neoliberal y la realidad del profundo conflicto social

Por: Anita Erazo

Tomado de: http://derechoalaciudadflacso.wordpress.com

Santiago de Cali, Colombia, cuenta con aproximadamente 2.319.655 habitantes (DANE, 2005) y es la ciudad más importante de la región del suroccidente, ya que se encuentra estratégicamente ubicada en el Pacífico colombiano, conurbana al puerto de Buenaventura, colindante con Cauca y próxima a Nariño (región rica territorialmente por el macizo colombiano y la salida al mar). Esto la convierte en referencia urbana para el entorno poblacional de la zona, introduciendo el imaginario de que es un espacio de múltiples oportunidades.

Villavicencio: Mandato por el territorio y el derecho a la ciudad.

Hay un resurgir de los procesos urbanos los cuales buscan rutas de reconstrucción de un movimiento urbano popular que logre conquistar el derecho a la ciudad. organizaciones de la ciudad de Villavicencio han emprendido ese camino. Este mandato da cuenta de ese esfuerzo de todo el año 2013.

Salario ínfimo y precarización

Por: Alfredo Burbano – Alejandra Porras

El 24 de diciembre de 2013, con la llegada del niño Dios, vino también un nuevo regalo de las clases empresariales y el gobierno a los trabajadores colombianos: la fijación del salario mínimo. Solo que este regalo parece resultado de una confabulación entre Heródes y Poncio Pilatos para amargar el año nuevo no solo de la clase laboriosa sino de toda la sociedad colombiana.

Grandeza y miserias del río Magdalena. El desembarco de las multinacionales españolas en Colombia

Por: Nazareth Castro

No es el más largo ni el más caudaloso, pero el Magdalena es, con sus más de 1.500 kilómetros, la principal arteria fluvial de Colombia. El río que inspiró a Gabriel García Márquez para escribir novelas como El amor en los tiempos del cólera recorre el país de sur a norte, desde el Macizo Colombiano hasta el mar Caribe. El Gran Río de la Magdalena acoge a sus orillas multitud de poblaciones que recuerdan los tiempos en que el río, navegable, era un medio fundamental de comunicación y un elemento central para el desarrollo del país. Es más que un río: es un símbolo nacional. El “Río de la Patria”.

Cerca todavía del nacimiento del Magdalena, en el departamento (provincia) del Huila, se encuentra La Jagua, un pueblo de calles empedradas y solitarias, de esos en que el tiempo parece detenerse. Es un pueblo tranquilo, de poco más de mil habitantes, al que acuden visitantes atraídos por la antigüedad de sus casas coloniales y por su riqueza cultural de raíces indígenas. Es también, dicen, un pueblo de brujas. Cuenta la leyenda que son de dos tipos: hechiceras o voladoras. Uno puede o no creer, pero, como dicen por aquí, “pues que las hay, las hay”.

El grafitti como manifestación política

Por Lisbeth Montaña Erazo – CEDINS

Las imágenes del pasado que no son reconocidas por el presente como una de sus propias preocupaciones amenazan con desaparecer de una manera irrecuperable”. Walter Benjamin

El graffiti ha sido considerado desde sus inicios, por ciertos organismos de control, como un acto vandálico que irrumpe en el orden social, amenazando con destruir la normalidad de la vida urbana, manchando con su indescifrable simbología el traje con el que se encuentra engalanada nuestra ciudad.