{"id":5284,"date":"2021-05-19T07:44:00","date_gmt":"2021-05-19T07:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=5284"},"modified":"2021-05-18T22:04:45","modified_gmt":"2021-05-18T22:04:45","slug":"doctrina-de-seguridad-y-militarizacion-de-nuestras-sociedades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2021\/05\/19\/doctrina-de-seguridad-y-militarizacion-de-nuestras-sociedades\/","title":{"rendered":"Doctrina de seguridad y militarizaci\u00f3n de nuestras sociedades"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"816\" height=\"343\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/dbr.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5290\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/dbr.jpg 816w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/dbr-300x126.jpg 300w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/dbr-768x323.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 816px) 100vw, 816px\" \/><figcaption>&#8220;Paro Nacional: polic\u00eda acecha a la Primera L\u00ednea&#8221;. Foto: @BabiloniaMauro<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#000507\" class=\"has-inline-color\"><strong>David Barrios Rodr\u00edguez<\/strong><br>Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas-Facultad de Filosof\u00eda y Letras-UNAM-M\u00e9xico<br><br>I<br><strong>Transformaci\u00f3n en la noci\u00f3n sobre la seguridad<\/strong><br><br>Las \u00faltimas d\u00e9cadas en Am\u00e9rica Latina han sido el escenario de mutaciones profundas en lo que se refiere a las modalidades de control y disciplinamiento social. Siendo una problem\u00e1tica intr\u00ednsecamente asociada con la vida urbana, el siglo XXI se\u00f1ala un cambio de paradigma que est\u00e1 relacionado con que, desde fines del siglo pasado, la mayor parte de la poblaci\u00f3n planetaria habita en ciudades, tendencia en la que, por ahora, Am\u00e9rica Latina y el Caribe son la cabeza de playa. La generalizaci\u00f3n de la presencia militar en espacios urbanos tiene en nuestros pa\u00edses una inusitada relevancia y de esta se obtienen aprendizajes para su empleo en otras ciudades de la regi\u00f3n y el mundo. Por lo pronto se trata de la porci\u00f3n del planeta m\u00e1s urbanizada con el 80 por ciento de su poblaci\u00f3n habitando en espacios citadinos, una tendencia que con car\u00e1cter irreversible seguir\u00e1 su curso sobre ciudades del continente africano y asi\u00e1tico (ONU-Habitat,2012).<br><br>Para comprender el recorrido de las problem\u00e1ticas asociadas con la seguridad y la militarizaci\u00f3n es necesario establecer una cierta reconstrucci\u00f3n del proceso de redefinici\u00f3n de las amenazas y peligros sociales. En esta transformaci\u00f3n fueron actualizados, por un lado, los contenidos de la acepci\u00f3n invocada en los a\u00f1os de la Doctrina de Seguridad Nacional (DNS), que identificaba como enemigo social al comunismo y que en espec\u00edfico lo asociaba con sindicatos, movimientos estudiantiles, as\u00ed como con organizaciones pol\u00edtico-militares que aparecieron en distintos pa\u00edses de la regi\u00f3n. Por el otro, aquel sentido construido a partir de la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta que defini\u00f3 la inseguridad a partir de los ataques a la propiedad privada en la que se incluye a la vida misma (robos, secuestros extorsivos, asesinatos) y que cobr\u00f3 inusitada centralidad en nuestras sociedades, proceso estrechamente relacionado con la urbanizaci\u00f3n regional (Barrios, 2017). <br><br>A partir del cambio de siglo a estas definiciones se agregaron problem\u00e1ticas que han tenido mucha relevancia porque han permitido apuntalar el autoritarismo y los mecanismos de control social. Algunas de ellas gozan de gran consenso, como es el caso del \u201cterrorismo isl\u00e1mico\u201d, la delincuencia o el \u201ccrimen organizado\u201d; mientras que otras como la migraci\u00f3n o la movilizaci\u00f3n social en sus distintas vertientes, ganan terreno, lo que pone de manifiesto aspectos de la polarizaci\u00f3n y las contradicciones propias de los tiempos que corren.<br><br>Es posible ubicar algunos elementos dinamizadores en este proceso. Por un lado, el impacto de sucesivas crisis econ\u00f3micas a partir de la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta, junto con ciclos, tambi\u00e9n reiterados, de migraci\u00f3n masiva hacia las ciudades, lo que tiene como trasfondo la puesta en marcha de las pol\u00edticas neoliberales. En t\u00e9rminos ex\u00f3genos y con un peso mayor en la conformaci\u00f3n de la problem\u00e1tica asociada a los tr\u00e1ficos il\u00edcitos, la \u201casignaci\u00f3n\u201d en la divisi\u00f3n internacional del trabajo de nuestra regi\u00f3n como encargada de abastecer a las sociedades de Europa Occidental y Norteam\u00e9rica de estimulantes ilegales.<br><br>Como consecuencia de este proceso, resulta com\u00fan a los pa\u00edses del \u00e1rea, sin distinciones program\u00e1ticas, una agenda pol\u00edtica basada en la coerci\u00f3n, misma que se refuerza por la conversi\u00f3n de la \u201cseguridad\u201d en fuente de capital y disputa electoral, en un marco en que las fronteras ideol\u00f3gicas entre los deslegitimados contendientes en los sistemas de partidos del \u00e1rea han tendido a diluirse. Desde los distintos niveles de gobierno, la demanda social construida en torno a la seguridad ha provocado la proliferaci\u00f3n de operativos, dispositivos y manejo de cifras en torno a la problem\u00e1tica. Desde entonces resultan recurrentes alocuciones gubernamentales que hacen referencia a operaciones, cruzadas o campa\u00f1as contra la delincuencia; as\u00ed como la creaci\u00f3n de instancias de coordinaci\u00f3n en la materia entre autoridades y actores privados, como agrupaciones de empresarios, medios de comunicaci\u00f3n, entre otros. <br><br>En materia de pol\u00edticas p\u00fablicas de seguridad, se posicion\u00f3 un \u201csentido com\u00fan\u201d respecto a la necesidad de colocar c\u00e1maras de vigilancia en espacios p\u00fablicos, la depuraci\u00f3n y profesionalizaci\u00f3n de los cuerpos policiacos (eufemismo utilizado para su militarizaci\u00f3n), la implementaci\u00f3n de la llamada \u201ctolerancia cero\u201d, as\u00ed como de paquetes de reformas judiciales punitivistas.  A la postre esto redund\u00f3 en un tratamiento crecientemente b\u00e9lico de estas problem\u00e1ticas, a trav\u00e9s de la militarizaci\u00f3n de las polic\u00edas, o bien, de la delegaci\u00f3n en las Fuerzas Armadas de las tareas de combate al narcotr\u00e1fico, como ha ocurrido en Colombia, M\u00e9xico, Brasil y el Tri\u00e1ngulo Norte de Centroam\u00e9rica.  Un conjunto de medidas que se inscribieron, en un primer momento, dentro de las estrategias de \u201cmano dura\u201d en el tratamiento del delito, que como resultado del proceso de exclusi\u00f3n que caracteriza al \u00e1rea, han apuntado a la criminalizaci\u00f3n y judicializaci\u00f3n de la pobreza y de la juventud. Como ocurre con j\u00f3venes de sectores populares quienes resultan sospechosos por \u201cportaci\u00f3n de rostro\u201d, caracter\u00edsticas fenot\u00edpicas o est\u00e9ticas, lo que conduce a que sean sometidos a requisas, detenciones temporales, arrestos, golpizas o a ser asesinados. De manera m\u00e1s reciente, la din\u00e1mica de nuestros pa\u00edses y en particular las cifras de violencia cuantificable, como son las tasas de asesinato por cada cien mil habitantes, y sus componentes etarios, de g\u00e9nero y clase, permiten establecer que la problem\u00e1tica ha evolucionado hacia procesos de exterminio de sectores poblacionales.<br><br>En relaci\u00f3n a ello tampoco debemos omitir que las poblaciones de nuestras ciudades y pa\u00edses desarrollan sus vidas bajo fuego cruzado, ya que tambi\u00e9n actores armados que no pertenecen formalmente a la institucionalidad hacen parte de la cotidianidad de los espacios en los que habitan. Existen ejemplos en Am\u00e9rica Latina donde grupos armados pertenecientes a las estructuras de la econom\u00eda criminal controlan segmentos del territorio y poblaciones y tienden a reproducir la l\u00f3gica de los Estados en lo que refiere a la definici\u00f3n de enemigos. Al controlar v\u00edas de comunicaci\u00f3n, establecer fronteras (tanto f\u00edsicas como simb\u00f3licas), disputar el monopolio del uso de la violencia o directamente detentarlo, les permite comenzar a recaudar impuestos, establecer regulaciones econ\u00f3micas, sistemas de justicia y castigos propios. De manera m\u00e1s profunda remite a un constructo simb\u00f3lico masculino y patriarcal. <br><br>Para poder aterrizar estos planteamientos es necesario trasladarnos a la escala de an\u00e1lisis m\u00e1s pr\u00f3xima a la vida de las y los habitantes: la militarizaci\u00f3n social.<br><br>II<br><strong>Militarizaci\u00f3n social en ciudades latinoamericanas<\/strong><br><br>La militarizaci\u00f3n abordada en t\u00e9rminos estrictamente conceptuales refiere a una atribuci\u00f3n estatal consistente en el acto de privilegiar el componente militar para conseguir la recuperaci\u00f3n del espacio p\u00fablico o bien para salvaguardar condiciones m\u00ednimas de seguridad (Moloeznik, 2009). En un registro similar se ha aludido a \u201c&#8230;el proceso de adopci\u00f3n de modelos, conceptos, doctrinas, procedimientos y personal militar en actividades de naturaleza civil, entre ellas la seguridad p\u00fablica\u201d (Cerqueira, 1998, traducci\u00f3n propia). En Relaciones Internacionales y disciplinas abocadas al estudio de las formas de conflicto y mediaci\u00f3n, contempla la medici\u00f3n del gasto en armamento, el porcentaje o cantidad de personal de los estados dedicado a labores militares o el incremento y sofisticaci\u00f3n de la infraestructura y avituallamiento militar. <br><br>En virtud de las caracter\u00edsticas que comportan estos fen\u00f3menos en la regi\u00f3n, consideramos que es necesario repensar las modalidades que tienen en nuestros pa\u00edses. En primer lugar, incorporando las expresiones de violencia armada organizada (Barrios, 2020) y que en ocasiones remite a formas actuales de guerra urbana. En contextos regionales como Brasil, Jamaica, Hait\u00ed, Tri\u00e1ngulo Norte de Centroam\u00e9rica, Colombia o M\u00e9xico una combinaci\u00f3n entre el proceso de militarizaci\u00f3n de las polic\u00edas y de las estrategias para contrarrestar la comisi\u00f3n de delitos patrimoniales, o al llamado \u201ccrimen organizado\u201d y el fortalecimiento de las estructuras armadas de este \u00faltimo, han producido la conformaci\u00f3n de espacios donde la poblaci\u00f3n experimenta una \u201cguerra sentida\u201d pero con componentes a todas luces reales (Lopes de Souza, 2008). En relaci\u00f3n a ello deseamos poner de relieve que las urbes se han convertido en el principal teatro de operaciones militares de la actualidad, de lo que se desprende que tanto la doctrina militar como nuestro imaginario contempor\u00e1neo incorpore estos escenarios y sean considerados estrat\u00e9gicos.   Am\u00e9rica Latina y el Caribe ha sido el escenario de la realizaci\u00f3n de operaciones militares abiertas de gran envergadura resultando significativas tres experiencias y de las cuales se hace apolog\u00eda como paradigmas de \u201cpacificaci\u00f3n\u201d a exportar a otros pa\u00edses del continente. Destaca el componente contrainsurgente de la pol\u00edtica conocida como Seguridad Democr\u00e1tica, impulsada por \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez y que fuera lanzada en Medell\u00edn con la Operaci\u00f3n Ori\u00f3n en octubre de 2002. Esta se sald\u00f3 con asesinatos, desplazamiento forzado, la conversi\u00f3n de una parte de la Comuna 13 en una gigantesca fosa clandestina (La Escombrera) y la instalaci\u00f3n de un poder dual en la ciudad a trav\u00e9s de la colocaci\u00f3n de posiciones fortificadas (Centros de Atenci\u00f3n Inmediata perif\u00e9ricos), acompa\u00f1ada por la instauraci\u00f3n del control paramilitar en sus comunas. En segundo lugar traemos a cuenta la conformaci\u00f3n de la Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en Hait\u00ed (MINUSTAH) (2004-2017). En Puerto Pr\u00edncipe y sus zonas consideradas especialmente peligrosas (Cit\u00e9 du Soleil, Cit\u00e9 Militaire y Bel Air) desde el a\u00f1o 2004 fue desplegado el Batalh\u00e3o Brasileiro de Opera\u00e7\u00e3o de Paz no Haiti (BRABATT\/ MINUSTAH), el que a trav\u00e9s de la implantaci\u00f3n de bases militares llev\u00f3 a cabo el patrullaje ostensivo de distintas \u00e1reas de la ciudad. Esta experiencia sirvi\u00f3 para poner a prueba la militarizaci\u00f3n de la vida cotidiana urbana como un proyecto a largo plazo, en donde se pod\u00edan combinar operaciones b\u00e9licas \u201ccl\u00e1sicas\u201d con las acciones civiles o de \u201cayuda humanitaria\u201d. Finalmente, pero de la mayor trascendencia, destaca la militarizaci\u00f3n observada dentro del ciclo de mega eventos en R\u00edo de Janeiro (2007-2016). En este periodo resalta la conversi\u00f3n de la poblaci\u00f3n de las favelas de la ciudad en enemigo y objetivo militar. Por la escala y duraci\u00f3n del proceso fueron utilizados elementos doctrinarios, as\u00ed como mecanismos antropom\u00e9tricos, de vigilancia, patrullaje y militarizaci\u00f3n del espacio p\u00fablico. La instalaci\u00f3n de 38 bases policiaco-militares, conocidas como Unidades de Polic\u00eda Pacificadora (UPP), fue posible gracias a operativos de guerra urbana en los que participaron miles de soldados, marinos, equipos de operaciones especiales, entre otras corporaciones. La ocupaci\u00f3n militar de los complejos de favelas de Alem\u00e3o (Opera\u00e7\u00e3o Arcanjo) y Mar\u00e9 (Opera\u00e7\u00e3o S\u00e3o Francisco) implic\u00f3 el mayor despliegue por parte de las Fuerzas Armadas de ese pa\u00eds desde el siglo XIX, lo que resulta un signo elocuente de las transformaciones en las formas de hacer la guerra en la actualidad.<br><br>El tratamiento crecientemente b\u00e9lico que han recibido tanto las formas de conflictividad social, como de manera m\u00e1s general, la vida en las ciudades, comporta tambi\u00e9n un cierto desdoblamiento, ya que no s\u00f3lo involucra a los aparatos coercitivos de los estados, sino que tambi\u00e9n incluye la disputa por los barrios de nuestras ciudades por parte de actores armados no estatales. <br><br>Para aproximarnos a la escala cotidiana, pensemos en lo que ocurre en distintas ciudades de nuestra regi\u00f3n. Observamos la generalizaci\u00f3n de tareas de inteligencia que tiene lugar entre la poblaci\u00f3n civil y que hacen parte de las disputas territoriales entre las estructuras abocadas a los tr\u00e1ficos il\u00edcitos. Desde hace a\u00f1os este tipo de funciones han adoptado mayor relevancia entre los actores en contienda, incorporando inclusive en cada contexto nombres diversos: halcones (M\u00e9xico), olheiros (Brasil), campaneros (Colombia), banderas (Honduras, El Salvador y Guatemala). En todos los casos estas tareas son realizadas por personas cuyo fenotipo, apariencia o condici\u00f3n no resulte sospechosa, es decir, que no corresponda con el estereotipo creado en cada contexto de acuerdo a criterios de g\u00e9nero, etarios o raciales. Es por ello que infantes, mujeres, personas con alg\u00fan tipo de discapacidad, o que desarrollen alg\u00fan tipo de actividad cotidiana en el espacio p\u00fablico son reclutadas para observar movimientos y presencia de amenazas, ya sean estas por parte de las fuerzas del Estado o de grupos considerados rivales. Sin embargo, queremos insistir en que la disposici\u00f3n de este tipo de mecanismos apunta de manera m\u00e1s general a profundizar las formas de control, instalando con ello una l\u00f3gica de introyecci\u00f3n de sentidos b\u00e9licos en la sociedad.<br><br>De esta manera, la vida de nuestros barrios se encuentra entre cercos, tanto las poblaciones como los espacios que habitan, lo cual no s\u00f3lo remite a la presencia de actores armados, sino a la disputa que existe y que tiene objetivos de expoliaci\u00f3n y control social, a partir de la militarizaci\u00f3n de la sociedad, lo que ocurre en el sentido m\u00e1s amplio y profundo. <br><br><strong>Fuentes consultadas<\/strong><br><br>Barrios, Rodr\u00edguez, D. 2017 \u201cTrayectorias contempor\u00e1neas del miedo en Am\u00e9rica Latina\u201d, Les Cahiers ALHIM (Am\u00e9rique Latine Histoire et M\u00e9moire) (Par\u00eds: ALHIM) N\u00b0 34. <br>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;- 2020 \u201cLa vida entre cercos: militarizaci\u00f3n social en Am\u00e9rica Latina en el Siglo XXI\u201d, Tesis de Doctorado (Ciudad de M\u00e9xico:PPELA-Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico).<br><br>Cerqueira, C. M. N. 1998 Do patrulhamento ao policiamento comunit\u00e1rio (Freitas Bastos).<br><br>Davis, D. E., &amp; Reyes, \u00d3. L. 2007 El factor Giuliani: delincuenda, la&#8221; cero tolerancia&#8221; en el trabajo policiaco y la transformaci\u00f3n de la esfera p\u00fablica en el centro de la ciudad de M\u00e9xico. Estudios sociol\u00f3gicos, 639-681.<br><br>Souza, M. J. L. 2008. Fob\u00f3pole: o medo generalizado e a militariza\u00e7\u00e3o da quest\u00e3o urbana (Bertrand Brasil).<br><br>Moloeznik, M.P. 2009 &#8220;Principales efectos de la militarizaci\u00f3n del combate al narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico&#8221; Renglones (Tlaquepaque: ITESO) n\u00fam.61<br><br>ONU-Habitat 2012 Estado de las ciudades de Am\u00e9rica Latina y el Caribe 2012. Rumbo a una nueva transici\u00f3n urbana (S\u00e3o Paulo).<br><br>Wilson, J. y Kelling, G. 1982 \u201cBroken Windows: The Police and Neighborhood Safety.\u201d Atlantic Monthly no.249.<br><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Barrios Rodr\u00edguezInstituto de Investigaciones Econ\u00f3micas-Facultad de Filosof\u00eda y Letras-UNAM-M\u00e9xico ITransformaci\u00f3n en la noci\u00f3n sobre la seguridad Las \u00faltimas d\u00e9cadas en Am\u00e9rica Latina han sido el escenario de mutaciones profundas en lo que se refiere a las modalidades de control y disciplinamiento social. 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