
Freddy Díaz G. – CEDINS
Mientras en muchos lugares del planeta se preparan para enfrentar, o ya encaran, el fenómeno del ‘Súper Niño’, y ya es una realidad el significativo aumento de las temperaturas, con todo lo que ello implica, por ejemplo la multiplicación de fortísimos incendios forestales, la extrema derecha global, está desmontando la institucionalidad climática, reforzando un negacionismo criminal que afecta y destruye toda la vida planetaria.
La reciente elección y posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia muestra que ningún país está exento de sufrir las consecuencias de este ataque, ni siquiera los ubicados en la zona intertropical, que serán los más afectados por los impactos negativos del cambio climático (WMO, 2022) (ver figura 1).
Lo que se puede vislumbrar a través de sus discursos y nombramientos en algunos de los ministerios muestran una clara tendencia hacía el reforzamiento del sector primario de la economía nacional, concretamente del sector extractivo, que le dan soporte a la matriz energética y alimentaria global.
Figura 1. Patrones de cambios de temperatura y precipitaciones en el mundo

Fuente: WMO, 2022.
Nombramientos e intereses
El gobierno de Abelardo de la Espriella, persigue un interés claro: relanzar un neoliberalismo extractivista en el país, pero subordinado claramente a los intereses y estrategias de la alianza Estados Unidos – Israel. En ese sentido se mueven las designaciones ministeriales: sumisión institucional, política, cultural y económica ante aquella alianza; guerra total al enemigo construido por el amo imperial, securitización territorial y del sentido común para garantizar el acceso a bienes naturales de todo tipo y el control de cadenas de suministros; acentuar la reprimarización de la economía colombiana comprendiéndola de esa manera como una despensa más de materiales y energía, que se sumará a las despensas de Venezuela y Ecuador, también bajo control total de los EE.UU. Para las clases que constituyen el régimen político colombiano este plan es solo un paso más en su sometimiento al imperio, ahora más rápido y expedito bajo el gobierno de Abelardo
Para la nueva gobernanza los aliados elegidos fueron los gremios, pues es evidente la centralidad que tendrá el empresariado en el actual gobierno. Sólo por mencionar algunos ejemplos, Miguel Gómes Martínez, Ministro de Hacienda, fue presidente de FASECOLDA y BANCOLDEX; Indalecio Dangond, Ministro de Agricultura, hizo parte de FEDEPALMA y de FINAGRO y Ana María Vesga, Ministra de Salud, fue presidenta de ACEMI. Llama la atención la hasta ahora falta de participación de FEDEGAN, a menos que sean parte de los titiriteros tras cortinas.
De esa manera, los sectores ambiental, agropecuario y mineroenergético, en pleno, desempeñarán un papel determinante y se convertirán a su vez en un escenario de disputa constante, no sólo por el espacio y la materialidad, sino además por los sentidos y los proyectos colectivos.
Ambiente
La cabeza del sector ambiental será Fabio Arjona, biólogo marino de formación. Su postura reencaucha la política impulsada desde el gobierno de Iván Duque centrada en garantizar el crecimiento económico, subordinando a éste la conservación. Para ello permitirá el desarrollo de proyectos de fracking en áreas que no sean protegidas ni en ecosistemas sensibles. Esto último abre nuevamente la discusión acerca de que se entiende por “ecosistemas estratégicos” y como esa categorización no sólo relativiza daños, sino que además promueve la idea de que existen ecosistemas más importantes que otros.
Respecto a la actividad minera, sus intervenciones públicas se han centrado en la necesidad de delimitar el páramo de Santurbán, pero no para protegerlo, sino para definir las áreas en las que se puede desarrollar la extracción minera. Sumado a ello, busca formalizar a los mineros de la mano de Iris Mining, la antigua Gran Colombia Gold, empresa con señaladas relaciones con grupos paramilitares en Antioquia, tal como se indica en la Resolución 53/2016 de la CIDH.
La imagen 2 muestra el traslape de títulos mineros, todos ellos de oro, con el polígono de la jurisdicción Santurbán – Berlín oficializado en la Resolución 2090 del 2014. Se otorgaron títulos dentro del complejo del páramo. La extracción solo ha sido frenada por las luchas sociales de campesinos y habitantes urbanos del área metropolitana de Bucaramanga.
Imagen 2. Títulos Mineros en el Complejo de Páramos de la Jurisdicción Santurbán – Berlín

Fuente: Autor, 2026.
Ahora bien, es necesario aclarar que aún hay un área del páramo que no se ha delimitado por razones socioecológicas, pero ello deberá contemplar la gran cantidad de títulos y solicitudes mineras que hay en la zona, así como las actividades agropecuarias.
Por otro lado, hay tres elementos más sobre los que el nuevo ministro ha dejado ver su interés:
• Aspersión aérea: el nuevo gobierno ha reabierto la puerta al control de cultivos de uso ilícito por medio de su fumigación. De acuerdo a los primeros pronunciamientos tanto del ministro como de Abelardo de la Espriella, se utilizarán productos químicos que no afectarán al entorno sobre el que se aplique, incluida la salud humana. Hasta el momento no se ha precisado cuál es ese producto, pero, cualquier agrotóxico aplicado con fumigación aérea, tiene mínimas posibilidades de control de daños ambientales y a la salud humana.
• Especies invasoras: Arjona ha sido claro en que el ministerio no hará control letal sobre la población de hipopótamos que se expande por el Magdalena Medio, lo cual implica aceptar la destrucción de los ecosistemas y la presión sobre especies endémicas. Arjona abandona su formación científica y se inclina por salidas populistas.
• Bioeconomía: el nuevo ministerio busca apalancar una parte del crecimiento económico que pretende el nuevo gobierno en la biodiversidad del país. Asegura Arjona que las especies animales y vegetales del país deben ser aprovechadas por la industria.
Un último punto que es crucial para dimensionar las amenazas tiene que ver con la apuesta del gobierno por centrar un porcentaje considerable de la economía nacional en el sector extractivo, pero también comprende plenamente que las reacciones sociales no se harán esperar buscando evitar la expoliación y la destrucción de ecosistemas. Por ello Fabio Arjona ha sido insistente no sólo en que se deben agilizar los trámites para la entrega de licencias ambientales, pues considera que retrasan los proyectos, sino que además señala que la consulta previa es una extorsión que hacen las comunidades (Noticias Caracol, 2026). Expresión clara de ello es su intención de retirar la exigencia de licencia ambiental para las obras del Canal del Dique en la Costa Caribe (De la Espriella Style, 2026).
No es descabellado considerar que tanto desde el ejecutivo como desde el congreso se busque legislar en contra de herramientas que en el pasado han permitido, al menos parcialmente, blindar territorios de actividades económicas que devastan la vida.
Minas y energía
Como Ministra de Minas y Energía fue designada María Nohemí Arboleda, exgerente de XM, una empresa privada que entre otras cosas administra el negocio de la distribución de energía eléctrica en el país. Dice Arboleda que los énfasis que hará es alrededor de asegurar la soberanía energética del país, para lo cual se sostendría sobre el fracking, tanto para extraer petróleo como gas. Soberanía no habrá, pero lo que se perseguirá en realidad es el repunte del negocio energético convencional y por lo tanto la ralentización de los proyectos de transición energética, por lo menos desde la visión de aumentar su peso específico en la canasta energética.
El gobierno de De la Espriella encontró en la actual Junta Directiva Nacional de la Unión Sindical Obrera un aliado como pocos, pues los intereses de aquellos liderazgos se alejaron no sólo de las definiciones colectivas del sindicato, sino de una apuesta de país que supere la centralidad económica y cultural en los hidrocarburos. Sus decisiones más recientes se han tomado con el único objetivo de mantener sus prebendas y el estilo de vida que les permite estar a la cabeza de un sindicato que antes luchaba por la soberanía de la mano de las comunidades y hoy solo obedece a intereses del capital transnacional.
A lo anterior se le debe sumar un hecho concreto: el fenómeno del ‘Súper Niño’, como expresión del Cambio Climático, que ya empieza a golpear el país, y que al implicar menor cantidad de precipitaciones, provocará racionamientos de energía eléctrica, contexto perfecto para reactivar las termoeléctricas y con ello aumentar la extracción de carbón.
Agricultura
Respecto al Ministerio de Agricultura, Indalecio Dangond fue designado como cabeza del sector. Exfuncionario de FEDEPALMA, USAID y FINAGRO; recientemente, por medio de su empresa Open Loans OPL SAS, se ha visto relacionado con la entrega de un crédito de $400.000.000 y un subsidio de $95’273.700 que beneficia a Juan José Lafaurie Cabal, delfín de los ganaderos, destinados para el cultivo de palma de aceite (Coronell, 2026).
Lo anterior deja ver claramente la cercanía que tiene Dangond con el agronegocio, particularmente con los monocultivos, lo cual no es una cuestión menor de cara a las prioridades que se ha trazado el nuevo gobierno.
De acuerdo a lo que se ha conocido, uno de sus mayores intereses, que además fundamenta gran parte de la política del ministerio, es la legalización de los títulos de propiedad para generar seguridad jurídica; ello hace recordar inmediatamente las locomotoras de Juan Manuel Santos que buscaba lo mismo para dar garantías a las inversiones extranjeras.
Dangond buscará bancarizar a dos y medio millones de campesinos. La relación con el punto anterior es que muy seguramente se reforzará la figura de la asociatividad, para lo cual el campesinado deberá contar con los títulos de sus predios para que estos sean la llave de entrada a la sociedad junto a grandes empresarios del sector rural y en sus nuevas cuentas bancarias se depositarán las ganancias que dejen, a mediano y largo plazo, los monocultivos.
Además de ello, esa política de bancarización beneficiará al sistema financiero que contará con nuevos millones de personas a quienes ofrecerles sus servicios. En este aspecto el salto atrás se remonta a las épocas de Uribe y Santos, quienes empujaron el capitalismo extractivista con las locomotoras minero energética y agrícola, pero también con la llamada seguridad democrática.
El tercer elemento que ha marcado el nuevo ministro como su prioridad es el impulso a la construcción y rehabilitación de los distritos de riego (Jaimes, 2026), para lo cual Dangond buscará apoyarse en Israel (Op. Cit, 2026), lo cual genera preocupaciones enormes por lo que implicaría tener la gestión del agua, particularmente en el contexto del cambio climático, en manos de un país que se ha interesado en los bienes naturales de América Latina y busca su control por medio de medios non sanctos.
Algo más que refuerza la relación del nuevo negocio con los monocultivos es su idea de sustituir cincuenta mil hectáreas de hoja de coca por palma de aceite en Tumaco y cacao en Tibú (Op. Cit, 2026). Más políticas reencauchadas y fracasadas gobierno tras gobierno.
Para actuar en consecuencia, el gobierno de De la Espriella ha indicado que se derogarán las resoluciones que dan piso a las Áreas de Protección y Producción de Alimentos (La Razón, 2026) bajo el argumento de que limitan el uso del suelo. Aunque no se hace ningún comentario respecto a la intención de asegurar la producción alimentaria en aquellas zonas.
La imagen 3 muestra las APPA ubicadas en el departamento de La Guajira, así como los títulos y solicitudes mineras en esa misma zona, donde se ve con claridad el traslape que ocurre entre aquellos polígonos.
Figura 3. Traslape de las Áreas de Protección y Producción de Alimentos con Títulos y Solicitudes Mineras en La Guajira

Fuente: Autor, 2026
La gran mayoría de las APPA ubicadas en el departamento se traslapan con los títulos y las solicitudes. Las Áreas de Protección y Producción de Alimentos poseen un área de 798 KM2, los títulos mineros corresponden a 297,5 KM2, y las solicitudes a 252,3 KM2. Es decir, el 68,9% del área presenta solapamiento.
En tal sentido, se puede afirmar con este ejemplo, que la cuestión no es, como se afirma desde el gobierno, que se limite el uso del suelo, sino que estas áreas están ubicadas en zonas que pueden frenar o limitar sí actividades industriales extractivas.
Puede sumarse al ejemplo anterior, las APPA de Cundinamarca que se traslapan con zonas de invernaderos para la producción de flores, pero además susceptibles a la expansión urbana.
De tal forma, serán los gremios empresariales los que se verán beneficiados por la eliminación de este tipo de figuras, mientras se pone en riesgo la seguridad alimentaria en el país.
Habrá que estar al tanto de los proyectos agroindustriales que se podrían desarrollar en la altillanura. No sólo porque allí, como en muchas otras zonas del país no se tiene claridad de la localización de los baldíos, sino porque además podría significar la ampliación de la frontera agrícola.
Finalmente, si bien no hace parte propiamente de los sectores sobre los que ha girado este texto, la designación de Omar Bula Escobar como canciller es un golpe directo a las políticas de adaptación al Cambio Climático, así como a los acuerdos internacionales en materia ambiental.
Bula es un declarado negacionista del Cambio Climático, lo que genera preocupación dado que es la cancillería la que toma las decisiones en política exterior, incluyendo para este caso, la permanencia o no en el Acuerdo de París, por ejemplo, o en instituciones internacionales con tareas para enfrentar la nueva realidad climática. No sería de extrañar que Colombia los abandone, pues tras el cada vez mayor plegamiento hacia Washington, ello podría verse como un guiño a los intereses y visiones de Trump.
Disputa cultural del espacio y la realidad
El triunfo del proyecto de Abelardo de la Espriella representa tanto el reacomodamiento de fuerzas políticas, sino también una declaración de mayor disputa ideológica, y por lo tanto cultural, para la que el movimiento social y político popular parece no estar preparado.
Por una parte, por la excesiva centralidad que el movimiento le da a la disputa electoral, abandonando casi que por completo la movilización y la construcción autónoma de proyectos y propuestas.
Al delegar en el gobierno saliente la realización de sus demandas, se entró en el terreno de los mínimos materiales, y abandonando la disputa política y cultural. Dejó de cuestionar y controvertir el sentido común. Se apartó de la construcción de contra hegemonía. Por lo tanto, el progresismo, y las organizaciones que lo acompañaron con aplausos o silencios, no se plantearon ser alternativa de poder.
Ahora bien, la disputa cultural tendrá su expresión material y espacial emprendida por el régimen con el objetivo de atacar las construcciones territoriales de las organizaciones sociales pues sabe que allí se plantean alternativas concretas de ordenamiento territorial, relacionamiento con la Naturaleza, procesos productivos, de intercambio y comercialización y la confrontación de proyectos que pongan en riesgo sus cosmovisiones. En suma, pequeñas pero potentes manifestaciones de poder.
Es por ello que las organizaciones sociales y políticas deberán volcar sobre las territorialidades, tanto urbanas, rurales y de ciudad – región, identidades y simbolismos para transformar sentidos que permitan la construcción de espacio y con ello el modelamiento del territorio. Será su tarea la defensa de las victorias populares como los Territorios Campesinos Agroalimentarios, las figuras de protección del agua y los ecosistemas, las territorialidades de economías populares, y muchas más. Estas propuestas de vida deberán ser la punta de lanza para la construcción de consensos como paso inicial para convertirse en una necesidad para el país.
Para lograr lo anterior es preciso partir de la realidad multidimensional actual: las condiciones de la oposición electoral y del movimiento social en su conjunto, las características que ha tomado el régimen hoy, la cada vez mayor, y directa, injerencia de Estados Unidos y las novedosas formas en las que Israel hace presencia, el posible aislamiento internacional de Colombia, obliga a producir acción política, pero ella no puede hacerse como antes pues la realidad ha cambiado y es necesario actuar en consecuencia, no tiene sentido hacer lo mismo bajo un panorama adverso pero además diferente.
La acción de corto y mediano plazo hoy tiene una característica particular respecto a otros que se hayan hecho en el pasado: está marcado por el Cambio Climático. Por ello las organizaciones sociales y políticas no sólo tienen la tarea de realizarlo sino desarrollarlo sabiendo que debe hacerse con el tiempo en contra. El movimiento político y social y la izquierda están llamadas a demostrar que no es menor al tiempo que le tocó vivir.
Referencias
Comisión Interamericana de Derechos Humanos. (2016). Resolución 53/2016.
Coronell, D. (2026). El Estructurador. Cambio. Recuperado de: https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/7/el-estructurador
De la Espriella Style. (2026, 28 de julio).
Presidente electo traerá expertos de Israel para rehabilitar los distritos de riego en el país [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=6ZzMpxxANcw
Jaimes, C. (2026). Indalecio Dangond será Ministro de Agricultura del gobierno De la Espriella: Estas serán sus Prioridades para el Campo. Valora Analitik. Recuperado de: https://www.valoraanalitik.com/indalecio-dangond-sera-ministro-de-agricultura-del-gobierno-de-la-espriella-estas-seran-sus-prioridades-para-el-campo/
La Razón. [@LARazón.CO]. (30 de julio, 2026). El presidente electo, Abelardo de la Espriella, aseguró que dio instrucciones al ministro de Agricultura para adelantar la derogatoria de las resoluciones que crearon las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA). [Vídeo]. https://www.facebook.com/reel/1521331006400519
Noticias Caracol. (2026). Fabio Arjona, ministro de Ambiente designado, habla sobre el fracking: ¿se hará en áreas protegidas. Recuperado de: https://www.noticiascaracol.com/politica/fabio-arjona-ministro-de-ambiente-designado-habla-sobre-el-fracking-se-hara-en-areas-protegidas-ex40
World Meteorological Organization. (2022). Regional trends in extreme events in the IPCC 2021 report.