{"id":6889,"date":"2022-02-09T03:00:21","date_gmt":"2022-02-09T03:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=6889"},"modified":"2022-02-09T03:02:41","modified_gmt":"2022-02-09T03:02:41","slug":"notas-de-coyuntura-parte-iii-emergencia-de-otras-subjetividades-politicas-dentro-de-la-movilizacion-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2022\/02\/09\/notas-de-coyuntura-parte-iii-emergencia-de-otras-subjetividades-politicas-dentro-de-la-movilizacion-social\/","title":{"rendered":"Notas de coyuntura (Parte III) Emergencia de otras subjetividades pol\u00edticas dentro de la movilizaci\u00f3n social."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"720\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/183437862_3804530276337037_4612848392719285262_n.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6912\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/183437862_3804530276337037_4612848392719285262_n.jpg 960w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/183437862_3804530276337037_4612848392719285262_n-300x225.jpg 300w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/183437862_3804530276337037_4612848392719285262_n-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption>Foto: @colombiainforma<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Estas notas para el an\u00e1lisis de coyuntura son el resultado del trabajo conjunto de Kavilando, Ciam y Cedins.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Durante los \u00faltimos tres a\u00f1os ha acontecido la emergencia y el fortalecimiento de diferentes sujetos pol\u00edticos dentro de las movilizaciones y las manifestaciones dadas en el marco de los paros nacionales. Estos sujetos, encarnados en organizaciones, activistas, l\u00edderes y ciudadan\u00edas no organizadas; han constituido sus propias agendas, estrategias y repertorios de lucha, as\u00ed como sus propias distancias frente a la articulaci\u00f3n y el reconocimiento de la legitimidad de otras subjetividades pol\u00edticas tradicionales o contempor\u00e1neas. <br><br>Algunas se manifiestan como movimientos feministas y de mujeres, de disidencias sexuales y de g\u00e9nero, ambientalistas y ecologistas y las primeras l\u00edneas. Todas estas expresiones organizadas y no organizadas, se manifestaron a nivel nacional en el marco de las movilizaciones y las manifestaciones que desde el 2019 se han encontrado en el Paro Nacional.<br><br>Con esto no queremos decir:  a) ni que todas las mencionadas subjetividades emergieron propiamente del Paro, como si es el caso de las primeras l\u00edneas, b) ni que estas son las \u00fanicas subjetividades emergentes, pues falta profundizar sobre los colectivos art\u00edsticos de calle, de comunicaci\u00f3n alternativa, skaters,  entre otros; c) ni que \u00e9stos sean los \u00fanicos sujetos que componen la movilizaci\u00f3n social, ya que sindicalistas, profesores, campesinos, ind\u00edgenas, estudiantes, partidos pol\u00edticos y trabajadores, siguen ocupando lugares preponderantes en la preparaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de los escenarios de acci\u00f3n colectiva.<br><br><strong>Movimiento feminista, de mujeres y disidencias sexuales y de g\u00e9nero.<\/strong><br><br>Particularmente el movimiento feminista y de mujeres, es, sin lugar a dudas, el que mayor crecimiento ha detentado en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas en el pa\u00eds. Con una explosi\u00f3n ingente de organizaciones y simpatizantes no organizadas, las feministas y las organizaciones de mujeres no dejan de crecer tanto en n\u00famero, en capacidades militantes, como en espacios de injerencia y de articulaci\u00f3n alrededor de todo el pa\u00eds. Si bien la realidad de los cuerpos feminizados sigue siendo precaria frente a la acumulaci\u00f3n de capitales econ\u00f3micos, culturales y pol\u00edticos que detentan los hombres en nuestra contemporaneidad, la lucha feminista y las pol\u00edticas de g\u00e9nero tienen cada d\u00eda m\u00e1s relevancia en las agendas medi\u00e1ticas, los \u00e1mbitos acad\u00e9micos y los escenarios de disputa pol\u00edtica. <br><br>Ejemplo de ello, es el primer movimiento pol\u00edtico electoral feminista del pa\u00eds: Estamos Listas. \u00c9ste proyecto demuestra que el movimiento feminista y de mujeres, est\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s determinado en consolidar una pol\u00edtica feminista en la que sean las lideresas, las que ocupen y participen en los escenarios de la pol\u00edtica institucional estatal. <br><br>Estamos Listas logr\u00f3 recolectar 94.209 firmas, de las cuales 74.005 fueron avaladas por la Registradur\u00eda, para lanzar a 11 mujeres y disidentes sexuales y de g\u00e9nero como candidatas para el Senado en los pr\u00f3ximos comicios electorales. Actualmente, el movimiento cuenta con 2.290 mujeres y por decisi\u00f3n mayoritaria, han decidido respaldar la candidatura de Francia M\u00e1rquez a la presidencia. Se tendr\u00e1 que esperar a los resultados electorales para saber si la campa\u00f1a pol\u00edtica y la capacidad de influencia y reconocimiento, tanto dentro del movimiento feminista y de mujeres como en el de los simpatizantes, es suficiente para que, a trav\u00e9s de la lista cerrada, logren superar el umbral de 550.000 votos que es el aproximado a alcanzar para una curul al senado.<br><br>Por otra parte, en cuanto a la movilizaci\u00f3n social, se convocaron a diversas marchas, plantones, acciones y conversatorios feministas a nivel nacional, en raz\u00f3n de las agresiones y violencias sexuales ejercidas por diversos actores en el marco del Paro Nacional. Por ejemplo, marchas feministas en varias ciudades y regiones frente al abuso sexual y el suicidio de Alison Mel\u00e9ndez en Popay\u00e1n. <br><br>Con expresiones como el Vogue, el canto, la poes\u00eda, los podcasts, los performances, entre otros, el aporte feminista a las movilizaciones ampl\u00eda la construcci\u00f3n de repertorios culturales y art\u00edsticos que cuestionan la legitimidad de los discursos y las pr\u00e1cticas patriarcales que se ci\u00f1en de maneras diferenciadas sobre todos los cuerpos feminizados. Para las organizaciones feministas del suroccidente del pa\u00eds, la participaci\u00f3n en las mingas, las caminatas hasta Bogot\u00e1 y Cali y el Paro C\u00edvico de Buenaventura, fueron determinantes a la hora de establecer nuevos escenarios de lucha, de participaci\u00f3n, reconocimiento y alianza. <br><br>En medio de la transici\u00f3n que hay entre el 2019 y el 2020 debido a la pandemia por el COVID-19, hubo un escenario de incertidumbre y recelo para el movimiento social frente a la responsabilidad de convocar o no a marchas por el Paro Nacional. Es entonces, que en medio de la precariedad y la hipervulnerabilizaci\u00f3n de los cuerpos hist\u00f3ricamente marginalizados por las consecuencias econ\u00f3micas de la pandemia, que  la Red Comunitaria Trans convoca de manera efectiva a la primera gran marcha despu\u00e9s de la cuarentena y en medio de la pandemia. El 3 de julio de 2020 se llev\u00f3 a cabo la marcha trans, que no s\u00f3lo tuvo una versi\u00f3n en Bogot\u00e1, sino que otras ciudades como Medell\u00edn, Popay\u00e1n, Tunja y Arauca, se unieron de manera simult\u00e1nea. <br><br>Esto es particularmente importante, ya que las disidencias sexuales y de g\u00e9nero vienen ejerciendo trabajos pol\u00edticos, culturales y comunitarios fundamentales a nivel nacional que han permitido la consolidaci\u00f3n de una agenda que atienda a las necesidades y los intereses de quienes no se reconocen dentro de la matriz heterosexual. El Vogue, como experiencia art\u00edstica de resistencia y encuentro, fue un tipo de manifestaci\u00f3n que resalt\u00f3 en medio del 2021. Cientos de disidentes sexuales y de g\u00e9nero, militantes en la capital del pa\u00eds, se dieron a la tarea de construir coreograf\u00edas, m\u00fasica, vestuario y arte como formas de protesta contra la sistem\u00e1tica brutalidad policial y desde el reconocimiento cr\u00edtico de los discursos heteropatriarcales, que el movimiento social replica en alg\u00fan momento.<br><br><strong>Las primeras l\u00edneas<\/strong><br><br>Adicionalmente, el Paro Nacional dej\u00f3 la emergencia y consolidaci\u00f3n de las primeras l\u00edneas (P.L.) como formas de organizaci\u00f3n espont\u00e1neas y no espont\u00e1neas que, en escenarios de manifestaciones y resistencias barriales, se hicieron necesarias para la protecci\u00f3n y confrontaci\u00f3n con las fuerzas policiales. Constituidas mayoritariamente por personas j\u00f3venes, en condiciones econ\u00f3micas precarias, de diversos g\u00e9neros y orientaciones sexuales, de barrios perif\u00e9ricos y con diferentes niveles de educaci\u00f3n, las primeras l\u00edneas surgen en un contexto hist\u00f3rico marcado por la escasez, la precariedad y la violencia. <br><br>En un mundo interconectado las llamadas Primeras L\u00edneas beben de la experiencia de Chile y Hong Kong tanto en el uso de elementos de protecci\u00f3n como guantes, capuchas, gafas de uso industrial, l\u00e1seres, escudos y tel\u00e9fonos celulares, como en la organizaci\u00f3n y funciones dentro de la lucha social. <br><br>En medio de su pol\u00edtica de control de la protesta y la persecuci\u00f3n al nuevo enemigo interno, el Estado intensific\u00f3 formas de represi\u00f3n estatal, tales como las detenciones ilegales, los allanamientos, las capturas, las infiltraciones y los seguimientos, as\u00ed como las formas de represi\u00f3n paraestatal tales como desapariciones, violaciones sexuales, torturas y asesinatos de l\u00edderes, manifestantes y otros ciudadanos. Las P.L. se vieron envueltas en toda una estratagema del establecimiento para debilitarlas y acabarlas desde todos los frentes posibles. <br><br>Algunas de las P.L se dieron a la tarea de organizarse m\u00e1s all\u00e1 de la ocupaci\u00f3n de un lugar en el marco de las confrontaciones contra el ESMAD, la Polic\u00eda y civiles armados, dando paso a formas de ser y estar en los territorios de manera permanente, a trav\u00e9s de proyectos productivos, culturales y de protecci\u00f3n.<br><br><strong>Nuevas guerras, viejos conflictos.<\/strong><br> <br>Luego de la firma del Acuerdo de Paz entre las Farc-Ep y el Estado colombiano la guerra en Colombia se ha transformado, principalmente por dos razones: 1) por el ataque sistem\u00e1tico del gobierno Duque al Acuerdo con las Farc y el rompimiento de los di\u00e1logos con el Eln; y 2) por la salida de Farc de los territorios y el copamiento por otros actores.<br> <br>En el paisaje de los actores armados predominan los grupos herederos de negociaciones fracasadas: los actores herederos de las Auc en forma de diferentes grupos narcoparamilitares como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc), Los Caparros, Los Rastrojos o Los Pachenca. Y de los grupos de disidencias de las FARC que se pueden caracterizar en tres grandes grupos: la Segunda Marquetalia al mando de Iv\u00e1n M\u00e1rquez, el Bloque Suroriental al mando de Gentil Duarte al cual tambi\u00e9n est\u00e1 articulado el Comando Coordinador de Occidente y distintos grupos de disidencias locales.<br> <br>La naturaleza de las antiguas guerrillas de las Farc ha mutado al igual que su car\u00e1cter pol\u00edtico dado que la disputa por el control de las rentas il\u00edcitas juega un papel protag\u00f3nico. Involucradas en una guerra contra sus antiguos compa\u00f1eros de armas y contra el Eln, es incierto a\u00fan el futuro y el papel que est\u00e1n jugando en el conflicto. <br> <br>El Eln ha venido en crecimiento y expansi\u00f3n territorial luego del rompimiento de los di\u00e1logos con el gobierno y la salida de las Farc. En el 2020, seg\u00fan Indepaz, las estructuras del Eln hicieron presencia en 211 municipios de 23 departamentos.<br> <br>Actualmente el conflicto tiene unos focos de alta intensidad como Arauca, norte y centro del Cauca, pac\u00edfico chocoano y nari\u00f1ense, sur de C\u00f3rdoba y norte de Antioquia, nordeste antioque\u00f1o, Catatumbo, Putumayo y Urab\u00e1.<br> <br>En Arauca explot\u00f3 recientemente el conflicto entre un grupo de las disidencias de las Farc y el Eln. El Eln acusa a esta disidencia de trabajar junto con el Estado y la CIA para favorecer un plan militar contra Venezuela y contra el mismo Eln. Esta disidencia ser\u00eda la responsable de varios ataques contra las fuerzas militares de ese pa\u00eds y del asesinato de Roma\u00f1a y el Paisa, integrantes de la Segunda Marquetalia, quienes, tras la muerte de estas personas, junto con la de Santrich, han sufrido fuertes golpes en su direcci\u00f3n.<br> <br>La disidencia del frente 10 y otras bajo el mando de Gentil Duarte han intensificado la violencia contra organizaciones sociales como sucedi\u00f3 con la bomba contra la sede de las organizaciones sociales en Saravena, Arauca, el 20 de enero de este a\u00f1o o el asesinato del ex coordinador de la Guardia Ind\u00edgena en el Norte del Cauca Albeiro Camayo el 24 de enero.<br> <br>As\u00ed las cosas, la disidencia dirigida por Gentil Duarte est\u00e1 sufriendo un proceso de degradaci\u00f3n criminal progresiva y la Segunda Marquetalia ha sufrido fuertes reveses militares. La caracterizaci\u00f3n de estas organizaciones difusas ser\u00e1 importante en el futuro pr\u00f3ximo para definir una posible ruta de salida al conflicto armado.<br> <br>En el Choc\u00f3 est\u00e1 intenso otro frente de batalla, esta vez entre las Agc y el Eln, conflicto que ha dejado un saldo humanitario cr\u00edtico, con cientos de desplazados de comunidades ind\u00edgenas y negras.<br> <br>En todos estos focos del conflicto participan tambi\u00e9n las Fuerzas Militares, en muchas de estas regiones tejiendo alianzas con actores ilegales e intensificando la guerra.<br> <br>En medio de la din\u00e1mica electoral el conflicto tiende a intensificarse, ya que en toda coyuntura electoral o de lucha social, las contradicciones y tensiones sociales se profundizan. <br><br><strong>A manera de conclusiones.<\/strong><br><br>Las tensiones globales seguir\u00e1n marcando la din\u00e1mica relacional y la agenda global, dichas tensiones se profundizar\u00e1 en el campo econ\u00f3mico redise\u00f1ando las agendas de los pa\u00edses en las regiones.<br><br>Estas tensiones globales, sobre todo en el campo del control del comercio global, generar\u00e1n serias repercusiones en las econom\u00edas regionales y sobre todo en el llamado sur global: econom\u00edas dependientes que sufrir\u00e1n desabastecimiento, aumento de los precios de insumos y alimentos, acrecentando la crisis social.<br><br>Estas tensiones est\u00e1n por supuesto, marcadas por las estrategias de guerra difusa del bloque occidental Europa\/Estados Unidos, incidiendo en la vida interna de los pa\u00edses, potenciando protestas (caos) social con discursos democr\u00e1ticos como excusa como una reingenier\u00eda de la guerra fr\u00eda, afectando territorios estrat\u00e9gicos para el suministro de materias primas. <br><br>Esta realidad pone un reto urgente para los pueblos y movimientos sociales: la necesidad de transitar hacia decisiones de autosostenibilidad, autoabastecimiento y soberan\u00eda alimentaria, entre otras urgentes decisiones. As\u00ed mismo replantea la urgente necesidad de crear bloques regionales para impulsar la autonom\u00eda regional.<br><br>La energ\u00eda derivada de los combustibles f\u00f3siles y las llamadas energ\u00edas alternativas, la captura de sus fuentes y control de sus avances, ser\u00e1 un eje de lucha que se ir\u00e1 profundizando y marcando la agenda global.<br><br>La crisis de occidente, del modelo neoliberal y del ciclo de gobiernos de extrema derecha, le abre la puerta a un nuevo ciclo de gobiernos progresistas en Am\u00e9rica Latina, una oportunidad sin duda, pero siempre bajo el riesgo de ser un respiro adecuado para el regreso posterior y cada vez m\u00e1s autoritario de las derechas. Depender\u00e1 el futuro de la profundidad de los cambios que logren hacer estos gobiernos progresistas y la construcci\u00f3n de hegemon\u00eda desde el campo popular global. <br><br>El Planeta no da m\u00e1s. La crisis clim\u00e1tica es real y se profundizan las consecuencias, entre ellas la formaci\u00f3n de los refugiados clim\u00e1ticos. No hay respuestas de los estados ni del capital, y por el contrario se acent\u00faa un modelo devastador.<br><br>El cambio real de modelo est\u00e1 cada vez m\u00e1s en manos de la gente de abajo, de los pueblos, no de los gobiernos y no pasa principalmente por las urnas y disputas electorales, no siendo esto menos importante; pero ser\u00e1n las movilizaciones y agendas de los pueblos los que traigan, dinamicen y pongan los cambios de fondo, reales ante una crisis que pone ya en riesgo la subsistencia, la vida, la permanencia de la especie humana y el planeta.<br><br>Es innegable el peso de las coyunturas electorales en las realidades inmediatas de los pueblos de Nuestra Am\u00e9rica. El reto est\u00e1 en comprender el momento con su debido tel\u00f3n de fondo, no agotar todos los esfuerzos en las elecciones y lograr avanzar en la articulaci\u00f3n de la disputa en las calles para lograr las transformaciones necesarias para una vida digna.<br><br>Para el caso colombiano, se viene con seguridad el fin del uribismo y la posibilidad de un cambio de gobierno en medio de una crisis y un estallido social profundo. \u00bfDar\u00e1 Colombia el Salto? NADA DURA PARA SIEMPRE.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas notas para el an\u00e1lisis de coyuntura son el resultado del trabajo conjunto de Kavilando, Ciam y Cedins. Durante los \u00faltimos tres a\u00f1os ha acontecido la emergencia y el fortalecimiento de diferentes sujetos pol\u00edticos dentro de las movilizaciones y las manifestaciones dadas en el marco de los paros nacionales. Estos sujetos, encarnados en organizaciones, activistas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6912,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[517,505],"tags":[701,41,43,792,533,492,306,793,791],"class_list":["post-6889","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-pensamiento-critico","tag-analisis-de-coyuntura","tag-cedins","tag-colombia","tag-disidencias-sexuales","tag-feminismos","tag-movimientos-sociales","tag-paro-nacional","tag-primeras-lineas","tag-subjetividades"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/183437862_3804530276337037_4612848392719285262_n.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6889"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6913,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6889\/revisions\/6913"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}