{"id":7600,"date":"2024-07-24T02:05:57","date_gmt":"2024-07-24T02:05:57","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=7600"},"modified":"2024-07-24T02:05:58","modified_gmt":"2024-07-24T02:05:58","slug":"de-las-auc-al-egc-reposicionamiento-copamiento-social-y-territorial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2024\/07\/24\/de-las-auc-al-egc-reposicionamiento-copamiento-social-y-territorial\/","title":{"rendered":"De las AUC al EGC: reposicionamiento, copamiento social y territorial"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"373\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/La-guerra-por-la-cocaina-vacia-poblados-en-Colombia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7603\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/La-guerra-por-la-cocaina-vacia-poblados-en-Colombia.jpg 768w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/La-guerra-por-la-cocaina-vacia-poblados-en-Colombia-300x146.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Foto: Hispanos Press<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-90b9f6d720b8a43c9812b01f93f081c5\"><strong>Ana Mar\u00eda Gallego &#8211; Cedins<\/strong><br><br><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><br><br>En la coyuntura a\u00fan tiene centralidad la ambiciosa meta gubernamental de lograr la paz total en Colombia, y es necesario preguntarnos por uno de los actores del conflicto en espec\u00edfico: el Clan del Golfo, rebautizado hoy como \u201cEj\u00e9rcito Gaitanista de Colombia\u201d. En el panorama se lo puede ver con un gran crecimiento y con perspectivas de expansi\u00f3n territorial en el corto plazo. <br><br>El Clan del Golfo es una estructura narco paramilitar que mantiene vigente la doctrina del enemigo interno; su accionar ha tomado otros tintes que lo diferencian de sus antecesoras las Autodefensas Unidas de Colombia &#8211; AUC, probablemente a causa de tratar de transformar su imagen ante la opini\u00f3n p\u00fablica, present\u00e1ndose como un actor pol\u00edtico del conflicto. Sin embargo, sigue siendo evidente su enorme capacidad para causar da\u00f1o con su accionar militar contrainsurgente y la persecuci\u00f3n al movimiento social debido a la penetraci\u00f3n que ha desarrollado en los territorios donde hace presencia. <br><br>Siendo entonces el Clan del Golfo el grupo armado que m\u00e1s debe preocupar al gobierno nacional, si su intenci\u00f3n es labrar el camino para la paz en Colombia, resulta confuso o parad\u00f3jico que no haya ni medidas militares efectivas para frenar su expansi\u00f3n, ni acercamientos concretos para intentar negociaciones de paz, como si se ha hecho con facciones paramilitares de la costa caribe. En general los gobiernos no han cumplido con uno de los acuerdos firmados con las FARC-EP: desmontar el paramilitarismo . Frente a este panorama es importante cuestionarnos si esta vez cumplir\u00e1 el Estado su compromiso de enfrentar el paramilitarismo y \u00bfes realmente posible hablar de paz si no se desmonta el Clan del Golfo? <br><br><strong>Antecedentes<\/strong><br><br>El paramilitarismo en nuestro pa\u00eds tiene un largo trasegar, que se ha adaptado con \u00e9xito a cada momento hist\u00f3rico; esto debido a la estrecha relaci\u00f3n que ha sostenido con las \u00e9lites y el actuar militar conjunto con la fuerza p\u00fablica. En otros, como el actual, se le agrega un cambio de estrategia, d\u00e1ndole peso a la penetraci\u00f3n social que le ha permitido injerencia en el poder local, es decir, tiene cooptadas desde la fuerza p\u00fablica que patrulla en el territorio hasta las mismas alcald\u00edas . Sea de un modo u otro el paramilitarismo es una din\u00e1mica que se mantiene actuante en nuestra realidad nacional y que a pesar de las intenciones del presidente de alcanzar una \u201cpaz total\u201d con todos los grupos armados existentes, no parece tener muestras de que vaya a desaparecer pronto, sino todo lo contrario. <br><br>El paramilitarismo existe desde la persecuci\u00f3n de liberales y comunistas en la mitad del siglo XX por aquellos grupos conocidos como los \u201cchulavitas\u201d o los \u201cp\u00e1jaros\u201d, extendi\u00e9ndose a las Autodefensas Campesinas de C\u00f3rdoba y Urab\u00e1 -ACCU- a inicios de la d\u00e9cada de los noventa, para finalmente unirse en una federaci\u00f3n llamada Autodefensas Unidas de Colombia de la cual, tras su desmovilizaci\u00f3n, surgen el Clan del Golfo y otros grupos menores. <br><br>Referirnos a los antecedentes del Clan del Golfo, es a su vez revisitar la historia de como nacieron y se desmovilizaron las AUC, pues de all\u00ed surgieron un grupo de comandantes que posteriormente lo conformar\u00edan y dirigir\u00edan.  En los siguientes t\u00e9rminos fue explicado por Elizabeth Dickinson en su texto \u201cLa inc\u00f3gnita de la paz: \u00bfQu\u00e9 hacer con los Gaitanistas?\u201d<br><br>&#8220;Los or\u00edgenes de los gaitanistas se remontan a un movimiento disidente de la antigua insurgencia de izquierda conocida como el Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n (EPL), que se neg\u00f3 a hacer parte de un programa de desmovilizaci\u00f3n en 1991 en C\u00f3rdoba, un departamento del norte de Colombia. Alegando temores por su seguridad personal, estos guerrilleros permanecieron en armas hasta 1996, cuando llegaron a un acuerdo con unas nacientes \u201cautodefensas\u201d locales como forma de protegerse. Los disidentes del EPL depusieron sus armas en un acto p\u00fablico, pero en realidad se unieron a las filas de una fuerza paramilitar que se estaba gestando bajo los auspicios de una acaudalada familia de terratenientes, los Casta\u00f1o. Los hermanos Carlos y Vicente Casta\u00f1o, junto con otros autoproclamados l\u00edderes, emergieron como jefes de este grupo paramilitar en la d\u00e9cada de 1990, el cual m\u00e1s tarde pas\u00f3 a ser conocido como las Autodefensas Unidas de Colombia.&#8221; (Dickinson, 2024, p\u00e1g 4) <br><br>La creaci\u00f3n de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia AGC, como se nombr\u00f3 este agrupamiento, se desencaden\u00f3 por la insatisfacci\u00f3n que dej\u00f3 en los mandos medios y ex combatientes de las AUC el proceso de San Jos\u00e9 de Ralito en el a\u00f1o 2006, tal como lo muestra el Centro Nacional de Memoria Hist\u00f3rica:<br><br>\u201cEn efecto, en esa temprana aparici\u00f3n de los grupos posdesmovilizaci\u00f3n se ha destacado el papel que jugaron los mandos medios Estos conoc\u00edan las rutas, los contactos, las din\u00e1micas de los negocios ilegales y, adem\u00e1s, eran conscientes de que sus jefes ten\u00edan las manos amarradas y se dirig\u00edan a la extradici\u00f3n: la l\u00f3gica fue simple a \u00a1rey muerto rey puesto!, es decir, la lealtad para con sus jefes fue quebrada por la codicia\u201d. (CNMH,2017,84).<br><br>Una reintegraci\u00f3n econ\u00f3mica y social limitada y una creciente inseguridad derivada del asesinato de excombatientes motiv\u00f3 a que Vicente Casta\u00f1o hiciera un llamado generalizado a retomar las armas, este proceso se dio bajo el mando de Daniel Rend\u00f3n Herrera, Alias \u201cDon Mario\u201d tras la desaparici\u00f3n de Vicente pocos d\u00edas despu\u00e9s de ese llamado.  <br><br>Sin embargo, las AGC no fueron el \u00fanico grupo surgido tras la desmovilizaci\u00f3n de las AUC. Las negociaciones de Ralito hab\u00edan dejado profundas fracturas en este grupo armado por las desconfianzas surgidas en la tropa y los mandos medios frente a un proceso que no ofreci\u00f3 incentivos econ\u00f3micos a los combatientes para que abandonaran el negocio del narcotr\u00e1fico. Por otra parte, las \u00e9lites siguieron patrocinando la seguridad privada, que enganch\u00f3 a varios de los desmovilizados. Por tanto, durante la primera \u00e9poca de conformaci\u00f3n de los Grupos Armados Pos Desarme -GAPD &#8211; que durar\u00eda entre 2006 y 2010, hubo una notable proliferaci\u00f3n de estos grupos que solo se ver\u00eda aplacada entre el 2011 y 2015 cuando las disputas de poder se redujeron a grupos de alcance nacional como: Los rastrojos, Los Urabe\u00f1os o Clan del Golfo, los paisas y el Ej\u00e9rcito Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia  &#8211; ERPAC-  (CNMH, 2017).<br><br>Retomando espec\u00edficamente la creaci\u00f3n del Clan del Golfo, que se empez\u00f3 a llamar  AGC, el proceso fue encabezado por Don Mario, quien convoco a 26 mandos medios de las AUC para que a su vez emprendieran la tarea de reclutar antiguos paramilitares, recibiendo en su mayor\u00eda respuestas positivas de aproximadamente 12.000 hombres interesados. Su surgimiento se dio gracias al aporte de empresarios y terratenientes que pagaron los salarios de aquellos que se hab\u00edan incorporado mientras en clan lograba establecerse.<br> <br>A lo anterior, cabe a\u00f1adirle que: <br><br>\u201cEl nuevo grupo armado se autodenomin\u00f3 Autodefensas Gaitanistas de Colombia, un nombre que afirmaba la identidad de sus miembros como antiguos paramilitares y evocaba a Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n, candidato presidencial del partido Liberal cuyo asesinato en 1948 desencaden\u00f3 una guerra con el partido Conservador. Los Gaitanistas adoptaron los antiguos estatutos de las AUC, pero dicen que decidieron modificar dos elementos. En primer lugar, alegando su decepci\u00f3n por la desmovilizaci\u00f3n paramilitar y su desconfianza en el Estado colombiano, afirman haber decidido abstenerse de firmar contratos con el sector p\u00fablico, a pesar de que \u00e9stos hab\u00edan sido una importante fuente de ingresos para los paramilitares antes de la desmovilizaci\u00f3n. En segundo lugar, dicen haberse comprometido a poner fin a la com\u00fan pr\u00e1ctica paramilitar de asumir que todos los civiles en \u00e1reas controladas por las FARC u otras insurgencias eran simpatizantes del enemigo, \u201cjustificando\u201d as\u00ed la violencia indiscriminada\u201d. (Dickinson, 2024, 6)<br><br>Ahora, la historia frente a la denominaci\u00f3n de este grupo armado, el cual ha generado numerosas confusiones, fue narrada por su abogado, Ricardo Giraldo, para el medio \u201cDNews\u201d:  el Clan del Golfo, seg\u00fan Giraldo, es un nombre dado por la inteligencia militar, no por ellos mismos. De hecho, fueron llamados inicialmente los Urabe\u00f1os por su nacimiento en la regi\u00f3n del Urab\u00e1 antioque\u00f1o y chocoano, denominaci\u00f3n que fue cuestionada por la comunidad que habitaba la zona, debido a la estigmatizaci\u00f3n que generaba. Posteriormente se les empez\u00f3 a identificar como el clan \u00dasuga debido a que sus primeros comandantes fueron los hermanos \u00dasuga David, pero como en el anterior caso, se dieron diversas confusiones derivadas de este nombre, con otras personas que portaban el mismo apellido  por lo que se le solicit\u00f3 a la inteligencia militar dejar de llamarlos de este modo.<br><br>Finalmente, se les da denominaci\u00f3n del Clan del Golfo, por su ubicaci\u00f3n en los golfos de Urab\u00e1 y Morrosquillo, en la costa atl\u00e1ntica colombiana. Vale anotar que esta denominaci\u00f3n nunca ha sido aceptada por este grupo e insisten en que desde su creaci\u00f3n se llaman Autodefensas Gaitanistas de Colombia, o como recientemente se han denominado Ej\u00e9rcito Gaitanista de Colombia. (Giraldo, 2023, 3:21) <br><br><strong>\u00bfBacrim o paramilitarismo?<\/strong><br><br>La desmovilizaci\u00f3n de las AUC y la posterior aparici\u00f3n de los GAPD inici\u00f3 un debate que, en medios period\u00edsticos y acad\u00e9micos, no se ha saldado hasta el d\u00eda de hoy: \u00bfcu\u00e1l es la naturaleza de estos grupos, son una nueva generaci\u00f3n paramilitar? Hay quienes afirman que el paramilitarismo encontr\u00f3 su fin a partir del 2006, incluso el mismo Ej\u00e9rcito Gaitanista de Colombia en comunicado publicado en la red social X el d\u00eda 13 de junio del 2024 afirm\u00f3 que el paramilitarismo hab\u00eda cesado:<br><br>\u201cEl paramilitarismo en Colombia tal y como se conoci\u00f3 a finales del siglo pasado y comienzos de este, termin\u00f3 con la desmovilizaci\u00f3n de las AUC, proceso que tuvo su fin en el a\u00f1o 2006. Un proceso de paz fallido como ese, como adem\u00e1s han sido la inmensa mayor\u00eda de los que en el pa\u00eds se han adelantado, origin\u00f3 el rearme de muchos excombatientes en defensa de su vida y su tranquilidad, pero eso no nos hace herederos del paramilitarismo o de ser neoparamilitares como algunos se atreven a afirmar\u2026 Las pruebas son muchas para afirmar que el EGC no se reduce a la \u00f3ptica de un fen\u00f3meno paramilitar, para empezar ning\u00fan otro grupo armado ha sido perseguido por las fuerzas de seguridad del estado con la sa\u00f1a que lo ha hecho contra el EGC\u2026 Como lo hemos sostenido en muchas ocasiones no existe ning\u00fan grado de colaboraci\u00f3n coordinaci\u00f3n o entendimiento del EGC con las fuerzas militares. El tan cacareado \u201cdesmonte del paramilitarismo\u201d no es m\u00e1s que una consigna hueca sin contenido al que agitan como bandera muchas fuerzas de izquierda en el pa\u00eds.&#8221;(EGC, 2024) <br><br>Sin embargo, es evidente que el entendimiento del paramilitarismo que han hecho algunos acad\u00e9micos y el mismo EGC, se reduce a la literalidad de la palabra paramilitar, como aquel grupo armado que realiza su accionar de forma paralela a la fuerza p\u00fablica; pero tantos a\u00f1os de conflicto armado nos han ense\u00f1ado que este fen\u00f3meno trasciende de esa definici\u00f3n, y que realmente se trata de una incursi\u00f3n militar prosist\u00e9mica, ejecutada por amplios sectores de las elites para asegurar su permanencia como agente dominante en los campos econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social. Al respecto el Centro Nacional de Memoria Historia en su informe \u201cGrupos armados posdemovilizaci\u00f3n 2006-2015\u201d ha expresado: <br><br>\u201cLas discusiones dadas por los mismos Gaitanistas sobre si son o no paramilitares se ven saldadas recientemente por Zelik (2015), y reitera la discusi\u00f3n sobre el fen\u00f3meno paramilitar en relaci\u00f3n con el grado de autonom\u00eda que tiene o no frente al Estado. La tesis fundamental que defiende este autor es que el paramilitarismo fue una estrategia violenta, de car\u00e1cter ilegal promovida por el Estado, para concluir que el paramilitarismo \u201crepresent\u00f3 un h\u00edbrido entre: 1) una estructura paralela tercerizada o externalizada con la que el Estado, fiel a las estrategias asim\u00e9tricas modernas, trata de reducir los costos pol\u00edticos de la contrainsurgencia; 2) un ej\u00e9rcito privado al servicio de amplios sectores del gran empresariado, los terratenientes y la clase pol\u00edtica; y 3) una estructura criminal organizada que persigue fines econ\u00f3micos propios\u201d. <br><br>&#8220;De otro lado, Koessl (2015) propone de manera alternativa que, m\u00e1s que la consabida discusi\u00f3n sobre si los grupos paramilitares fueron creados o no por el Estado, es mejor caracterizar el paramilitarismo como un agente de la estructuraci\u00f3n de los campos pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social, que ha servido para garantizar la reproducci\u00f3n de los agentes dominantes en esos campos\u201d (CNMH,2017, p\u00e1g. 30).<br><br>Ahora, frente a la relaci\u00f3n de estos con las fuerzas militares, y el Estado en general afirma: <br><br>Las relaciones entre el paramilitarismo y el Estado han sido parad\u00f3jicas y en algunas etapas \u2014como en la actual de los GAPD\u2014 antag\u00f3nicas: \u201cConquistan un territorio porque el Estado es muy d\u00e9bil, pero posteriormente hacen lo posible para que el Estado no ingrese en el lugar conquistado, en territorios donde se pueden obtener grandes beneficios pol\u00edticos y econ\u00f3micos a trav\u00e9s del narcotr\u00e1fico, el aceite de palma, etc.\u201d <br><br>Sin embargo, la aplicaci\u00f3n de la doctrina contrainsurgente, por parte de un agente tercerizado, tiene su precio, que es, por una parte, la distribuci\u00f3n de rentas legales e ilegales y por otro los costos pol\u00edticos cuando se descubren las alianzas, apoyos y acuerdos.   <br><br>Entonces, podemos ver que la connivencia o actuaci\u00f3n conjunta con la fuerza p\u00fablica es un factor determinante en momentos concretos de las operaciones contrainsurgentes, pero en otras ocasiones las fuerzas militares gubernamentales se pueden ver obligadas a combatir a sus agentes. Eso s\u00ed, vale la pena recordar que la confrontaci\u00f3n armada que sostiene el Clan del Golfo con la fuerza p\u00fablica es una directriz nacional, porque a nivel local la capacidad de penetraci\u00f3n social que tiene este grupo ha implicado la capacidad de cooperar con la Fuerza P\u00fablica, por tanto, la separaci\u00f3n que se tiene con el Ej\u00e9rcito no es tan tajante como lo afirman los voceros del Clan.<br><br>Dejando esto de lado, lo resaltable del Clan del Golfo para calificarlo como un grupo paramilitar es, como se mencion\u00f3 anteriormente, su postura prosistema, dispuesta a defender los intereses de las \u00e9lites y tratar de ser parte de ellas. As\u00ed mismo, contin\u00faa sosteniendo la doctrina de enemigo interno contra las manifestaciones populares que puedan asociar a un pensamiento cr\u00edtico, subversivo o rebelde.<br><br>Es por esto que<br><br>\u201cexiste similitud en sus acciones y la repercusi\u00f3n que estas tienen en la poblaci\u00f3n civil, aunque en menor medida en el caso de las Bacrim en comparaci\u00f3n con las AUC. Entre estas se encuentran asesinatos, amenazas y desplazamientos a l\u00edderes, cam\u00acpesinos e ind\u00edgenas, as\u00ed como a defensores de derechos humanos, militantes de izquierda, reclamantes de tierras, entre otros\u201d (Hern\u00e1ndez et. al, 2018, p\u00e1g. 9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ffa5c00e17232baa93e10726389cb7e0\">Frente a hechos violatorios a los Derechos Humanos, la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n atribuye la mayor\u00eda de su autor\u00eda al Clan del Golfo siendo las principales v\u00edctimas miembros de juntas de acci\u00f3n comunal, asociaciones campesinas, movimientos ambientales, movimientos pol\u00edticos, l\u00edderes sindicales, reclamantes de tierras y l\u00edderes sociales (FGN,2018), lo que har\u00eda evidente que el actuar de este grupo s\u00ed est\u00e1 orientado por la doctrina del enemigo interno que tambi\u00e9n tuvieron las AUC, aunque insistan en desmarcarse de ellas. <br><br>Han sido numerosas las veces que ha intentado desligarse de estos hechos, afirmando que han sido tomados como chivos expiatorios de la incapacidad del Estado para la protecci\u00f3n del movimiento social, tambi\u00e9n discursivamente tienen una tendencia a negar la autor\u00eda de las acciones militares contra la fuerza p\u00fablica. Desde el an\u00e1lisis del discurso se puede percibir que la finalidad del Clan del Golfo es controvertir a sus opositores buscando la p\u00e9rdida de credibilidad de estos, que a su vez les ayude para posicionarse como un actor pol\u00edtico, por eso desde sus discursos no se ver\u00e1 con facilidad la adopci\u00f3n de una pol\u00edtica contrainsurgente. Un antecedente de este viraje es lo que tambi\u00e9n ocurri\u00f3 con las AUC antes de su proceso de paz, donde precisamente buscaron ser reconocidos como actores pol\u00edticos dentro del conflicto armado. En 2002, al iniciarse las negociaciones con el Gobierno, las AUC dieron un giro a su discurso contrainsurgente, \u201cel cual se expres\u00f3 en dos aspectos: una disminuci\u00f3n en el n\u00famero de referencias a los grupos guerrilleros y un cambio en la manera en que estos fueron tratados, pues se les hizo extensiva la invitaci\u00f3n al di\u00e1logo e incluso se les reconoci\u00f3 por su acci\u00f3n b\u00e9lica en la historia colombiana.&#8221; <br><br>Las AUC pasaron de un discurso esencialmente \u201ccontrainsurgente\u201d, entre 1998 y 2002, a uno \u201creivindicativo\u201d, entre 2003 y 2006. Con el fin de transformar su discurso y \u201cadaptarlo a la coyuntura nacional, de manera que aparecieran ante la opini\u00f3n p\u00fablica ya no como h\u00e9roes guerreros sino como actores sociales, y posteriormente como pacifistas defensores de la reconciliaci\u00f3n nacional y el perd\u00f3n\u201d. (Angarita et al., 2015).<br><br>Han sido precisamente estas posturas ambiguas discursivamente las que han generado que se omita la posibilidad de clasificar al EGC como un grupo paramilitar con objetivo contrainsurgente por parte de algunos acad\u00e9micos; sin embargo estas dudas se ver\u00edan despejadas por el comunicado emitido el d\u00eda 25 de febrero del a\u00f1o en curso, donde el reci\u00e9n denominado EGC manifestar\u00eda que su enemigo no es el Estado sino los grupos subversivos: <br> <br>\u201cEl Ej\u00e9rcito Gaitanista de Colombia como organizaci\u00f3n pol\u00edtico militar reiteramos nuestra voluntad de paz pese a la confrontaci\u00f3n en medio del conflicto. Nuestro accionar no va dirigido contra las fuerzas del Estado sino contra el accionar guerrillero que sigue avanzando en nuestro pa\u00eds\u2026 Invitamos al pueblo colombiano a unirnos en esta lucha Gaitanista antisubversiva por una madre patria para todos\u201d (EGC,2024).<br><br>Los planes de expansi\u00f3n del Clan del Golfo est\u00e1n dirigidos a copar las zonas donde actualmente tiene control el ELN, sus incursiones han generado crisis humanitarias tanto por las confrontaciones armadas, como por los ataques a lo que consideran la base social de la organizaci\u00f3n insurgente en el Sur de Bol\u00edvar y el Bajo Calima en el departamento del Choc\u00f3. Frente a la doctrina contrainsurgente que sostienen el Clan del Golfo, sumada a la capacidad de penetraci\u00f3n social que han desarrollado, resulta evidente el riesgo que representa para las comunidades de estas zonas, como se puedo observar con los asesinatos y desplazamientos en el Sur de Bol\u00edvar. <br><br>Ver:<strong> <a href=\"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2024\/06\/13\/geopolitica-de-la-guerra-en-el-magdalena-medio-y-el-sur-de-bolivar\/\">https:\/\/cedins.org\/index.php\/2024\/06\/13\/geopolitica-de-la-guerra-en-el-magdalena-medio-y-el-sur-de-bolivar\/<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3ef510dcf21684f635af6da8df2e3776\"><strong>El desmonte del paramilitarismo: un penoso incumplimiento<\/strong><br><br>Es reduccionista limitar el conflicto actual de Colombia a los incumplimientos hechos al acuerdo de paz del a\u00f1o 2016, pero lo cierto es que durante ese proceso el pa\u00eds tuvo la oportunidad de pavimentar el camino hacia un desescalamiento del conflicto al menos en su versi\u00f3n armada. Una de estas oportunidades llegaba con la implementaci\u00f3n del punto 3.4 denominado: \u201cAcuerdo sobre garant\u00edas de seguridad y lucha contra las organizaciones y conductas criminales responsables de homicidios y masacres, que atentan contra defensores\/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos pol\u00edticos o que amenacen o atenten contra las personas que participen en la implementaci\u00f3n de los acuerdos y la construcci\u00f3n de la paz, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo\u201d.<br><br>Otra parte del acuerdo de paz que qued\u00f3 en letra muerta que fue la dispuesta en este punto, fue la creaci\u00f3n de la ley 1908 de 2019 durante el periodo de Fiscal General de N\u00e9stor Humberto Mart\u00ednez que supuestamente era para combatir a los GAOs, Grupos Armados Organizados. A la fecha ning\u00fan grupo armado se ha sometido bajo esta norma, sino que ir\u00f3nicamente termin\u00f3 siendo usada para permitir la ampliaci\u00f3n de t\u00e9rminos de investigaci\u00f3n y juzgamiento de aquellos acusados a pertenecer a redes de apoyo a grupos subversivos. <br><br>Lo cierto es que no solo se incumpli\u00f3 la promesa de luchar contra las organizaciones herederas del paramilitarismo tras el acuerdo de paz con las FARC-EP, sino que fue este proceso el que les permiti\u00f3 su mayor expansi\u00f3n tras copar las zonas que la antigua guerrilla hab\u00eda desocupado, ante la mirada indiferente y\/o c\u00f3mplice de los gobiernos. El Clan del Golfo ha tenido un crecimiento exponencial durante este periodo, calculado por INDEPAZ en un 58%, convirti\u00e9ndose en la primera fuerza militar no legal del pa\u00eds, con presencia en un tercio del territorio nacional, en departamentos como: Nari\u00f1o, Cauca, Valle, Choc\u00f3, Antioquia, C\u00f3rdoba, Sucre, Bol\u00edvar, Atl\u00e1ntico, Magdalena, Guajira, Cesar, entre otros. Con un aproximado de m\u00e1s de 13.000 hombres en armas (Indepaz,2024) <br><br>Actualmente se han evidenciado m\u00e1s planes de expansi\u00f3n del Clan del Golfo tendientes a controlar territorios que aparentemente a\u00fan no est\u00e1n bajo su mando, de esto pueden dar cuenta <br><br>Las revelaciones de los \u00faltimos d\u00edas sobre el plan de expansi\u00f3n del EGC en el Oriente Antioque\u00f1o, (que) ya no son rumores de cantina, sino con la incautaci\u00f3n de un arsenal con fusiles de asalto de \u00faltima generaci\u00f3n, las capturas de personajes bastante conocidos por su accionar delincuencial en el territorio y las declaraciones p\u00fablicas de un General de la Rep\u00fablica confirmando la existencia de informes de inteligencia que dan cuenta de un \u00abplan de expansi\u00f3n del Clan del Golfo en el Oriente Antioque\u00f1o\u00bb que han prendido las alarmas en diferentes sectores sociales sobre la posibilidad de que esta regi\u00f3n repita la historia de dolor y muerte de hace apenas dos d\u00e9cadas.<br><br>Lo segundo que es necesario anotar es qu\u00e9: en el Oriente Antioque\u00f1o, fruto de ese desentendimiento estatal, los ilegales lograron construir una de las econom\u00edas ilegales m\u00e1s sofisticadas del pa\u00eds. En las periferias de las zonas bosques, p\u00e1ramos y aguas se extraen miles de gramos de oro cada mes y se raspan toneladas de hoja de coca cada a\u00f1o, que son transformadas en miles de kilos de coca\u00edna\u2026 Tal vez por eso al Oriente Antioque\u00f1o, diferentes analistas de seguridad del pa\u00eds lo han denominado el \u00abpara\u00edso ilegal de Colombia\u00bb (Casta\u00f1o, 2024).<br><br>Por otro lado, en las ciudades o territorios donde no hacen presencia directa lo hacen a trav\u00e9s de la subcontrataci\u00f3n de estructuras delincuenciales locales para que se encarguen de negocios como el microtr\u00e1fico o la extorsi\u00f3n. Esto se conoci\u00f3 a partir del informe elaborado por el defensor del pueblo Carlos Camargo en el a\u00f1o 2023.<br><br>En Bogot\u00e1 hace presencia el Clan del Golfo en distintas localidades, espec\u00edficamente en Usaqu\u00e9n, en las localidades del oriente, y tambi\u00e9n en Ciudad Bol\u00edvar, bajo la tercerizaci\u00f3n. Encontramos que tienen bandas de crimen organizado, bandas barriales como Los Boyacos, que operativizan y tercerizan todo el accionar criminal del Clan del Golfo en la capital de la Rep\u00fablica (Gallo, 2023). <br><br><strong>Paz Total<\/strong><br><br>Desde la campa\u00f1a presidencial de Gustavo Petro, una de sus propuestas m\u00e1s llamativas y controversiales fue la de lograr dialogar la paz con el ELN y con todos los grupos armados organizados y los grupos delincuenciales vigentes en el pa\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b22e1d12c392c779d20493648bf69f79\">Para el Clan del Golfo, esta propuesta tambi\u00e9n resulto sumamente atractiva, tanto que estuvieron inmersos en un cese al fuego con el Gobierno Nacional, que acabo solo tres meses despu\u00e9s, al ser acusados por el presidente Petro de estar detr\u00e1s del paro minero. Ahora las negociaciones han quedado en un limbo y el Clan del Golfo acusa a la oficina del Alto Comisionado para la Paz de no querer negociar con ellos debido a que tiene una mayor afinidad ideol\u00f3gica con las guerrillas. Lo cierto es que actualmente no es posible hablar de paz total sin tener presente que en el corto y mediano plazo se tendr\u00e1n que tomar acciones tendientes a desmontar el Clan del Golfo: <br><br>Los muy reales obst\u00e1culos para entablar un di\u00e1logo con los gaitanistas tienen importantes ramificaciones para el gobierno. Mientras se mantengan firmemente al margen de las conversaciones de \u201cPaz Total\u201d, los gaitanistas pueden arruinar la perspectiva de acuerdos con otros grupos armados. El temor a que estos se apoderen de territorios o ataquen a los combatientes de otros grupos permea estas otras negociaciones, y probablemente sea suficiente para impedir que otras organizaciones se desarmen. (Dickinson, 2024, p\u00e1g.17)<br><br>Una dura realidad para el discurso y la intenci\u00f3n de la paz total es que este gobierno no tiene mucho que ofrecer a una estructura con ingresos millonarios de las econom\u00edas legales e ilegales y que a su vez sigue cumpliendo un papel central en la estrategia contrainsurgente; los estrategas militares del Estado no estar\u00e1n dispuestos a que se les quite tan \u00fatil herramienta. <br><br>Un camino posible es con un acuerdo sobre justicia, un escenario de justicia transicional puede permitirles, al menos a la c\u00fapula y algunos mandos medios, legalizar parte de sus riquezas a cambio de verdad. <br><br>Esto despierta una inc\u00f3gnita enorme, por cuanto est\u00e1 bien que podr\u00edan crearse otras condiciones para que la figura del sometimiento a la justicia sea mas asequible y de hecho eso se esta buscando con la reforma a la ley de justicia y paz (Dickinson,2024); incluso en el marco de una negociaci\u00f3n podr\u00edan negociarse tratamientos penales diferenciados con penas restaurativas si la pretensi\u00f3n de los mandos del Clan del Golfo es no pagar penas privativas de la libertad; nada en el Derecho Internacional Humanitario ni en el marco jur\u00eddico para la paz lo proh\u00edbe, pero ser\u00eda un nuevo golpe a las v\u00edctimas.<br><br>Frente a esas salidas, la \u00fanica limitante que tendr\u00edan es la de tener oportunidades de participaci\u00f3n pol\u00edtica en un futuro, por cuanto solo pueden acceder a estas las personas que han sido condenadas por delitos pol\u00edticos o conexos a estos. La ambici\u00f3n de tener favorecimiento pol\u00edtico podr\u00eda ser, m\u00e1s que una exigencia de los mandos militares de esta estructura, una ambici\u00f3n de los poderes econ\u00f3micos y pol\u00edticos que los respaldan, pensando ya en futuras contiendas electorales. <br><br><strong>Referencias<\/strong><br><br>Angarita, P. E., Gallo, H., Jim\u00e9nez, B. I., Londo\u00f1o, H., Londo\u00f1o-Medina, D., Mesa, J. A., &#8230; &amp; Ru\u00edz, A. M. (2015). La construcci\u00f3n del enemigo en el conflicto armado colombiano. Medell\u00edn, Colombia: S\u00edlaba.<br><br>Hernandez D\u00edaz, J,C. &amp; Echeverri Mart\u00ednez, L,M. (2018). \u201cEl Clan del golfo\u201d: \u00bfel nuevo paramilitarismo o delincuencia organizada?. El \u00c1gora USB, 18(2). 512-526. DOI: http:\/\/dx.doi.org\/10.21500\/16578031.3363<br><br>Dickinson, E (2024) La incognita de la paz total: \u00bfqu\u00e9 hacer con los gaitanistas? Informe sobre Am\u00e9rica Latina N\u00b0 105. International Crisis Group. <br><br>Centro Nacional de Memoria Hist\u00f3rica (2016), Grupos Armados Posdesmovilizaci\u00f3n (2006- 2015). Trayectorias, rupturas y continuidades, CNMH, Bogot\u00e1.<br><br>Instituto de estudios para el desarrollo y la paz INDEPAZ (2024) El contexto de la paz total. <br><br>Casta\u00f1o, Oscar (2024) Oro y Coca\u00edna sostienen expansi\u00f3n militar ilegal en el oriente antioque\u00f1o. Disponible en: <br>https:\/\/orienteseperiodismodeopinion.com\/editorial-oro-y-cocaina-sostienen-expansion-militar-ilegal-en-el-oriente-antioqueno\/<br><br>Gallo Daniela (2023) Advierten presencia del Clan del Golfo en Bogot\u00e1: microtr\u00e1fico y extorsi\u00f3n, entre las actividades con las que operan. Disponible en: https:\/\/www.infobae.com\/colombia\/2023\/03\/25\/advierten-presencia-del-clan-del-golfo-en-bogota-microtrafico-y-extorsion-entre-las-actividades-con-las-que-operan\/<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto: Hispanos Press Ana Mar\u00eda Gallego &#8211; Cedins Introducci\u00f3n En la coyuntura a\u00fan tiene centralidad la ambiciosa meta gubernamental de lograr la paz total en Colombia, y es necesario preguntarnos por uno de los actores del conflicto en espec\u00edfico: el Clan del Golfo, rebautizado hoy como \u201cEj\u00e9rcito Gaitanista de Colombia\u201d. 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