{"id":5289,"date":"2021-05-19T10:48:00","date_gmt":"2021-05-19T10:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=5289"},"modified":"2021-05-18T23:14:20","modified_gmt":"2021-05-18T23:14:20","slug":"el-levantamiento-popular-del-28a-en-colombia-entre-significaciones-politicas-e-historicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2021\/05\/19\/el-levantamiento-popular-del-28a-en-colombia-entre-significaciones-politicas-e-historicas\/","title":{"rendered":"El levantamiento popular del 28A en Colombia:  entre significaciones pol\u00edticas e hist\u00f3ricas."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"623\" height=\"296\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pereira.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5294\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pereira.jpg 623w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pereira-300x143.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><figcaption>Marcha en Pereira, 28A.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#000609\" class=\"has-inline-color\"><strong>Por: Jymy Forero Hidalgo<\/strong><br>Docente universitario e investigador social independiente<br><br>\u201cEl movimiento popular con su dignidad rebelde ya ha realizado una transformaci\u00f3n significativa y se ha ganado un lugar en la otra Colombia posible que est\u00e1 emergiendo. Ha sembrado y regado la semilla de la esperanza!!\u201d<br><br><strong>1. Claves estructurales y coyunturales para comprender el actual levantamiento popular.<\/strong><br><br>El levantamiento popular iniciado a partir del 28A en Colombia que protagoniza una ciudadan\u00eda m\u00faltiple y diversa se enmarca en coordenadas recientes y en otras de mediana duraci\u00f3n. De un lado, se constituyen en factores coyunturales la exacerbaci\u00f3n de una crisis social producto de la pandemia del Covid-19 que llev\u00f3 a presentar deterioros considerables en todos los \u00e1mbitos de la vida social, sumado a un rechazo creciente y generalizado al gobierno de Duque por su torpeza en el manejo de la pandemia, por su cinismo en materia de protecci\u00f3n a l\u00edderes sociales y de incumplimiento de los compromisos con el variado movimiento social, y por su \u2018caradura\u2019 en el manejo de la pol\u00edtica fiscal que le llev\u00f3 a proponer, a consta de los sectores de menores ingresos, reformas lesivas como la tributaria, de salud y pensional que desencadenaron el estallido popular. Un elemento adicional que enmarca esta coyuntura es el acenso de la lucha social a nivel latinoamericano y mundial. Entonces, este levantamiento, cualificado por los resortes de la pandemia, es la continuidad del malestar y levantamiento expresado desde el 21N de 2019 en Colombia, y se constituye como el principal obst\u00e1culo del proyecto dominante de pa\u00eds.<br><br>De otro lado, como factores estructurales aparecen el modelo y proyecto de naci\u00f3n impulsado e implementado desde hace 30 a\u00f1os en Colombia basado en la doctrina neoliberal -con nefastos \u00edndices en el bienestar social- que confluye en la actualidad con una crisis multidimensional global, presente antes de la pandemia pero agudizada por \u00e9sta, de quiebres e inestabilidades en el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n y en la reproducci\u00f3n del sistema capitalista mundial. Crisis de m\u00faltiples dimensiones, proporciones y consecuencias, que es al mismo tiempo econ\u00f3mica, sanitaria, ambiental, financiera y social, y que compromete la existencia de las diferentes formas de vida en el planeta. Un modelo aplicado en toda la Am\u00e9rica Latina basado en el monopolio, la concentraci\u00f3n de la riqueza, la financiarizaci\u00f3n de la vida, la mercantilizaci\u00f3n de los derechos y la gesti\u00f3n de la vida y de la muerte; modelo que a todas luces ha hecho agua y que es inviable a pesar del llamado de los mentores del Foro de Davos a \u201creiniciar el capitalismo\u201d.<br><br>Ampliando la mirada, el panorama pol\u00edtico en la regi\u00f3n ha lidiado con los factores estructurales antes mencionados, desde Chile a Ecuador, de Colombia a Argentina pasando por Bolivia y Per\u00fa, y ha reflejado en los \u00faltimos a\u00f1os de manera diversa, ya sea mediante la movilizaci\u00f3n social, ya mediante los procesos electorales, o mediante juntos, una realidad insoslayable: el modelo de acumulaci\u00f3n capitalista neoliberal y financiero ha profundizado los niveles de iniquidad e injusticia social haciendo m\u00e1s evidente sociedades profundamente desiguales, sociedades donde coexisten, acu\u00f1ando la retorica gaitanista, un \u2018pa\u00eds nacional\u2019 profundo junto a una \u00e9lite o \u2018pa\u00eds pol\u00edtico\u2019 privilegiado. Las clases dominantes para conjurar la crisis y establecer el disciplinamiento social han acudido a exacerbar el autoritarismo, el racismo, la xenofonia, la aporofobia, la segregaci\u00f3n, y en no pocos casos la mentalidad fascista.<br><br><strong>2. El \u2018sentido com\u00fan\u2019 se ha venido transformando.<\/strong><br><br>En el caso colombiano, hace 20 a\u00f1os el uribismo era una alternativa para muchos en el pa\u00eds, la situaci\u00f3n de crisis econ\u00f3mico-social, de negociaci\u00f3n fallida con la insurgencia y el rechazo institucional que reinaba en ese tiempo dieron gran aprobaci\u00f3n y respaldo al proyecto uribista que prometi\u00f3 derrotar a la insurgencia en el campo de batalla y superar la corrupci\u00f3n. Los resultados iniciales en materia contrainsurgente y de crecimiento econ\u00f3mico, con muchos costos humanos y sociales, parec\u00edan embriagar a la \u00e9lite -que recobraba sus tasas de ganancia- y a una parte de la sociedad que percib\u00eda no s\u00f3lo una aparente mayor seguridad sino que el pa\u00eds estaba blindado contra la crisis que viv\u00eda el mundo, as\u00ed que aparentemente la crisis era cosa del pasado ,y por tanto, era menester dar continuidad en el asiento presidencial a esa figura mesianica-carism\u00e1tica. <br><br>Pese al inter\u00e9s de Uribe en un tercer mandato, no obstante, una \u00e9lite financiera nacional, multilatina y trasnacional junto con la Casa Blanca, consideraron que el proyecto neoliberal pod\u00eda continuar sin Uribe. Pronto los efectos de la crisis del 2008 llegaron a Colombia, la ca\u00edda del precio de las materias primas en el contexto internacional resintieron la econom\u00eda y una nueva pugna entre \u00e9lites se afianz\u00f3 en torno al control del Estado, la profundizaci\u00f3n del modelo y las embrionarias negociaciones de paz. Ese fue el contexto del primer gran auge del movimiento popular en el nuevo milenio, el renacer de la iniciativa popular, que con el pasar de los a\u00f1os se ir\u00eda haciendo mas vigoroso marcando un nuevo periodo de la lucha pol\u00edtica y de clases a nivel nacional.<br><br>Dig\u00e1moslo claro, el uribismo representaba el cambio, ante muchos, en el manejo de la crisis de entonces, hoy a diferencia de ayer, representa la continuidad de una crisis a\u00fan m\u00e1s profunda, que las \u00e9lites mismas han generado. En consecuencia, amplios sectores sociales y populares reclaman un cambio de rumbo, est\u00e1n hastiados de lo mismo, de la corrupci\u00f3n, del mal gobierno y de la injusticia. Dicho de otro modo, ante la incertidumbre la gente prefiere el cambio, ante la estabilidad la gente prefiere la continuidad. 20 a\u00f1os despu\u00e9s de la emergencia del uribismo el pa\u00eds es otro, en el que confluye una crisis mulditimensional a nivel global con una crisis interna de agotamiento del modelo econ\u00f3mico neoliberal y del proyecto pol\u00edtico uribista. Lo que no significa que dicho proyecto adolezca de bases sociales y econ\u00f3micas importantes, que una parte de la sociedad sea conservadora y con mentalidad de derecha; el triunfo del No en el plebiscito por la paz en 2016 y la elecci\u00f3n de Duque en 2018, no solo le dieron un nuevo aire al uribismo sino que demostraron que manten\u00eda una base significativa y un nivel de aceptaci\u00f3n popular, en declive, pero lo manten\u00eda, am\u00e9n del mantenimiento de poderes regionales, ilegales y la alianza con sectores de las clases dominantes. <br><br><strong>3. El gobierno de Duque da tratamiento de guerra a la protesta social.<\/strong><br><br>La rebeld\u00eda y la dignidad tienen un alto costo para el pueblo. Las clases dominantes criollas han reaccionado con toda alevos\u00eda haciendo uso de todas sus estrategias de poder ante el reclamo popular  por sus derechos y el avance de sus luchas. D\u00edas antes del 28 de abril el gobierno nacional, los sectores monop\u00f3licos privados y algunos gobiernos locales realizaron recurrentes llamados desde sus agencias y consorcios medi\u00e1ticos, conminando a los organizadores del Paro Nacional para evitar que salieran aduciendo el temor por la propagaci\u00f3n de la epidemia, a lo cual se sum\u00f3 el d\u00eda previo a la realizaci\u00f3n del paro, el intento desmovilizador del fallo de una magistrada del Tribunal de Cundinamarca, que ordenaba suspender las marchas(1). Sin embargo, pese a los infructuosos esfuerzos desmovilizadores, las manifestaciones se produjeron el 28A de manera masiva y creativa tom\u00e1ndose las calles, parques, monumentos, barrios, estaciones de transporte y avenidas, desde tempranas horas del d\u00eda hasta altas horas de la noche. Con el pasar de los d\u00edas fue ampli\u00e1ndose la participaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, los reclamos, las consignas y tambi\u00e9n la represi\u00f3n. En los primeros d\u00edas m\u00e1s de 600 municipios de Colombia -de los 1100- hac\u00edan parte del festival de dignidad y rebeld\u00eda que recorr\u00eda al pa\u00eds. Las protestas desde un inicio fueron territorializadas en las grandes ciudades; Cali ha tenido m\u00e1s de 33 puntos de bloqueo y movilizaci\u00f3n y en ciudades como Bogot\u00e1, Pereira, Ibagu\u00e9, Medell\u00edn y Neiva se registraron m\u00faltiples puntos de concentraci\u00f3n. A partir del 1 de mayo, las embajadas, consulados, avenidas principales y plazas centrales al rededor del mundo, fueron tambi\u00e9n el punto de concentraci\u00f3n de miles de colombianos que apoyaban el paro y rechazaban la brutalidad policial.<br><br>Ante el avance del entusiasmo popular por desarrollar el Paro Nacional, mezcla de malestar popular acumulado y clamor de justicia social, el r\u00e9gimen de Duque fue escalando el nivel de coerci\u00f3n. El 1 de mayo, luego de 3 d\u00edas de movilizaciones, y con un saldo ya de 9 asesinatos a mano de la fuerza p\u00fablica, el presidente Duque invocando el Articulo 130 de la ley 1801 anunci\u00f3 al pa\u00eds la declaraci\u00f3n de \u201cAsistencia Militar\u201d  entendida como \u201cel instrumento legal que puede aplicarse cuando hechos de grave alteraci\u00f3n de la seguridad y la convivencia lo exijan, o ante riesgo o peligro inminente, o para afrontar emergencia o calamidad p\u00fablica, a trav\u00e9s del cual el Presidente de la Rep\u00fablica, podr\u00e1 disponer, de forma temporal y excepcional de la asistencia de la fuerza militar&#8221;(2).<br><br>A partir del 2 de mayo, esa decisi\u00f3n signific\u00f3 mayor disposici\u00f3n en las calles de fuerza p\u00fablica, ESMAD y militares (del Ejercito, la Marina y la Fuerza A\u00e9rea), usando  armas letales, armas de guerra como helic\u00f3pteros Blach hawk\u201d, estableciendo toques de queda, implementando el cierre de ciudades, afectaci\u00f3n de las comunicaciones, cortes de energ\u00eda, corte de suministros de alimentos, medicinas y combustible para las y los ciudadanos como ha ocurrido en Cali. Toda una maquinaria letal y desestablizadora propia de una guerra internacional que los medios oficiales silenciaron de manera c\u00f3mplice, siendo principalmente las redes sociales las que registraban los abusos de la Fuerza P\u00fablica.<br><br>Azuzados y animados por los trinos del jefe de Duque -que adem\u00e1s de incitar a la declaratoria de \u201cConmoci\u00f3n Interior\u201d, clamaban por el uso de armas de la fuerza publica para defender la vida y propiedad de la gente de bien y el exterminio de los manifestantes-, el accionar coercitivo y criminal de la polic\u00eda y los militares fue complementado con la estrategia estatal de armar civiles (asesinos a sueldo de las fuerzas del Estado) para abrir fuego en medio de las manifestaciones como se documenta para el caso de Cali en m\u00faltiples videos y denuncias(3), y de organizar las \u201ccamisas blancas\u201d en Cali y Popay\u00e1n para enfrentar gente contra gente al mejor estilo de las escuadras antiobreras conocidas como las \u201ccamisas negras\u201d en el caso del Partido Fascista de Mussolini, las \u201ccamisas pardas\u201d del Partido Nacionalsocialista de Hitler, o las \u201ccamisas azules\u201d falangistas. <br><br>Entre 2 de mayo el 13 de mayo, las cifras de represi\u00f3n se multiplicaron  por cinco. Varias entidades y ONGs como la Defensor\u00eda del Pueblo, Tembores, Human Rights International y la \u201cCampa\u00f1a Defender la Libertad un asunto de Todas\u201d han hecho seguimiento, y seg\u00fan \u00e9sta ultima, el gobierno de Duque es responsable de al menos 50 homicidios, 1330 heridos (1040 civiles y 290 polic\u00edas), 1430 detenciones arbitrarias, 21 v\u00edctimas de violencia sexual por parte de la fuerza p\u00fablica, 35 v\u00edctimas de agresi\u00f3n en sus ojos y m\u00e1s de una centena de  ciudadanos desaparecidos(4). Cifras aterradoras, que develan una org\u00eda patriarcal y perversa propia de las guerras de exterminio.<br><br>Lo que ha hecho el r\u00e9gimen de Duque -en tan s\u00f3lo 16 d\u00edas- es una masacre contra su pueblo, la m\u00e1s grande represi\u00f3n durante la pandemia a nivel mundial si se le compara en proporci\u00f3n de d\u00edas, homicidios y violaciones a los derechos humanos con lo ocurrido en USA (mayo 2020), Per\u00fa (noviembre de 2020), Colombia (septiembre 2020), Chile (octubre, 2019). A pesar de esto las calles siguen repletas de rebeld\u00eda popular. Cada nuevo muerto, cada violaci\u00f3n, cada herido, y cada sufrimiento de las manifestantes y sus familias es una roca que pesa en la ca\u00edda de su r\u00e9gimen, en el hundimiento del modelo que defiende y en su juicio internacional.<br><br>La dignidad y la inconformidad social del pueblo prevaleci\u00f3 sobre el temor a la pandemia, la represi\u00f3n y la crisis social, es decir, pudo m\u00e1s la indignaci\u00f3n y el temor que produjeron las reformas del gobierno en amplios sectores sociales que les llevo a tomarse las calles retando el contagio del virus, la intimidaci\u00f3n institucional  y por supuesto, las balas y el terror desatado en manos del Estado.<br><br><strong>4. Ciclos de la protesta popular reciente y la configuraci\u00f3n del sujeto social-popular del cambio <\/strong><br><br>En Am\u00e9rica Latina, luego del ataque y desarme ideol\u00f3gico y organizativo al movimiento obrero y popular que represent\u00f3 la implementaci\u00f3n del proyecto neoliberal a finales de los 80 e inicios de los 90, tuvo que pasar una d\u00e9cada para la recomposici\u00f3n y renovaci\u00f3n del sujeto popular, d\u00e1ndose las primeras muestras de recomposici\u00f3n con la emergencia del neozapatismo en M\u00e9xico, el movimiento indigenista andino, el movimiento piquetero en la Argentina, entre otros. As\u00ed, en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas hemos asistido al ascenso de la lucha social y la configuraci\u00f3n de un nuevo proyecto popular alternativo en la regi\u00f3n. El caso de Colombia va a tardar una d\u00e9cada m\u00e1s, s\u00f3lo hasta el despliegue de las mingas ind\u00edgenas a partir de 2008 y la aparici\u00f3n en el escenario p\u00fablico del Congreso de los Pueblos y la Marcha Patri\u00f3tica en 2010, a\u00f1o del bicentenario de la rep\u00fablica, empieza ha configurarse un sujeto popular diverso que repunta y va tomando la iniciativa pol\u00edtica progresivamente. <br><br>Sin embargo, la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) va constituir la primera gran movilizaci\u00f3n nacional en 2011 integrada por estudiantes de las instituciones de educaci\u00f3n superior (IES) que convoc\u00f3 a amplios sectores de la sociedad y, tras semanas de contundentes movilizaciones, termin\u00f3 con un gran triunfo social: el retiro ante el Congreso por parte del gobierno de turno de la \u201cpropuesta de reforma a la ley 30 de educaci\u00f3n superior\u201d que ten\u00eda un claro enfoque mercatilizador sobre la educaci\u00f3n p\u00fablica superior. El Paro Nacional Agrario dos a\u00f1os despu\u00e9s levant\u00f3 las banderas en contra del TLC y reclam\u00f3 atenci\u00f3n para el agro, impulsado por diversos sectores productores entre los que se destacaban los paperos, los ca\u00f1eros, los lecheros, los paneleros, entre otros. La famosa frase que acu\u00f1ara el presidente Santos, \u201cese tal paro no existe\u201d, se convirti\u00f3 en su contra y una multitud en las ciudades llen\u00f3 las calles en solidaridad de las y los campesinos. Esta gran movilizaci\u00f3n culmin\u00f3 con la instalaci\u00f3n de mesas que se fueron desgastando tanto con el paso del tiempo como por la ausencia de voluntad pol\u00edtica gubernamental. <br><br>Lo sucedido a partir del 21N de 2019 y el 21A en 2021 son levantamientos populares, convocados por las organizaciones pol\u00edticas, sociales y gremiales que hacen parte del Comit\u00e9 Nacional de Paro CNP, pero tambi\u00e9n autoconvocados por una ciudadan\u00eda diversa y beligerante que no confluye en el CNP, donde el movimiento juvenil, el movimiento femenino, las expresiones territoriales, el movimiento art\u00edstico y cultural, han jugado un papel protag\u00f3nico y que configuran al menos tres vertientes del nuevo sujeto social-popular del cambio.<br><br>Entre estas \u00faltimas y las primeras expresiones de movilizaci\u00f3n nacional han ocurrido otras de significativa importancia. Las mingas ind\u00edgenas de 2011, 2014, 2017, y 2019 han tenido la invaluable contribuci\u00f3n de mostrar ejemplarmente al resto de la sociedad un camino colectivo de lucha, de persistencia y de construcci\u00f3n de autonom\u00eda al igual que los movimientos c\u00edvicos de Buenaventura reclamando democracia e impulsados por trabajadores portuarios, artistas, consejos comunitarios, desempleados, mototaxistas, entre otros. Las ejemplares luchas del magisterio en 2019 y, durante la pandemia, la movilizaci\u00f3n que se conoci\u00f3 bajo el nombre de los \u2018trapos rojos\u2019 como forma de acci\u00f3n solidaria comunitaria por la exigencia de \u201crenta b\u00e1sica\u201d para soportar los efectos sociales de la pandemia, y luego, las protestas contra la brutalidad policial y el asesinato de l\u00edderes\/as sociales durante septiembre de 2020, protagonizadas principalmente por  j\u00f3venes de las ciudades y el movimiento feminista, complementan el cuadro.<br>  <br>Como vemos, un sujeto popular alternativo y diverso, mezcla de tradiciones cl\u00e1sicas de la izquierda con corrientes renovadas de resistencia se fue configurando en este camino de la lucha pol\u00edtica, un sujeto alternativo organizado y no organizado, y unos ciclos de protesta sectorizada, que oscilaba entre lo local-regional a lo nacional, dieron como resultado ganancias sociales que luego se perd\u00edan para volverlas a pelear, o terminaban en su defecto, en mesas t\u00e9cnicas de negociaci\u00f3n y acuerdos con el gobierno que nunca se cumplieron. S\u00f3lo a partir de las luchas que marca el 21N y que se reiteran el 28A se logra unir en una misma lucha la diversidad de demandas y reivindicaciones de los diferentes sectores sociales, pol\u00edticos, gremiales y territoriales, cada vez con un car\u00e1cter menos reivindicativo y m\u00e1s pol\u00edtico, cuestionando el modelo econ\u00f3mico y pol\u00edtico -no s\u00f3lo el r\u00e9gimen-, el tipo de democracia, y pensando la posibilidad de construir un proyecto pol\u00edtico popular propio, aut\u00f3nomo e independiente del proyecto de las clases dominantes. <br><br><strong>5. La cultura de la rebeld\u00eda y la movilizaci\u00f3n como forma de propiciar la acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#000609\" class=\"has-inline-color\">Las transformaciones en el terreno de la pol\u00edtica y de la cultura no s\u00f3lo pasan por el plano institucional. Son muy valiosos los logros pol\u00edticos alcanzados hasta ahora: haber tumbado la reforma tributaria, presionar la renuncia del Ministro de Hacienda Carrasquilla y dejar sin legitimidad la reforma a la salud, pero a todas luces, este movimiento tiene para ir m\u00e1s all\u00e1. La \u00faltima d\u00e9cada, y en particular las movilizaciones y levantamientos populares ocurridos en Colombia desde noviembre de 2019, han impulsado y representado una transformaci\u00f3n en el plano de la cultura, una democratizaci\u00f3n en el terreno de las ideas y las practicas pol\u00edticas subalternas. Es un momento de irrupci\u00f3n de un protagonismo popular que encuentra en la manifestaci\u00f3n, en la calle, una manera de expresar y de apropiar la realidad social, las aspiraciones y reivindicaciones comunes y diversas, donde se discuten en asambleas populares los complejos y m\u00faltiples problemas nacionales. Ha significado un deslindamiento y ruptura con una hegemon\u00eda popular conservadora, que se desenvuelve entre la pasividad y espera de la soluci\u00f3n venida de alg\u00fan caudillo o mes\u00edas, o en el peor de los casos, entre la defensa activa del orden establecido. Es una disputa de un movimiento popular diverso, multiclasista y multisectorial en un ambiente movilizador popular que ubica en la lucha masiva, amplia e incluso radicalizada la forma de incidir y participar pol\u00edticamente en los asuntos p\u00fablicos y de la naci\u00f3n.<br><br><strong>\u00bfHacia d\u00f3nde? <\/strong><br><br>El reto y desaf\u00edo que se ha abierto en los \u00faltimos a\u00f1os para el campo popular sugiere hacer confluir y encontrar en una misma apuesta program\u00e1tica y organizativa las tres vertientes amplias que constituyen hoy el sujeto social-popular del cambio. \u00c9stas podr\u00edan caracterizarse de la siguiente manera: (a) Un movimiento popular organizado cuya composici\u00f3n reviste expresiones hist\u00f3ricas de partidos, movimientos pol\u00edticos, organizaciones sociales y gremiales (obreras, funcionarios p\u00fablicos, estudiantiles, campesinos) y organizaciones territoriales que, una parte significativa confluye en el CNP; (b) un movimiento renovado y organizado m\u00e1s all\u00e1 de lo partidario, expresado en colectivas feministas, de g\u00e9nero, ambientales, juveniles, culturales, organizaciones afros, \u00e9tnicas, digitales, primera l\u00ednea; (c) un amplio movimiento ciudadano no organizado  localizado territorialmente que se ha movilizado de manera solidaria con las luchas desde 2011 y m\u00e1s activamente desde 2019.  <br><br>Un proyecto com\u00fan que recoja las aspiraciones, reivindicaciones, repertorios y necesidades de cada vertiente podr\u00eda trabajar en direcci\u00f3n de 4 elementos iniciales:  i) desmilitarizaci\u00f3n de los territorios, fin de la criminalizaci\u00f3n de la protesta, del genocidio a l\u00edderes populares y sanci\u00f3n a todas las violencias basadas en g\u00e9nero; ii) ejercicio de la autonom\u00eda pol\u00edtica, econ\u00f3mica, cultural y de autoprotecci\u00f3n; iii) renta b\u00e1sica, fortalecimiento de los sistemas p\u00fablicos de salud e impuesto ecol\u00f3gico a las empresas; iv) democratizaci\u00f3n de la sociedad.   <br><br>Hoy el diverso sujeto social y popular ha abierto un horizonte democratizador y debe esforzarse por asumir y mantener su independencia pol\u00edtica y program\u00e1tica, y de acuerdo a sus maneras de dialogo y conexi\u00f3n con el conjunto de la sociedad tendr\u00e1 posibilidades de consolidarse y mantenerse en el tiempo m\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura electoral que se avecina en 2022. El movimiento popular con su dignidad rebelde ya ha realizado una transformaci\u00f3n significativa y se ha ganado un lugar en la otra Colombia posible que est\u00e1 emergiendo. Ha sembrado y regado la semilla de la esperanza, esparci\u00e9ndose por el continente y el mundo.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(1) \u201cTribunal de Cundinamarca orden\u00f3 suspender las marchas de esta semana\u201d. El Tiempo, 27-04-2021.<br>(2) \u00bfQu\u00e9 significa la asistencia militar en las ciudades y c\u00f3mo funciona? El Tiempo 02-05-2021.<br>(3) Circulados por las redes sociales y subido a las plataformas de ddhh<br>(4) https:\/\/defenderlalibertad.com\/<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#000609\" class=\"has-inline-color\"><br><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jymy Forero HidalgoDocente universitario e investigador social independiente \u201cEl movimiento popular con su dignidad rebelde ya ha realizado una transformaci\u00f3n significativa y se ha ganado un lugar en la otra Colombia posible que est\u00e1 emergiendo. Ha sembrado y regado la semilla de la esperanza!!\u201d 1. Claves estructurales y coyunturales para comprender el actual levantamiento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5294,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[517,518],"tags":[41,43,759,758],"class_list":["post-5289","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-movimientos-sociales","tag-cedins","tag-colombia","tag-jymy-forero","tag-levantamiento-popular"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pereira.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5289"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5289\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5295,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5289\/revisions\/5295"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5294"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}