{"id":98,"date":"2010-09-17T05:00:00","date_gmt":"2010-09-17T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/index.php\/2010\/09\/17\/solo-imaginando-otros-mundos-se-cambiara-este\/"},"modified":"2010-09-17T05:00:00","modified_gmt":"2010-09-17T05:00:00","slug":"solo-imaginando-otros-mundos-se-cambiara-este","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2010\/09\/17\/solo-imaginando-otros-mundos-se-cambiara-este\/","title":{"rendered":"S\u00f3lo imaginando otros mundos, se cambiar\u00e1 \u00e9ste."},"content":{"rendered":"<div><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-97\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/protestas_mineros_peru.jpg\" border=\"0\" width=\"315\" height=\"154\" style=\"margin: 2px; float: left;\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/protestas_mineros_peru.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/protestas_mineros_peru-300x147.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><strong>REFLEXIONES SOBRE EL BUEN VIVIR<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u201cYa lo ves, se\u00f1or Nicetas -dijo Baudolino-, cuando no era presa de las tentaciones de este mundo, dedicaba mis noches a imaginar otros mundos. Un poco con la ayuda del vino, y un poco con la de la miel verde. No hay nada mejor que imaginar otros mundos para olvidar lo doloroso que es el mundo en que vivimos. Por lo menos, as\u00ed pensaba yo entonces. Todav\u00eda no hab\u00eda entendido que, imaginando otros mundos, se acaba por cambiar tambi\u00e9n \u00e9ste.\u201d (Humberto Eco)\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0En muchas regiones del mundo, sobre todo en los pa\u00edses andinos Bolivia y Ecuador, uno de los puntos medulares del debate es el cuestionamiento al r\u00e9gimen de desarrollo imperante. Y en ese contexto aparecen diversas propuestas desde las mismas comunidades ancestrales, enriquecidas por las luchas de resistencia de las \u00faltimas d\u00e9cadas, orientadas a cambiar el rumbo de la historia.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En la Asamblea Constituyente de Montecristi, uno de los puntos medulares del debate fue el cuestionamiento al r\u00e9gimen de desarrollo imperante. La discusi\u00f3n avanz\u00f3 hacia propuestas que recogen elementos planteados dentro y a\u00fan fuera del pa\u00eds. All\u00ed, desde la visi\u00f3n de los marginados por la historia de los \u00faltimos 500 a\u00f1os, se plante\u00f3 el Buen Vivir o Sumak Kausay (en kichwa) como una oportunidad para construir otra sociedad sustentada en una convivencia ciudadana en diversidad y armon\u00eda con la Naturaleza [1], a partir del reconocimiento de los valores culturales existentes en el pa\u00eds y en el mundo. Con esta declaraci\u00f3n, una Constituci\u00f3n \u201cpor primera toma un concepto de tradiciones ind\u00edgenas como base para el ordenamiento y legitimaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica\u201d. Al asumir el Buen Vivir \u201cel sentido de un objetivo general hacia el cual se orienta la vida econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social y cultural\u201d, se empez\u00f3 a desmontar, \u201cel poder colonial\u201d (David Cortez). Una concepci\u00f3n que, adem\u00e1s, desnuda los errores y las limitaciones de las diversas teor\u00edas del llamado desarrollo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La pregunta que cabe en este punto es si ser\u00e1 posible y realista intentar un desarrollo diferente dentro del capitalismo. Se entiende un desarrollo impulsado por la vigencia de los Derechos Humanos (pol\u00edticos, sociales, culturales, econ\u00f3micos) y los Derechos de la Naturaleza, como base de una econom\u00eda solidaria. \u00bfSeguir\u00e1 siendo acaso el desarrollo un fantasma que nos contin\u00fae atormentando o una utop\u00eda que nos oriente? Es m\u00e1s, \u00bfser\u00e1 necesario superar el concepto de desarrollo y adentrarnos en una nueva \u00e9poca, en la del postdesarrollo?<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La propuesta del Buen Vivir, que cuestiona el llamado desarrollo en tanto concepto hol\u00edstico que supera el economicismo y que atraviesa transversalmente toda la Constituci\u00f3n ecuatoriana, fue motivo de diversas interpretaciones en la Asamblea Constituyente y en la sociedad. Recordemos que prim\u00f3 el desconocimiento e incluso el temor en ciertos sectores. Algunos asamble\u00edstas, contando con el eco perturbador de gran parte de una prensa mediocre e interesada en el fracaso de la Constituyente, acostumbrados a verdades indiscutibles, clamaban por concreciones definitivas. Para otros, el Buen Vivir, al que lo entend\u00edan ingenuamente como una despreocupada y hasta pasiva dolce vita, les resultaba inaceptable. No faltaron algunos, temerosos de perder sus privilegios, que no dudaron en anticipar que con el Buen Vivir se propon\u00eda el retorno a la \u00e9poca de las cavernas. Inclusive algunos que alentaron con su voto este principio fundacional de la Constituci\u00f3n de Montecristi, al parecer no ten\u00edan clara la trascendencia de esta decisi\u00f3n\u2026 Y unos cuantos, opuestos desde una izquierda autista, se aferraron a tradicionales conceptos de cambio, en realidad huecos, carentes de trascendencia al no haber sido cristalizados en la pr\u00e1ctica de las luchas sociales.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En las comunidades ind\u00edgenas tradicionalmente no exist\u00eda la concepci\u00f3n de un proceso lineal que establezca un estado anterior o posterior, tal como nos recuerda el ind\u00edgena amaz\u00f3nico Carlos Viteri Gualinga. El ha confrontado los temas del llamado desarrollo con experiencias del Buen Vivir, recuperadas de experiencias concretas de algunas comunidades amaz\u00f3nicas especialmente. No hay aquella visi\u00f3n de un estado de subdesarrollo a ser superado. Y tampoco un estado de desarrollo a ser alcanzado. No existe, como en la visi\u00f3n occidental, esta dicotom\u00eda que explica y diferencia gran parte de los procesos en marcha. Los pueblos ind\u00edgenas tampoco ten\u00edan la concepci\u00f3n tradicional de pobreza asociada a la carencia de bienes materiales o de riqueza vinculada a su abundancia. El Buen Vivir aparece como una categor\u00eda en la filosof\u00eda de vida de las sociedades ind\u00edgenas ancestrales, que ha ido perdiendo terreno por efecto de las diversas pr\u00e1cticas y mensajes de la modernidad occidental. Su aporte, sin embargo, sin llegar a una equivocada idealizaci\u00f3n del modo de vida ind\u00edgena, nos invita a asumir otros \u201csaberes\u201d y otras posibilidades.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La visi\u00f3n andina, empero, no es la \u00fanica fuente de inspiraci\u00f3n para impulsar el Buen Vivir. Desde c\u00edrculos de la cultura occidental se levantan cada vez m\u00e1s voces que podr\u00edan estar de alguna manera en sinton\u00eda con esta visi\u00f3n ind\u00edgena y viceversa. En el mundo se comprende, paulatinamente, la inviabilidad global del estilo de vida dominante. Adem\u00e1s, el concepto del Buen Vivir no solo tiene un anclaje hist\u00f3rico en el mundo ind\u00edgena, se sustenta tambi\u00e9n en algunos principios filos\u00f3ficos universales: aristot\u00e9licos, marxistas, ecologistas, feministas, cooperativistas, humanistas\u2026<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Frente a los devastadores efectos de los cambios clim\u00e1ticos, se plantean transformaciones profundas para que la humanidad pueda escapar de los graves riesgos ecol\u00f3gicos y sociales en ciernes. El crecimiento material sin fin podr\u00eda culminar en un suicidio colectivo, tal como parece augurar el mayor recalentamiento de la atm\u00f3sfera o el deterioro de la capa de ozono, la p\u00e9rdida de fuentes de agua dulce y creciente contaminaci\u00f3n, la erosi\u00f3n de la biodiversidad agr\u00edcola y silvestre, la degradaci\u00f3n de suelos o la propia desaparici\u00f3n de espacios de vida de las comunidades locales\u2026<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Para empezar el concepto mismo de crecimiento econ\u00f3mico debe ser reubicado en una dimensi\u00f3n adecuada, tal como lo recomienda Amartya Sen, Premio Nobel de Econom\u00eda. Crecimiento econ\u00f3mico no es sin\u00f3nimo de desarrollo. Por lo tanto, no es la \u00fanica v\u00eda a la que deber\u00eda darse necesariamente prioridad. Incluso a escala global, la concepci\u00f3n del crecimiento basado en inagotables recursos naturales y en un mercado capaz de absorber todo lo producido, no ha conducido al desarrollo. Lo que se observa -como se\u00f1ala Jos\u00e9 Mar\u00eda Tortosa, uno de los mayores soci\u00f3logos europeos-, es un \u201cmal desarrollo\u201d generalizado, inclusive en los pa\u00edses considerados como desarrollados.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Eso no es todo, a m\u00e1s de no obtener el bienestar material, se est\u00e1n afectando la seguridad, la libertad, la identidad de los seres humanos. Ese maldesarrollo, generado desde arriba, sea desde los gobiernos centrales y sus empresas transnacionales, o desde las \u00e9lites dominantes a nivel nacional en los pa\u00edses empobrecidos, tan propio del sistema capitalista, implica entonces una situaci\u00f3n de complejidades m\u00faltiples que no pueden ser explicadas a partir de versiones monocausales. Por ello est\u00e1 tambi\u00e9n en cuesti\u00f3n aquella clasificaci\u00f3n de pa\u00edses desarrollados y subdesarrollados, tanto como el mismo concepto de desarrollo tradicional. Y, por cierto, aquella l\u00f3gica del progreso entendida como la acumulaci\u00f3n permanente de bienes materiales.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En esta l\u00ednea de reflexi\u00f3n, sobre todo desde la vertiente ambiental, podr\u00edamos mencionar los reclamos de cambio en la l\u00f3gica del desarrollo, cada vez m\u00e1s urgentes, de varios pensadores de gran val\u00eda, como fueron o son a\u00fan: Ernest Friedrich Schumacher, Nicholas Georgescu-Roegen, Iv\u00e1n Illich, Arnes Naess, Herman Daly, Vandana Shiva, Jos\u00e9 Manuel Naredo, Joan Mart\u00ednez Alier, Roberto Guimaraes, Eduardo Gudynas, entre otros. Sus cuestionamientos a las estrategias convencionales se nutren de una amplia gama de visiones, experiencias y propuestas extra\u00eddas de diversas partes del planeta, inclusive algunas desde la misma civilizaci\u00f3n occidental. Son conscientes, por lo dem\u00e1s, de los l\u00edmites f\u00edsicos existentes. Sus argumentos prioritarios son una invitaci\u00f3n a no caer en la trampa de un concepto de \u201cdesarrollo sustentable\u201d o \u201ccapitalismo verde\u201d que no afecte la revalorizaci\u00f3n del capital. Tambi\u00e9n alertan sobre los riesgos de una confianza desmedida en la ciencia, en la t\u00e9cnica. En definitiva, estos pensadores cuestionan la idea tradicional del progreso material acumulativo e indefinido, y para superarlo proponen nuevas formas de organizaci\u00f3n de la vida misma.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La b\u00fasqueda de estas nuevas formas de vida implica revitalizar la discusi\u00f3n pol\u00edtica, ofuscada por la visi\u00f3n economicista sobre los fines y los medios. Al endiosar la actividad econ\u00f3mica, particularmente al mercado, se han abandonado muchos instrumentos no econ\u00f3micos, indispensables para mejorar las condiciones de vida. La resoluci\u00f3n de los problemas exige una aproximaci\u00f3n multidisciplinaria.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Buen Vivir para todos, no \u201cdolce vita\u201d para pocos<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">De ninguna manera es aceptable un estilo de vida c\u00f3moda para grupos reducidos de la poblaci\u00f3n del planeta, mientras el resto, una gran mayor\u00eda, sostiene los privilegios de aquel segmento privilegiado e incluso opresor. Esta es la realidad del r\u00e9gimen de desarrollo actual, una realidad propia del sistema capitalista.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El capitalismo ha demostrado una gran capacidad productiva. Ha podido dar lugar a progresos tecnol\u00f3gicos sustanciales y sin precedentes. Ha conseguido incluso reducir la pobreza en varios pa\u00edses. Sin embargo, produce tambi\u00e9n procesos sociales desiguales entre los pa\u00edses y dentro de ellos. S\u00ed, se crea riqueza, pero son demasiadas las personas que no participan de sus beneficios.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed cobra renovado vigor la propuesta de Amartya Sen, para quien el \u201cpoder de crear riqueza\u201d equivaldr\u00eda a la posibilidad de \u201campliaci\u00f3n de las capacidades\u201d del ser humano. No cuentan tanto las riquezas o sea las cosas que las personas puedan producir durante sus vidas, sino lo que las cosas hacen por la vida de las personas. Seg\u00fan \u00e9l, \u201cel desarrollo debe preocuparse de lo que la gente puede o no hacer, es decir si pueden vivir m\u00e1s, escapar de la morbilidad evitable, estar bien alimentados, ser capaces de leer, escribir, comunicarse, participar en tareas literarias y cient\u00edficas, etc. En palabras de Marx, se trata de \u2018sustituir el dominio de las circunstancias y el azar sobre los individuos, por el dominio de los individuos sobre el azar y las circunstancias\u2019\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Lo que se busca es una convivencia sin miseria, sin discriminaci\u00f3n, con un m\u00ednimo de cosas necesarias y sin tener a \u00e9stas como la meta final. Esto conduce, por cierto, a una redistribuci\u00f3n de esas cosas acumuladas en pocas manos. Esta es, a no dudarlo, una visi\u00f3n que nos ayuda para la construcci\u00f3n del Buen Vivir.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Por este motivo resulta inapropiado y altamente peligroso aplicar el paradigma del desarrollo al menos tal y como es concebido en el mundo occidental. No s\u00f3lo que este paradigma no es sin\u00f3nimo de bienestar para la colectividad, sino que est\u00e1 poniendo en riesgo la vida misma de la humanidad. El Buen Vivir, entonces, tiene una trascendencia mayor a la sola satisfacci\u00f3n de necesidades y acceso a servicios y bienes. En este contexto, desde la filosof\u00eda del Buen Vivir se precisa cuestionar el tradicional concepto de desarrollo sustentado en la visi\u00f3n cl\u00e1sica del progreso: La acumulaci\u00f3n permanente de bienes materiales no tiene futuro. Desde esa perspectiva, al tan trillado desarrollo sustentable habr\u00eda que aceptarlo a lo m\u00e1s como una etapa de tr\u00e1nsito hacia un paradigma distinto al capitalista, en el que ser\u00edan intr\u00ednsecas las dimensiones de equidad, libertad e igualdad, incluyendo por supuesto la sustentabilidad ambiental.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El desarrollo, mejor dig\u00e1moslo un renovado concepto de desarrollo, visto desde esta perspectiva -planteada por connotados tratadistas latinoamericanos An\u00edbal Quijano, Manfred Max-Neef, Antonio Elizalde, J\u00fcrgen Schuldt, Jos\u00e9 Lu\u00eds Coraggio, entre otros- implica la expansi\u00f3n de las potencialidades individuales y colectivas, las que hay que descubrir y fomentar. No hay que desarrollar a la persona, la persona tiene que desarrollarse. Para lograrlo, como condici\u00f3n fundamental, cualquier persona ha de tener las mismas posibilidades de elecci\u00f3n, aunque no tenga los mismos medios. El Estado corregir\u00e1 las deficiencias del mercado y actuar\u00e1 como promotor del desarrollo, en los campos que sea necesario. Y si el desarrollo exige la equidad y la igualdad, \u00e9stas s\u00f3lo ser\u00e1n posibles con democracia -no un simple ritual electoral- y con libertad de expresi\u00f3n, verdaderas garant\u00edas para la eficiencia econ\u00f3mica y el logro del Buen Vivir, en tanto camino y en tanto objetivo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El Buen Vivir, m\u00e1s que una declaraci\u00f3n constitucional en Bolivia y Ecuador, se presenta, entonces, como una oportunidad para construir colectivamente un nuevo r\u00e9gimen de desarrollo, dig\u00e1moslo m\u00e1s claramente, una nueva forma de vida. El Buen Vivir constituye un paso cualitativo importante al pasar del desarrollo sustentable y sus m\u00faltiples sin\u00f3nimos, a una visi\u00f3n diferente, mucho m\u00e1s rica en contenidos y por cierto m\u00e1s compleja.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Su realidad, entonces, no se refleja simplemente en una sumatoria de art\u00edculos constitucionales en donde se menciona el Buen Vivir. Inclusive es mucho m\u00e1s que la posibilidad de introducir cambios estructurales a partir del cumplimiento de los diferentes art\u00edculos constitucionales en donde se aborda expresamente o no el Buen Vivir. Esta propuesta, siempre que sea asumida activamente por la sociedad, en tanto recepta las propuestas de los pueblos y nacionalidades ind\u00edgenas, as\u00ed como de amplios segmentos de la poblaci\u00f3n, puede proyectarse con fuerza en los debates de transformaci\u00f3n que se desarrollan en el mundo. Dicho en otros t\u00e9rminos, la discusi\u00f3n sobre el Buen Vivir no puede circunscribirse a las realidades andinas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El Buen Vivir, en definitiva, tiene que ver con otra forma de vida, con una serie de derechos y garant\u00edas sociales, econ\u00f3micas y ambientales. Tambi\u00e9n est\u00e1 plasmado en los principios orientadores del r\u00e9gimen econ\u00f3mico, que se caracterizan por promover una relaci\u00f3n armoniosa entre los seres humanos individual y colectivamente, as\u00ed como con la Naturaleza. En esencia busca construir una econom\u00eda solidaria, al tiempo que se recuperan varias soberan\u00edas como concepto central de la vida pol\u00edtica del pa\u00eds y de la regi\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Igualmente, con esta propuesta del Buen Vivir, al cuestionar los tradicionales conceptos del llamado desarrollo, se convoca a construir sistemas de indicadores propios. Estos nuevos indicadores constituyen una gran oportunidad no s\u00f3lo para denunciar las limitaciones y falacias de los sistemas de indicadores dominantes, que recrean permanentemente nuevas inequidades e incertidumbres, sino que, al discutir metodolog\u00edas para calcular de otra manera y con renovados contenidos otros \u00edndices de otro desarrollo (es decir, del Buen Vivir), se avanzar\u00e1 en el dise\u00f1o de nuevas herramientas para intentar medir cu\u00e1n lejos o cu\u00e1n cerca estamos de la construcci\u00f3n democr\u00e1tica de sociedades democr\u00e1ticas y sustentables.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Con el Buen Vivir se pretende buscar opciones de vida digna y sustentable, que no representen la reedici\u00f3n caricaturizada del estilo de vida occidental y menos a\u00fan sostener estructuras signadas por una masiva inequidad social y ambiental. Mientras que, por otro lado, habr\u00e1 que incorporar criterios de suficiencia antes que sostener la l\u00f3gica de la eficiencia entendida como la acumulaci\u00f3n material cada vez m\u00e1s acelerada (frente a la cual se rinde la democracia, como reconoce certeramente Boaventura de Sousa Santos).<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Desde esa perspectiva, el Buen Vivir, en tanto nueva forma de vida en construcci\u00f3n y como parte inherente de un Estado plurinacional, propone incluso una nueva arquitectura conceptual. Es decir, se requieren conceptos, indicadores y herramientas propias, que permitan hacer realidad esa nueva forma de vida equilibrada entre todos los individuos y las colectividades, con la sociedad y con la Naturaleza.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En general en todos los espacios del convivir humano se precisa desbrozar la maleza de t\u00e9rminos y conceptos manoseados y desvirtuados de su real contenido. Con la consolidaci\u00f3n del capitalismo, cuando se produjo el divorcio entre econom\u00eda y Naturaleza, al ser humano, a la sociedad y a la misma Naturaleza se les instrument\u00f3 como simples herramientas de producci\u00f3n. Eso se replica en el \u00e1mbito de las pol\u00edticas sociales en donde se habla de usuarios e incluso de clientes de las mismas, eliminando la caracter\u00edstica b\u00e1sica sobre la que deber\u00edan desarrollarse: la ciudadan\u00eda, con derechos y deberes, en un contexto colectivo. La lista de conceptos y palabras manipuladas es enorme. Eso nos conmina a recuperar incluso la soberan\u00eda conceptual, pues las palabras, para coincidir con el pensador uruguayo Gudynas, no pueden ser asumidas como inofensivas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><strong>La Naturaleza en el centro del debate<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La acumulaci\u00f3n material -mecanicista e interminable de bienes-, apoltronada en \u201cel utilitarismo antropoc\u00e9ntrico sobre la Naturaleza\u201d- al decir de Gudynas-, no tiene futuro. Insistamos, los l\u00edmites de estilos de vida sustentados en esta visi\u00f3n ideol\u00f3gica del progreso cl\u00e1sico son cada vez m\u00e1s notables y preocupantes. Los recursos naturales no pueden ser vistos como una condici\u00f3n para el crecimiento econ\u00f3mico, como tampoco pueden ser un simple objeto de las pol\u00edticas de desarrollo. Y por cierto no se puede olvidar que lo humano se realiza (o debe realizarse) en comunidad; con y en funci\u00f3n de otros seres humanos, sin pretender dominar a la Naturaleza.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esto nos conduce a aceptar que la Naturaleza, en tanto una construcci\u00f3n social, es decir t\u00e9rmino conceptualizado por los seres humanos, debe ser reinterpretada y revisada \u00edntegramente. Para empezar la humanidad no est\u00e1 fuera de la Naturaleza.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0 <\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La visi\u00f3n dominante, que pretende ver al ser humano por fuera de la Naturaleza, incluso al definirla como Naturaleza sin considerar a la humanidad como parte integral de la misma, abri\u00f3 la puerta para dominarla y manipularla. Sir Francis Bacon (1561 \u2013 1626), c\u00e9lebre fil\u00f3sofo renacentista, conminaba a que \u201cla ciencia torture a la Naturaleza, como lo hac\u00eda el Santo Oficio de la Inquisici\u00f3n con sus reos, para conseguir develar el \u00faltimo de sus secretos\u2026\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Siglos despu\u00e9s, Alejandro von Humboldt, en su hist\u00f3rico recorrido por tierras americanas, hace m\u00e1s de doscientos a\u00f1os, se qued\u00f3 maravillado por la geograf\u00eda, la flora y la fauna de la regi\u00f3n. Cuentan que ve\u00eda a sus habitantes como si fueran mendigos sentados sobre un saco de oro, refiri\u00e9ndose a sus inconmensurables riquezas naturales no aprovechadas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El mensaje de Humboldt encontr\u00f3 una interpretaci\u00f3n pr\u00e1ctica en el renombrado libro de David Ricardo (1772 \u2013 1823), \u201cPrincipios de Econom\u00eda Pol\u00edtica y Tributaci\u00f3n\u201d. All\u00ed, \u00e9l recomendaba que un pa\u00eds deb\u00eda especializarse en la producci\u00f3n de aquellos bienes con ventajas comparativas o relativas, y adquirir de otro aquellos bienes en los que tuviese una desventaja comparativa. Seg\u00fan \u00e9l, Inglaterra, en su ejemplo, deb\u00eda especializarse en la producci\u00f3n de telas y Portugal en vino\u2026 Sobre esta base se construy\u00f3 la base fundamental del comercio exterior, sin mencionar que se trataba de una imposici\u00f3n imperial.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esta divisi\u00f3n del trabajo aparece en el acuerdo de Methuen[2] firmado en Lisboa el 27 de diciembre de 1703 entre Portugal e Inglaterra. En dicho acuerdo se establec\u00eda que los portugueses comprar\u00edan pa\u00f1os y productos textiles a Inglaterra y, como contrapartida, los brit\u00e1nicos conceder\u00edan trato de favor (exenciones tributarias, menos aranceles portuarios\u2026) a los vinos procedentes de Portugal. Los ingleses se aseguraron para sus textiles, base de su naciente poderio industrial, el mercado de Portugal y sus colonias.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Conseguida la Independencia de Espa\u00f1a los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina siguieron exportando recursos naturales, es decir Naturaleza, pues esa hab\u00eda sido la especializaci\u00f3n impuesta en la colonia. Y esta visi\u00f3n de dominaci\u00f3n sobre la Naturaleza se mantiene vigente hasta hoy d\u00eda en muchos sectores de la sociedad, sobre todo a nivel gubernamental, inclusive en los considerados como reg\u00edmenes progresistas de la regi\u00f3n. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ante los racionamientos de energ\u00eda el\u00e9ctrica provocados por el prolongado estiaje y la ausencia de respuestas oportunas, consider\u00e1ndolos como el producto de una adversidad ambiental, declar\u00f3 p\u00fablicamente en una de sus alocuciones sabatinas, que \u201csi la Naturaleza con esta sequ\u00eda se opone a la revoluci\u00f3n ciudadana, lucharemos y juntos la venceremos, tengan la seguridad\u201d (7 de noviembre 2009).<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Incluso la ilusi\u00f3n del extractivismo, plasmado hace m\u00e1s de dos siglos por Alejandro von Humboldt, est\u00e1 vigente. El presidente Correa, en su informe a la naci\u00f3n, el 15 de enero del a\u00f1o 2009, para defender la Ley de Miner\u00eda us\u00f3 la misma met\u00e1fora que el connotado naturalista y ge\u00f3grafo alem\u00e1n:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u201cNo daremos marcha atr\u00e1s en la Ley de Miner\u00eda, porque el desarrollo responsable de la miner\u00eda es fundamental para el progreso del pa\u00eds. No podemos sentarnos como mendigos en el saco de oro\u201d. [3]<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La Naturaleza fue y sigue transformada en recursos naturales e incluso en \u201ccapital natural\u201d a ser explotado, domado y controlado. Cuando, en realidad, la Naturaleza hasta podr\u00eda existir sin seres humanos\u2026<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Para empezar a enfrentar este a\u00f1ejo mensaje, sostenido en un divorcio profundo de la econom\u00eda y la Naturaleza, hay que rescatar las verdaderas dimensiones de la sustentabilidad. Esta exige una nueva \u00e9tica para organizar la vida misma. Se precisa reconocer los l\u00edmites f\u00edsicos del desarrollo convencional. Un paso clave esta direcci\u00f3n, los objetivos econ\u00f3micos deben estar subordinados a las leyes de funcionamiento de los sistemas naturales, sin perder de vista el respeto a la dignidad humana y la mejor\u00eda de la calidad de vida de las personas. El crecimiento econ\u00f3mico es apenas un medio, no un fin.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Estos planteamientos ubican con claridad por donde deber\u00eda marchar la construcci\u00f3n de una nueva forma de organizaci\u00f3n de la sociedad, si realmente \u00e9sta pretende ser una opci\u00f3n de vida, en tanto respeta la Naturaleza. En la Constituci\u00f3n ecuatoriana del a\u00f1o 2008, al reconocer los Derechos de la Naturaleza y sumarle el derecho a ser restaurada cuando ha sido destruida, se dio un paso sustantivo. Igualmente trascendente fue la incorporaci\u00f3n del t\u00e9rmino Pacha Mama, como sin\u00f3nimo de Naturaleza, en tanto reconocimiento de plurinacionalidad e interculturalidad.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Estos Derechos de la Naturaleza fueron y son vistos a\u00fan como un \u201cgalimat\u00edas conceptual\u201d. A los conservadores del derecho (\u00bfdefensores de los privilegios de las oligarqu\u00edas?), en esencia incapaces de entender los cambios en marcha, les resulta dif\u00edcil comprender que el mundo est\u00e1 en movimiento permanente. A lo largo de la historia legal, cada ampliaci\u00f3n de los derechos fue anteriormente impensable.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La emancipaci\u00f3n de los esclavos o la extensi\u00f3n de los derechos civiles a los afroamericanos, a las mujeres y a los ni\u00f1os y ni\u00f1as fueron una vez rechazadas por las autoridades por ser consideradas como un absurdo. Para abolir la esclavitud se requer\u00eda que se reconozca \u201cel derecho de tener derechos\u201d y se requer\u00eda tambi\u00e9n un esfuerzo pol\u00edtico para cambiar aquellas leyes que negaban esos derechos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La liberaci\u00f3n de la Naturaleza de esta condici\u00f3n de sujeto sin derechos o de simple objeto de propiedad, exige un esfuerzo pol\u00edtico que reconozca a la Naturaleza como sujeto de derechos. Este aspecto es fundamental si aceptamos que, como afirmaba Arnes Naess, el padre de la ecolog\u00eda profunda, \u201ctodos los seres vivos tienen el mismo valor\u201d. Esta lucha de liberaci\u00f3n es, ante todo, un esfuerzo pol\u00edtico que empieza por reconocer que el sistema capitalista destruye sus propias condiciones biof\u00edsicas de existencia.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Dotarle de Derechos a la Naturaleza significa, entonces, alentar pol\u00edticamente su paso de objeto a sujeto, como parte de un proceso centenario de ampliaci\u00f3n de los sujetos del derecho, como recordaba ya en 1988 J\u00f6rg Leimbacher, jurista suizo. Lo central de los Derechos de la Naturaleza, de acuerdo al mismo Leimbacher, centra la atenci\u00f3n en el \u201cderecho a la existencia\u201d de los propios seres humanos. Un derecho que ya fue recogido por Italo Calvino en el siglo XIX, como consecuencia de la Revoluci\u00f3n Francesa, cuando el bar\u00f3n Cosimo Piovasco de Rond\u00f2, conocido como \u201cel bar\u00f3n de los \u00e1rboles\u201d, propuso un \u201cproyecto de Constituci\u00f3n para un ente estatal republicano con la Declaraci\u00f3n de los Derechos Humanos, de los derechos de las mujeres, de los ni\u00f1os, de los animales dom\u00e9sticos y de los animales salvajes, incluyendo p\u00e1jaros, peces e insectos, as\u00ed como plantas, sean \u00e9stas \u00e1rboles o legumbres y yerbas\u201d. [4]<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La tarea, al decir de Roberto Guimaraes es organizar la econom\u00eda preservando la integridad de los procesos naturales, garantizando los flujos de energ\u00eda y de materiales en la biosfera, sin dejar de preservar la biodiversidad del planeta. Gudynas es claro al respecto, hay que transitar del actual antropocentrismo al biocentrismo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">No ser\u00e1 f\u00e1cil cristalizar estas transformaciones. Sobre todo en la medida que \u00e9stas afectan los privilegios de los c\u00edrculos de poder nacionales y transnacionales, que har\u00e1n lo imposible para tratar de detener este proceso de cambios. Una situaci\u00f3n que, lamentablemente, tambi\u00e9n se nutre de algunas acciones y decisiones del gobierno de Rafael Correa, quien alent\u00f3 con entusiasmo el proceso constituyente y la ratificaci\u00f3n popular de la Constituci\u00f3n de Montecristi. Su gobierno y su bloque parlamentario no inician a\u00fan la conformaci\u00f3n de un Estado plurinacional y con la aprobaci\u00f3n de algunas leyes, por ejemplo la ley de miner\u00eda o la ley de soberan\u00eda alimentaria expedidas en el a\u00f1o 2009, en una suerte de contrarevoluci\u00f3n legal, atentan contra varios de los principios constitucionales.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Este conflicto, aunque pueda sorprender a algunos, puede ser positivo para la sociedad, en tanto convoca a la acci\u00f3n organizada de amplios sectores de la misma. Aceptemos que los avances constitucionales fueron logrados por la lucha de diversas organizaciones sociales y que no son d\u00e1diva de ning\u00fan individuo. Entonces, como parte de la construcci\u00f3n colectiva de un nuevo pacto de convivencia social y ambiental, es necesario construir nuevos espacios de libertad y romper todos los cercos que impiden su vigencia.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Por eso, en forma pionera a nivel mundial, en la nueva Constituci\u00f3n se ha establecido que la Naturaleza es sujeto de derechos. Esta definici\u00f3n enfrenta la actual crisis civilizatoria, cuando ya se ve la imposibilidad de continuar con el modelo industrialista y depredador basado en la lucha de los humanos contra la Naturaleza. No va m\u00e1s la identificaci\u00f3n del bienestar y la riqueza como acumulaci\u00f3n de bienes materiales, con las consecuentes expectativas de crecimiento y consumo ilimitados. En este sentido es necesario reconocer que los instrumentos disponibles para analizar estos asuntos ya no sirven. Son instrumentos que naturalizan y convierten en inevitable lo existente.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Son conocimientos de matriz colonial y euroc\u00e9ntrica, que pretenden convencer de que este patr\u00f3n civilizatorio es natural e inevitable, como acertadamente afirma el venezolano Edgardo Lander.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Al reconocer a la Naturaleza como sujeto de derechos, en la b\u00fasqueda de ese necesario equilibrio entre la Naturaleza y las necesidades y derechos de los seres humanos, enmarcados en el principio del Buen Vivir, se supera la cl\u00e1sica versi\u00f3n constitucional. Y para lograrlo nada mejor que diferenciar los Derechos Humanos de los Derechos de la Naturaleza, tal como lo plantea Gudynas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En los Derechos Humanos el centro est\u00e1 puesto en la persona. Se trata de una visi\u00f3n antropoc\u00e9ntrica. En los derechos pol\u00edticos y sociales, es decir de primera y segunda generaci\u00f3n, el Estado le reconoce a la ciudadan\u00eda esos derechos, como parte de una visi\u00f3n individualista e individualizadora de la ciudadan\u00eda. En los derechos econ\u00f3micos, culturales y ambientales, conocidos como derechos de tercera generaci\u00f3n, se incluye el derecho a que los seres humanos gocen de condiciones sociales equitativas y de un medioambiente sano y no contaminado. Se procura evitar la pobreza y el deterioro ambiental que impacta negativamente en la vida de las personas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Los derechos de primera generaci\u00f3n se enmarcan en la visi\u00f3n cl\u00e1sica de la justicia: imparcialidad ante la ley, garant\u00edas ciudadanas, etc. Para cristalizar los derechos econ\u00f3micos y sociales se da paso a la justicia re-distributiva o justicia social, orientada a resolver la pobreza.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Los derechos de tercera generaci\u00f3n configuran, adem\u00e1s, la justicia ambiental, que atiende sobre todo demandas de grupos pobres y marginados en defensa de la calidad de sus condiciones de vida afectada por destrozos ambientales. En estos casos, cuando hay da\u00f1os ambientales, los seres humanos pueden ser indemnizados, reparados y\/o compensados.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En los Derechos de la Naturaleza el centro est\u00e1 puesto en la Naturaleza. La Naturaleza vale por s\u00ed misma, independientemente de la utilidad o usos del ser humano, que forma parte de la Naturaleza. Esto es lo que representa una visi\u00f3n bioc\u00e9ntrica. Estos derechos no defienden una Naturaleza intocada, que nos lleve, por ejemplo a dejar de tener cultivos, pesca o ganader\u00eda. Estos derechos defienden mantener los sistemas de vida, los conjuntos de vida. Su atenci\u00f3n se fija en los ecosistemas, en las colectividades, no en los individuos. Se puede comer carne, pescado y granos, por ejemplo, mientras me asegure que quedan ecosistemas funcionando con sus especies nativas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">A los Derechos de la Naturaleza se los llama derechos ecol\u00f3gicos para diferenciarlos de los derechos ambientales de la opci\u00f3n anterior. En la nueva Constituci\u00f3n ecuatoriana -no as\u00ed en la boliviana- estos derechos aparecen en forma expl\u00edcita como Derechos de la Naturaleza, as\u00ed como tambi\u00e9n en tanto derechos para proteger las especies amenazadas y las \u00e1reas naturales o restaurar las \u00e1reas degradadas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En este campo, la justicia ecol\u00f3gica pretende asegurar la persistencia y sobrevivencia de las especies y sus ecosistemas, como conjuntos, como redes de vida. Esta justicia es independiente de la justicia ambiental. No es de su incumbencia la indemnizaci\u00f3n a los humanos por el da\u00f1o ambiental. Se expresa en la restauraci\u00f3n de los ecosistemas afectados. En realidad se deben aplicar simult\u00e1neamente las dos justicias: la ambiental para las personas, y la ecol\u00f3gica para la Naturaleza.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Siguiendo con las reflexiones de Gudynas, los Derechos de la Naturaleza necesitan y la vez originan otro tipo de definici\u00f3n de ciudadan\u00eda, que se construye en lo social pero tambi\u00e9n en lo ambiental. Ese tipo de ciudadan\u00edas son plurales, ya que dependen de las historias y de los ambientes, acogen criterios de justicia ecol\u00f3gica que superan la visi\u00f3n tradicional de justicia.[5]<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">De los Derechos de la Naturaleza se derivan decisiones trascendentales en la Constituci\u00f3n ecuatoriana. Uno clave tiene que ver con procesos de desmercantilizaci\u00f3n de la Naturaleza, como han sido la privatizaci\u00f3n del agua o la introducci\u00f3n de criterios mercantiles para comercializar los servicios ambientales.[6]<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El agua, para mencionar un tema, es asumida como un derecho humano fundamental, que cierra la puerta a su privatizaci\u00f3n; en concreto se reconoce el agua como patrimonio nacional estrat\u00e9gico de uso p\u00fablico, dominio inalienable e imprescriptible del Estado, en tanto constituye un elemento vital para la Naturaleza y para la existencia de los seres humanos; as\u00ed la Constituci\u00f3n plantea prelaciones en el uso del agua: consumo humano, riego para la producci\u00f3n de alimentos, caudal ecol\u00f3gico y actividades productivas, en ese orden.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La soberan\u00eda alimentaria, que incorpora la protecci\u00f3n del suelo y el uso adecuado del agua, que representa un ejercicio de protecci\u00f3n a los millares de campesinos que viven de su trabajo, se transforma en eje conductor de las pol\u00edticas agrarias e incluso de recuperaci\u00f3n del verdadero patrimonio nacional: su biodiversidad. Incluso se plasma aqu\u00ed la necesidad de conseguir la soberan\u00eda energ\u00e9tica, sin poner en riesgo la soberan\u00eda alimentaria o el equilibrio ecol\u00f3gico.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En suma, est\u00e1 en juego el Buen Vivir, base del Estado plurinacional e intercultural, relacionado estrechamente con los Derechos de la Naturaleza. Y estos derechos nos conminan a construir democr\u00e1ticamente sociedades sustentables, a partir de ciudadan\u00edas plurales pensadas tambi\u00e9n desde lo ambiental.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><strong>Hacia la construcci\u00f3n de una econom\u00eda solidaria<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El valor b\u00e1sico de la econom\u00eda, en un r\u00e9gimen de Buen Vivir, es la solidaridad. Se busca una econom\u00eda distinta, una econom\u00eda social y solidaria, diferente de aquella caracterizada por una supuesta libre competencia, que anima al canibalismo econ\u00f3mico entre seres humanos y que alimenta la especulaci\u00f3n financiera. A partir de esa definici\u00f3n constitucional se aspira a construir relaciones de producci\u00f3n, de intercambio y de cooperaci\u00f3n que propicien la eficiencia y la calidad, sustentadas en la solidaridad. Se habla de productividad y competitividad sist\u00e9micas, es decir medibles en avances de la colectividad y no s\u00f3lo de individualidades sumadas muchas veces en forma arbitraria.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El ser humano, al ser el centro de la atenci\u00f3n, es el factor fundamental de la econom\u00eda. Y en ese sentido, rescatando la necesidad de fortalecer y dignificar el trabajo, se proscribe cualquier forma de precarizaci\u00f3n laboral, como la tercerizaci\u00f3n; incluso el incumplimiento de las normas laborales puede ser penalizado y sancionado. Por otro lado se proh\u00edbe toda forma de persecuci\u00f3n a los comerciantes y los artesanos informales.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El mercado por s\u00ed solo no es la soluci\u00f3n, tampoco lo es el Estado. El subordinar el Estado al mercado, conduce a subordinar la sociedad a las relaciones mercantiles y al egolatrismo individualista. Lejos de una econom\u00eda sobredeterminada por las relaciones mercantiles, se promueve una relaci\u00f3n din\u00e1mica y constructiva entre mercado, Estado y sociedad, tal como lo plante\u00f3 Franz Hinkelammert. Se busca construir una sociedad con mercado, para no tener una sociedad de mercado, es decir mercantilizada. No se quiere una econom\u00eda controlada por monopolistas y especuladores, como en la \u00e9poca neoliberal. Tampoco se promueve una visi\u00f3n estatista a ultranza de la econom\u00eda.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El mercado, tanto como el Estado, requieren una reconceptualizaci\u00f3n pol\u00edtica, que conduzca a regulaciones adecuadas. El mercado es una relaci\u00f3n social sujeta a las necesidades de los individuos y las colectividades, entendida como un espacio de intercambio de bienes y servicios en funci\u00f3n de la sociedad y no s\u00f3lo del capital. Es m\u00e1s, \u201cel buen funcionamiento de los mercados, para los fines instrumentales que la sociedad les asigna, exige que no sean completamente libres. Los mercados libres nunca han funcionado bien y han acabado en cat\u00e1strofes econ\u00f3micas de distinta naturaleza\u201d. Sin un marco legal y social adecuado, \u201clos mercados pueden ser totalmente inmorales, ineficientes, injustos y generadores del caos social\u201d, nos recuerda el economista espa\u00f1ol Luis de Sebasti\u00e1n.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">De ninguna manera se puede creer que todo el sistema econ\u00f3mico debe estar inmerso en la l\u00f3gica dominante de mercado, pues hay otras muchas relaciones que se inspiran en otros principios de indudable importancia; por ejemplo, la solidaridad para el funcionamiento de la seguridad social o las prestaciones sociales, pero tambi\u00e9n en otros \u00e1mbitos como el de la alimentaci\u00f3n o vivienda. Similar reflexi\u00f3n se podr\u00eda hacer para la provisi\u00f3n de educaci\u00f3n p\u00fablica, defensa, transporte p\u00fablico, servicios de banca central y otras funciones que generan bienes p\u00fablicos que no se producen y regulan a trav\u00e9s de la oferta y la demanda. No todos los actores de la econom\u00eda, por lo dem\u00e1s, act\u00faan movidos por el lucro.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, siguiendo el pensamiento del gran pensador norteamericano Karl Polanyi -\u201cel mercado es un buen sirviente, pero un p\u00e9simo amo\u201d-, al mercado hay que organizarlo y controlarlo, pero no asumirlo como mecanismo de dominaci\u00f3n. El Estado deber\u00e1, en definitiva, ser ciudadanizado, mientras que el mercado habr\u00e1 de ser civilizado, lo que, en ambos casos, implica una creciente participaci\u00f3n de la sociedad.[7]<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Para enfrentar la gravedad de los problemas existentes en la econom\u00eda hay que desarmar las visiones simplificadoras y compartamentalizadas. El \u00e9xito o el fracaso no es solo una cuesti\u00f3n de recursos f\u00edsicos sino que depende decisivamente de las capacidades de organizaci\u00f3n, participaci\u00f3n e innovaci\u00f3n de los habitantes del pa\u00eds. Existen sobradas razones para afirmar que un factor de estrangulamiento para asegurar una vida mejor, en un mundo mejor, para todos y todas, radica en la ausencia de pol\u00edticas e instituciones[8] que permitan fortalecer e impulsar las capacidades humanas de cada una de las culturas existentes.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 claro que no est\u00e1 en juego simplemente un proceso de acumulaci\u00f3n material. Se precisan respuestas pol\u00edticas que hagan posible un desarrollo impulsado por la vigencia de los derechos fundamentales (Derechos Humanos en t\u00e9rminos amplios y Derechos de la Naturaleza), como base para una sociedad solidaria, en el marco de instituciones que aseguren la vida.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Las equidades como base del Buen Vivir<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Las equidades, tanto como la igualdad y la libertad, as\u00ed como la justicia social (productiva y distributiva), tanto como la ambiental est\u00e1n en la base del Buen Vivir (sumak kausay). Las equidades, basadas en la b\u00fasqueda de la \u201cigualdad sustantiva\u201d (Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros), entonces, tendr\u00edan que venir como resultado de un proceso que reduzca din\u00e1mica y solidariamente las desigualdades e inequidades existentes.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Desde esta perspectiva, no simplemente se propicia la redistribuci\u00f3n por la redistribuci\u00f3n, sino que se propone transformar a la equidad socioecon\u00f3mica en un sost\u00e9n del aparato productivo y en un revitalizador cultural de la sociedad. Las desigualdades y inequidades, no lo olvidemos, terminan por conculcar los derechos ciudadanos y por minar las bases de la democracia. Y esta limitaci\u00f3n agudiza, a su vez, las inequidades y las desigualdades, en tanto \u00e9stas asoman en la base de la violaci\u00f3n de los derechos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Como se desprende de muchas experiencias hist\u00f3ricas, ha sido necesario disponer de niveles de distribuci\u00f3n de la renta y la riqueza nacionales mucho m\u00e1s equitativos para propiciar incluso la constituci\u00f3n de mercados din\u00e1micos, que ayuden a impulsar el crecimiento econ\u00f3mico; sin que con esto se est\u00e9 asumiendo como un objetivo propiciar dicho crecimiento.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Para empezar el concepto mismo de crecimiento econ\u00f3mico debe ser reubicado en una dimensi\u00f3n adecuada. Crecimiento econ\u00f3mico no es sin\u00f3nimo de desarrollo. Valga traer a colaci\u00f3n la visi\u00f3n cr\u00edtica del crecimiento econ\u00f3mico que tiene Amartya Sen, Premio Nobel de Econom\u00eda de 1997. Para reforzar la necesidad de una visi\u00f3n m\u00e1s amplia, superadora de los estrechos m\u00e1rgenes cuantitativos del economicismo, \u00e9l afirma: \u201cque las limitaciones reales de la econom\u00eda tradicional del desarrollo no provinieron de los medios escogidos para alcanzar el crecimiento econ\u00f3mico, sino de un reconocimiento insuficiente de que ese proceso no es m\u00e1s que un medio para lograr otros fines. Esto no equivale a decir que el crecimiento carece de importancia. Al contrario, la puede tener, y muy grande, pero si la tiene se debe a que en el proceso de crecimiento se obtienen otros beneficios asociados a \u00e9l. (\u2026) No s\u00f3lo ocurre que el crecimiento econ\u00f3mico es m\u00e1s un medio que un fin; tambi\u00e9n sucede que para ciertos fines importantes no es un medio muy eficiente\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En este punto, a partir de los cuestionamiento realizados por Sen al crecimiento, cabr\u00eda incluso recuperar aquellas propuestas que propician el decrecimiento o del crecimiento estacionario, como las planteadas por Enrique Leff, Serge Latouche y otros tantos.[9] Son aleccionadoras las palabras de un partidario temprano del crecimiento \u201ccero\u201d como John Stuart Mill (1848), quien se\u00f1al\u00f3: \u201cconfirmo que no me gusta el ideal de vida que defienden aquellos que creen que el estado normal de los seres humanos es una lucha incesante por avanzar y que aplastar, dar codazos y pisar los talones a quien va delante, caracter\u00edsticos del tipo de sociedad actual, e incluso que constituyen el g\u00e9nero de vida m\u00e1s deseable para la especie humana\u2026 No veo que haya motivo para congratularse de que personas que son ya m\u00e1s ricas de lo que nadie necesita ser, hayan doblado sus medios de consumir cosas que producen poco o ning\u00fan placer, excepto como representativos de riqueza; s\u00f3lo en los pa\u00edses atrasados del mundo es todav\u00eda el aumento de producci\u00f3n un asunto importante; en los m\u00e1s adelantados lo que se necesita desde el punto de vista econ\u00f3mico es una mejor distribuci\u00f3n. (\u2026) Entre tanto debe excus\u00e1rsenos a los que no aceptamos esta etapa muy primitiva del perfeccionamiento humano como el tipo definitivo del mismo, por ser esc\u00e9pticos con respecto a la clase de progreso econ\u00f3mico que excita las congratulaciones de los pol\u00edticos ordinarios: el aumento puro y simple de la producci\u00f3n y de la acumulaci\u00f3n\u201d.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, la experiencia nos muestra que no hay necesariamente una relaci\u00f3n un\u00edvoca entre crecimiento y equidad, as\u00ed como tampoco entre crecimiento y democracia. Un tema por dem\u00e1s oportuno y complejo. Muchas veces se ha pretendido legitimar los comportamientos de las dictaduras como espacios pol\u00edticos propicios para acelerar el crecimiento econ\u00f3mico.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">De todas maneras, a\u00fan si s\u00f3lo desear\u00edamos potenciar el crecimiento econ\u00f3mico como eje del desarrollo, no podemos aceptar aquel mensaje aparentemente cargado de l\u00f3gica, que recomienda primero crear \u201cla torta\u201d, antes de repartirla. Repartirla, sin poseerla, ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s grave, afirman los neoliberales, puesto que, seg\u00fan su visi\u00f3n, se estar\u00eda distribuyendo pobreza. En lo econ\u00f3mico, se persigue garantizar una tasa de rentabilidad mayor, que permita ahorrar lo suficiente para financiar nuevas inversiones, las que luego generar\u00edan un mayor producto que beneficiar\u00eda a la sociedad en su conjunto, a trav\u00e9s de una mayor cantidad de empleo y de ingresos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de la fuerza aparente de esta \u201cteor\u00eda del pastelero\u201d est\u00e1 toda una concepci\u00f3n pol\u00edtica de la distribuci\u00f3n de la renta y de la riqueza, que ha viabilizado un sistema casi institucionalizado que impide la distribuci\u00f3n, incluso en per\u00edodos de crecimiento econ\u00f3mico. El mayor crecimiento econ\u00f3mico, por lo dem\u00e1s, no garantiza una redistribuci\u00f3n del excedente. Por el contrario, los que m\u00e1s tienen son los que se disputan a dentelladas el excedente, dejando en el mejor de los casos migajas para los grupos marginados.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Esta separaci\u00f3n entre producci\u00f3n y distribuci\u00f3n secuencial, que ofrecen los \u201cpasteleros\u201d neoliberales, no es dable en los procesos econ\u00f3micos, que como tales est\u00e1n inseparablemente inmersos dentro de la trama social y ambiental. En \u00e9stos no hay dicha secuencia temporal. En los sistemas de producci\u00f3n no es posible generar riqueza sin que se produzca alguna forma de distribuci\u00f3n de la misma, sea por la v\u00eda de las utilidades o de los salarios, de la renta o de las pensiones. Distribuci\u00f3n que a su vez incide en las decisiones productivas. Lo que cuenta es c\u00f3mo las condiciones de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n se potencian rec\u00edprocamente, no como pueden independizarse.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Pero sobre todo, no es posible seguir manteniendo el divorcio entre producci\u00f3n y Naturaleza; \u00e9sta tiene l\u00edmites que comienzan ser peligrosamente superados\u2026 la vida del ser humano en el planeta est\u00e1 en riesgo, ya no cabe la menor duda al respecto.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La reducci\u00f3n sustantiva de la pobreza y la inequidad, el logro de crecientes grados de libertad y la vigencia de los derechos ciudadanos pasar\u00edan, entonces, por una redistribuci\u00f3n a favor de los pobres y marginados, en detrimento de la excesiva concentraci\u00f3n de la riqueza y el poder en pocas manos. Una opci\u00f3n que no implica propiciar la b\u00fasqueda de crecientes niveles de opulencia, para entonces provocar la redistribuci\u00f3n. Por lo contrario hay que erradicar la pobreza y la opulencia, pues est\u00e1 \u00faltima s\u00f3lo explica por la existencia una masiva pobreza: \u201call\u00ed donde existen grandes patrimonios, hay tambi\u00e9n una gran desigualdad. Por un individuo muy rico ha de haber quinientos pobres, y la opulencia de pocos supone la indigencia de muchos\u201d, aseguraba el mism\u00edsimo Adam Smith en 1776.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La redistribuci\u00f3n no es una tarea f\u00e1cil. Quienes todo tienen, quieren m\u00e1s y no ceder\u00e1n f\u00e1cilmente sus privilegios. Por lo tanto se requiere una acci\u00f3n pol\u00edtica sostenida y estrat\u00e9gica para construir tantos espacios de poder contrahegem\u00f3nico como sean necesarios. La conclusi\u00f3n es obvia, el Buen Vivir hay que construirlo desde todos los \u00e1mbitos estrat\u00e9gicos posibles, empezando por el nivel local, sin descuidar para nada el global.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin una sociedad mucho m\u00e1s igualitaria y equitativa es imposible que funcione a cabalidad la econom\u00eda, incluso el mercado, y se construya la democracia. Sin equidades, tampoco se podr\u00e1 corregir el actual rumbo de destrucci\u00f3n ambiental. La inequidad y la desigualdad sistem\u00e1ticamente falsean y hasta frustran la propia libertad de elecci\u00f3n, sea en el campo econ\u00f3mico o a\u00fan en el pol\u00edtico. Por ello es preciso reformular las relaciones de poder entre el Estado y los ciudadanos \/ las ciudadanas para que sean \u00e9stos los aut\u00e9nticos poseedores de la soberan\u00eda; ciudadanos y ciudadanas en tanto individuos viviendo en comunidad, se entiende.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">A modo de conclusi\u00f3n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Si aceptamos que es necesaria una nueva \u00e9tica, hay que incorporar elementos consustanciales a un verdadero proceso de transformaciones radicales, como son la igualdad, las diversas equidades, la libertad y la justicia social (productiva y distributiva), tanto como la ambiental, as\u00ed como elementos morales, est\u00e9ticos y espirituales. En otras palabras, los Derechos Humanos se complementan con los Derechos de la Naturaleza, y viceversa, dentro de un esfuerzo de democratizaci\u00f3n permanente de la sociedad, a partir de la construcci\u00f3n de ciudadan\u00edas s\u00f3lidas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Todas las personas tienen por igual derecho a una vida digna, que asegure la salud, alimentaci\u00f3n y nutrici\u00f3n, agua potable, vivienda, saneamiento ambiental, educaci\u00f3n, trabajo, empleo, descanso y ocio, cultura f\u00edsica, vestido, seguridad social y otros servicios sociales necesarios. Todos estos derechos, para su cumplimiento, exigir\u00e1n ajustes en la distribuci\u00f3n de la riqueza y del ingreso, sin poner en riesgo el equilibro ambiental.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Todo esto nos conduce a recuperar lo p\u00fablico, lo universal, lo gratuito, la diversidad, como elementos de nuevas sociedades que buscan sistem\u00e1ticamente la libertad, la igualdad y la equidad, as\u00ed como la solidaridad en tanto elementos rectores del Buen Vivir.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Para lograrlo hay que abrir todos los espacios de di\u00e1logo posibles. La responsabilidad es grande y compleja. Estamos ante el imperativo de construir democr\u00e1ticamente sociedades realmente democr\u00e1ticas, fortificadas en valores de libertad, igualdad y responsabilidad, practicantes de sus obligaciones, incluyentes, equitativas, justas y respetuosas de la vida. Sociedades en donde lo individual y lo colectivo coexistan en armon\u00eda con la Naturaleza, donde la racionalidad econ\u00f3mica se reconcilie con la \u00e9tica y el sentido com\u00fan.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">www.ecoportal.net<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">*Alberto Acosta \u2013 Flacso Ecuador, Quito, Ecuador \u2013 Publicado por la UNAD de Colombia (Universidad Nacional Abierta y a distancia) Revista Sustentabilidad \u2013 Abril 2010<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 REFLEXIONES SOBRE EL BUEN VIVIR \u00a0 \u201cYa lo ves, se\u00f1or Nicetas -dijo Baudolino-, cuando no era presa de las tentaciones de este mundo, dedicaba mis noches a imaginar otros mundos. Un poco con la ayuda del vino, y un poco con la de la miel verde. No hay nada mejor que imaginar otros mundos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":97,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[13],"tags":[56],"class_list":["post-98","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-minero-energetico","tag-mineria-buen-vivir-acosta"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/protestas_mineros_peru.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/97"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}