{"id":5270,"date":"2021-05-18T21:15:01","date_gmt":"2021-05-18T21:15:01","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=5270"},"modified":"2021-05-18T21:15:06","modified_gmt":"2021-05-18T21:15:06","slug":"nace-un-nuevo-pais-desde-las-barricadas-y-bloqueos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2021\/05\/18\/nace-un-nuevo-pais-desde-las-barricadas-y-bloqueos\/","title":{"rendered":"Nace un nuevo pa\u00eds desde las barricadas y bloqueos"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"436\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/barryblo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5285\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/barryblo.jpg 768w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/barryblo-300x170.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Foto: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/Andresccruz1\">@andresccruz1<\/a><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#000507\" class=\"has-inline-color\"><strong>Equipo CEDINS<\/strong><br><br>\u00a1Vuelvan a casa con vida! \u00a1Hagan lo que tienen que hacer! \u00a1Vuelvan a nuestros hogares! \u00a1Vuelvan!  \u00a1Vuelvan hijitos con nosotras! Grita una mujer abrazando a j\u00f3venes encapuchados. Esta imagen en medio del Paro Nacional convocado para el 28 de abril expresa la realidad de lucha y de un movimiento que crece y avanza, de j\u00f3venes que no temen a las balas del r\u00e9gimen y, aun as\u00ed, son llamados por su pueblo no s\u00f3lo a pelear, si no a volver con vida. La importancia de este hecho radica en que da respuesta desde la calle a la pregunta que ronda en el mundo entero \u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando en Colombia? estamos en pleno nacimiento de un nuevo pa\u00eds desde las barricadas y los bloqueos.<br><br>Un ciclo de ascenso en las luchas populares que como referente encuentra la Minga Social y Comunitaria en el a\u00f1o 2008, el paro estudiantil del 2011, las movilizaciones y paros agrarios no s\u00f3lo con alcance nacional, tambi\u00e9n con un importante respaldo popular y la participaci\u00f3n de otros sectores como los sindicatos minero &#8211; energ\u00e9ticos. En este contexto se desencadena una mayor presencia de los sectores urbanos(1)  hasta llegar al periodo 2017 y 2018 con el paro nacional universitario y la primera contienda en contra de la reforma tributaria en la \u201cToma de las Capitales\u201d, donde las y los estudiantes, sindicatos, educadora\/es, habitantes de los barrios populares cobran protagonismo en las ciudades en medio de una agitaci\u00f3n social creciente.<br><br>La participaci\u00f3n de las mujeres en las jornadas de movilizaci\u00f3n no s\u00f3lo es m\u00e1s visible, tambi\u00e9n es m\u00e1s beligerante y ampl\u00eda el panorama pol\u00edtico de lucha a trav\u00e9s de expresiones de identidad como mujeres campesinas, mujeres sindicalistas o estudiantes y con reclamaciones, transformaciones y nuevos repertorios propios de la lucha antipatriarcal y anticapitalista.<br><br>El paro del 21 de noviembre de 2019 es a la vez salto y continuidad en este ciclo de luchas que se dan en Colombia y  tambi\u00e9n en Nuestra Am\u00e9rica, e impulsa el avance de una fuerza movilizada joven, con una r\u00e1pida politizaci\u00f3n y una territorialidad urbana, que enfrenta las medidas econ\u00f3micas que precarizan a\u00fan m\u00e1s la vida a trav\u00e9s de ajustes neoliberales en los que no se acepta el incremento al combustible en Ecuador, ni el aumento al valor del tiquete en el metro en Santiago de Chile \u201cno son 30 pesos, son 30 a\u00f1os\u201d, ni el IVA del 19% a la canasta familiar en Colombia, entre cientos de demandas que reclaman condiciones dignas de vida y detener el genocidio pol\u00edtico.<br><br>La gesti\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica realizada por el gobierno Duque ha descargado el grueso de sus consecuencias sobre los trabajadores, y especialmente las trabajadoras(2), el desempleo subi\u00f3 5 puntos en 2020, sobre todo entre los m\u00e1s j\u00f3venes. La gesti\u00f3n de la pandemia se ha materializado a trav\u00e9s de un estado de excepci\u00f3n, de disciplinamiento social, militarizaci\u00f3n y de nulas pol\u00edticas que permitan superar las ya existentes medidas focalizadas de asistencia social, lo que ha conducido, a un escalamiento de la pobreza en 2020 hasta de un 42,5%, otro 30% de la poblaci\u00f3n est\u00e1 en situaci\u00f3n de vulnerabilidad econ\u00f3mica: tiene ingresos por encima del nivel de pobreza, pero ante cualquier crisis econ\u00f3mica est\u00e1 en riesgo de caer en la pobreza extrema, seg\u00fan las cifras del DANE. Es decir, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n colombiana est\u00e1 en situaci\u00f3n de vulnerabilidad econ\u00f3mica y este aumento de la pobreza se presenta, sobre todo, en las ciudades.<br><br>En tal sentido el gobierno colombiano conocedor de la desigualdad creciente por d\u00e9cadas de neoliberalismo y corrupci\u00f3n opta por profundizar la miseria, y prefigurando lo que imaginaban ser\u00eda un escenario de resistencias, protestas y acciones de movilizaci\u00f3n, junto con la actualizaci\u00f3n de la doctrina del enemigo interno, incrementan el gasto militar durante la pandemia. De acuerdo con el informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) 9.200 millones de d\u00f3lares representan un incremento del 2,5% con respecto al a\u00f1o anterior, as\u00ed esta cifra convierte a Colombia en el segundo pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina que m\u00e1s invirti\u00f3 en gasto militar, entre otras adquisiciones, se destacan 18 tanquetas por 12.000 millones de pesos y 81.000 unidades de gases lacrim\u00f3genos en la dotaci\u00f3n para el ESMAD.<br><br><strong>Paro nacional del 28 de abril: una convocatoria que se hace oportunidad<\/strong><br><br>El 25 de abril con la marcha de campesinas y campesinos en Anor\u00ed, Antioquia, en contra de la reforma tributaria, el uso de glifosato y el mal gobierno, inicia una jornada hist\u00f3rica de lucha que se convierte en el levantamiento popular que a\u00fan sigue vigente. La convocatoria a Paro Nacional el 28 de abril por el Comit\u00e9 Nacional de Paro se hace oportunidad para miles de trabajadora\/es, comunidades y pueblos en lucha para salir a las calles y especialmente para las y los j\u00f3venes de los barrios populares a gestar en 21 d\u00edas de paro, un nuevo pa\u00eds. Sus dimensiones as\u00ed lo demuestran: su duraci\u00f3n y amplia cobertura geogr\u00e1fica, entre los d\u00edas 25 y 29 de abril se registraron acciones de protesta en 25 de los 32 departamentos; por la participaci\u00f3n de diversos sectores sociales, el apoyo y la solidaridad internacional, la diversidad de exigencias y las problem\u00e1ticas y conflictos que develan, las movilizaciones de colombiana\/os en otros pa\u00edses, la fuerte resistencia en Cali y cuatro movilizaciones nacionales el 28 de abril, el 1\u00ba, 5 y el 12 de mayo.<br><br>Asistimos al nacimiento de un nuevo pa\u00eds que desde las barricadas arrincon\u00f3 al gobierno de Duque, que le devolvi\u00f3 al pueblo un respiro al no tener que pagar m\u00e1s dinero por los alimentos, que devel\u00f3 al mundo no s\u00f3lo que en Colombia no existe democracia, sino que hay una nueva generaci\u00f3n de j\u00f3venes para un nuevo momento en la lucha de clases. <br><br>Nada volver\u00e1 a ser igual porque se empieza a ver el resplandor del poder cuando el pueblo lo toma en sus manos. Las movilizaciones y las plazas de encuentro hoy se diseminan en diversos puntos de resistencia en las ciudades. El barrio y sus estrechas relaciones hacen de la protesta una acci\u00f3n solidaria y de larga duraci\u00f3n,  y la primera l\u00ednea no es s\u00f3lo un avance organizativo popular, es un triunfo ideol\u00f3gico que revitaliza la acci\u00f3n de calle, que la dota de nuevos sentidos y pr\u00e1cticas de defensa y que logra romper definitivamente con el miedo.<br><br>Es cada vez m\u00e1s claro que este levantamiento popular sintetiza y abre un nuevo periodo de lucha de clases, que empuja la fuerza del pueblo y en consecuencia las clases en el poder responden configurando un escenario profundamente colonial, patriarcal y violento.<br><br>El racismo en contra de la Minga Ind\u00edgena en Cali, los ataques continuos de los medios de comunicaci\u00f3n y del gobierno nacional y local que llaman a matar indios, nos hace volver sobre lo que signific\u00f3 Manuel Quint\u00edn Lame, en 1963: \u201c[\u2026] para la aristocracia caucana de la \u00e9poca fue un megal\u00f3mano, un alucinado, para otros un genio m\u00edstico, un asno o un indio exabrupto como lo llam\u00f3 Guillermo Le\u00f3n Valencia; para algunos un embaucador, para la prensa conservadora del momento fue un terrible forajido y bandolero. Pero para los ind\u00edgenas que lo siguieron fue un Mes\u00edas, un taumaturgo de la Ley, un general de la causa de los pobres\u201d (Romero Op. Cit. 34). Para la causa ind\u00edgena \u201cfue el hombre que no se le humill\u00f3 a la justicia\u201d, tal y como escribieron las autoridades ind\u00edgenas del Tolima a modo de epitafio sobre la cruz de su tumba.(3) <br><br>El derribamiento de monumentos a la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola como la estatua de Sebasti\u00e1n de Belalc\u00e1zar en Popay\u00e1n y en Cali y la de Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada en Bogot\u00e1 son la imagen m\u00e1s clara de la ca\u00edda del poder hegem\u00f3nico, por eso resultan tan impactantes, porque muestran de facto que es posible, as\u00ed se expresa la lucha anticolonial que se descifra en el enjuiciamiento, en el castigo de los pueblos a sus opresores, en la disputa cultural hist\u00f3rica por los lugares de memoria, las conmemoraciones, los emblemas y las narrativas del pasado; es la profanaci\u00f3n y el sacrilegio en contra de la arquitectura del poder: Construir monumentos, marcar espacios, respetar y conservar ruinas, son procesos que se desarrollan en el tiempo, que implican luchas sociales y que producen (o fracasan en producir) esta semantizaci\u00f3n de los espacios materiales.(4)<br><br>El orden patriarcal asegura su dominaci\u00f3n sobre las mujeres a trav\u00e9s de la violencia sexual. En 17 d\u00edas de protestas han sido abusadas sexualmente 16 mujeres por parte de la polic\u00eda, desde el 2017 se han denunciado 102 hechos de violencia sexual; en Neiva y en diversos puntos de movilizaci\u00f3n es recurrente la violencia sicol\u00f3gica y las amenazas: \u201cEspero que sea muy machita cuando entre todos la violemos, para que aprenda a no hablar mal de los polic\u00edas y ayudando tropeles, ojal\u00e1 los maten a todos y me voy a re\u00edr en la cara de su mam\u00e1 ese ratico\u201d. La violencia del gobierno de la \u201cgente de bien\u201d de hombres, blancos y vestidos de blanco, adultos, adinerados y armados, de la polic\u00eda, del ej\u00e9rcito, de los paramilitares es la violencia estructural clasista y patriarcal contra las mujeres y el pueblo. <br><br>La definici\u00f3n de agresi\u00f3n sexual contra las mujeres no es suficiente ni para tipificar ni para dar cuenta de lo que est\u00e1 pasando en Colombia, la realidad supera esta definici\u00f3n. La represi\u00f3n sexual sufrida por las mujeres en el contexto del paro tiene m\u00faltiples connotaciones pol\u00edticas, se les abusa porque son mujeres, se les somete y castiga con mayor severidad por el hecho de levantarse y protestar, quiz\u00e1s el t\u00e9rmino violencia pol\u00edtica sexual contra las mujeres sea m\u00e1s pr\u00f3ximo para comprender y emprender una lucha por la justicia ante la violencia y los delitos de g\u00e9nero cometidos por el Estado colombiano.<br><br>Las dimensiones de la represi\u00f3n en la actualidad son comprensibles bajo la \u00f3ptica de una actualizaci\u00f3n de la doctrina de seguridad nacional: identificar al movimiento social y comunitario como el nuevo \u201cenemigo interno\u201d y, en consecuencia, como objetivo militar, urbanizar el conflicto armado y dar tratamiento b\u00e9lico a la conflictividad social. Las tendencias a la militarizaci\u00f3n de las sociedades y al crecimiento de la desigualdad, o mejor, la concentraci\u00f3n del poder y la riqueza en el 1%, crecen de forma acelerada a caballo de la relegitimaci\u00f3n de los Estados-naci\u00f3n. Sabemos que cuando los poderosos sacan a sus fuerzas armadas a las calles para imponer el control, est\u00e1n ense\u00f1ando a la vez su debilidad para mantenernos a raya a partir del consenso, ya que la hegemon\u00eda se trasmuta en dominaci\u00f3n mostrando los l\u00edmites del acatamiento voluntario(5). En tal sentido, la represi\u00f3n es la contenci\u00f3n del proyecto de pa\u00eds que nace desde abajo y que es irreversible.<br><br><strong>Derribando estatuas en las izquierdas y los desaf\u00edos para los movimientos sociales<br><\/strong><br>Pareciera que el tiempo se acelera con la velocidad de los hechos en las coyunturas hist\u00f3ricas; el desaf\u00edo es seguir actuando de forma oportuna reconociendo los cambios y la convulsi\u00f3n que genera la alegr\u00eda de la lucha y el dolor y el repudio ante la masacre, los intereses particulares de sectores y al oportunismo de los partidos pol\u00edticos. <br><br>Las jornadas de lucha recientes como el 21 de noviembre de 2019 y el 9 de septiembre del 2020 expresan el avance y la consolidaci\u00f3n de un nuevo periodo y movimiento en lucha, joven y barrial, beligerante y creciente que  ha llamado a derribar no s\u00f3lo las estatuas del poder colonial tambi\u00e9n aquellas que se van erigiendo al interior de las izquierdas y los movimientos sociales: pr\u00e1cticas, formas y m\u00e9todos de trabajo y organizaci\u00f3n inc\u00f3lumes e inamovibles que hoy merecen ser derribados porque el momento hist\u00f3rico as\u00ed lo exige.<br><br>Pensar que las y los j\u00f3venes que luchan en las barricadas no tienen un proyecto pol\u00edtico, por el hecho de no tener una estructura organizativa y un pliego de exigencias(6), que son acciones espont\u00e1neas y de descontento social, es una lectura no s\u00f3lo adultoc\u00e9ntrica sino equivocada, percibe a los j\u00f3venes como \u201cmenores de edad\u201d en la lucha, les sit\u00faa en desventaja por \u201csu falta de experiencia\u201d en relaci\u00f3n con los movimientos sociales estructurados. Los hechos han demostrado todo lo contrario.<br><br><strong>De la calle a una reuni\u00f3n a puerta cerrada: crisis de representatividad<\/strong><br><br>De las m\u00e1s bellas lecciones del pueblo ha sido sin duda la forma de tensionar la representatividad, su car\u00e1cter patriarcal y las ya tradicionales pr\u00e1cticas delegatarias, que si las vemos en perspectiva de participaci\u00f3n popular contribuyen a la reducci\u00f3n en espacios cada vez m\u00e1s peque\u00f1os para la toma de decisiones. Entonces de escenarios de lucha amplios, diversos, coloridos con multiplicidad de sujetos, acciones y propuestas, vamos pasando lentamente hasta llegar a una mesa de reuni\u00f3n en las que participan especialmente hombres, y quienes asumen que tienen el poder de decidir, olvidando que est\u00e1n all\u00ed como puente y canal con otras y otros que luchan. Esta ruptura se ven\u00eda presentando desde el momento en que el Comit\u00e9 Nacional de Paro, llam\u00f3 a asamblea en el 2019 y requiri\u00f3 no s\u00f3lo de delegados, tambi\u00e9n de inscripciones y escarapelas y cerr\u00f3 las puertas del teatro Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n. <br><br>Un desaf\u00edo enorme para las propuestas de Asambleas Populares que se adelantan y se proyectan en este momento: el camino es lograr consensos y articulaci\u00f3n, tender puentes, tomar la iniciativa, la preocupaci\u00f3n no debe estar en el protagonismo con el que se ha vaciado la representatividad, lo central es la difusi\u00f3n de idearios pol\u00edticos de nuevo pa\u00eds y el fortalecimiento de la lucha popular.<br><br>La negociaci\u00f3n con el gobierno ha sido uno de los caminos para la exigencia de pliegos y reivindicaciones surgidas de las jornadas de movilizaci\u00f3n, esta relaci\u00f3n con el Estado hoy tambi\u00e9n sufre una ruptura, ya que la otra cara de la negociaci\u00f3n ha sido la inusitada represi\u00f3n y militarizaci\u00f3n, en tal sentido el camino es la exigencia al gobierno para que detenga el genocidio. En el fondo de esta guerra, lo que exige el pueblo es el derecho a protestar, a organizarse, a reunirse a encontrase en espacios deliberativos para construir un pa\u00eds antiautoritario, con vida digna y justicia social.<br><br>Las posibles salidas de este momento hist\u00f3rico son variadas, pueden imbricarse y se pueden extender en el tiempo: una de ellas puede ser la multiplicaci\u00f3n de mesas de negociaci\u00f3n, procesos simult\u00e1neos en los diversos territorios y con la pluralidad de sujetos en lucha, la segunda, es un proceso asambleario en perspectiva del fortalecimiento del poder popular, transformando los m\u00e9todos y reconociendo las distintas formas de lucha, creando juntanzas, donde lo central no ser\u00eda le negociaci\u00f3n sino el tr\u00e1nsito  a un nuevo momento pol\u00edtico y de lucha por un pa\u00eds para la vida digna. <\/span><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#000608\" class=\"has-inline-color\">(1) Luchas sociales en Colombia 2016 \u2013 2019. https:\/\/www.cinep.org.co\/Home2\/movilizaciones-cinep-2016-2019<br>(2) Con el fin de ampliar la lectura acerca del mundo del trabajo y los efectos de la gesti\u00f3n de la pandemia: Balance laboral pand\u00e9mico en https:\/\/cedins.org\/index.php\/2021\/04\/10\/boletin-de-coyuntura-enero-febrero-2021\/<br>(3) Duarte, Carlos. \u00e1lbum de met\u00e1foras que componen nuestra etnicidad colombiana. En https:\/\/lasillavacia.com\/silla-llena\/red-etnica\/las-estatuas-mueren-tambien-77165 2020.<br>(4) Jelin, Elizabeth, Victoria, Langland Victoria. Monumentos, memoriales y marcas territoriales. Madrid: Siglo XXI Editores, 2003.<br>(5) Zibechi, Ra\u00fal. Tiempos de colapso. Los pueblos en movimiento. Ediciones Desde Abajo<br>(6) Hacemos referencia al inicio de las jornadas, ya que en este momento en muchos de los puntos de movilizaci\u00f3n hay pliegos.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#000507\" class=\"has-inline-color\"><br><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Equipo CEDINS \u00a1Vuelvan a casa con vida! \u00a1Hagan lo que tienen que hacer! \u00a1Vuelvan a nuestros hogares! \u00a1Vuelvan! \u00a1Vuelvan hijitos con nosotras! Grita una mujer abrazando a j\u00f3venes encapuchados. 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