En el año 2015, el Magdalena Medio es una de las regiones con mayores transformaciones territoriales en Colombia, en la que se implementan ambiciosos proyectos extractivos y de infraestructura. No puede imaginarse este tipo de emprendimientos en esta región sin que el paramilitarismo haya podido controlar el territorio –militar, política y socialmente‐ y haya generado las condiciones para que las inversiones de capital se hayan llevado a cabo.