{"id":5231,"date":"2021-05-10T17:49:47","date_gmt":"2021-05-10T17:49:47","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=5231"},"modified":"2021-05-10T17:49:53","modified_gmt":"2021-05-10T17:49:53","slug":"una-guerra-a-muerte-contra-el-paro-nacional-falseando-la-revolucion-molecular-disipada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2021\/05\/10\/una-guerra-a-muerte-contra-el-paro-nacional-falseando-la-revolucion-molecular-disipada\/","title":{"rendered":"Una guerra a muerte contra el Paro Nacional. Falseando la Revoluci\u00f3n Molecular Disipada"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"512\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/rmd.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5234\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/rmd.jpg 768w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/rmd-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Foto: Colombia Informa<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Por:<strong> Equipo Cedins<\/strong><br><br><span style=\"color:#080808\" class=\"has-inline-color\">El d\u00eda 4 de mayo de 2021, d\u00eda siete del Gran Paro Nacional, transformado en levantamiento popular y social sin precedentes en m\u00e1s de 70 a\u00f1os de historia, \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, en su cuenta de Twitter trin\u00f3 una recomendaci\u00f3n para enfrentar a la ya evidente sublevaci\u00f3n popular, que ha inspirado y despertado tanto a la Colombia profunda y geogr\u00e1ficamente lejana, como a la clase popular de las ciudades. <br><br>Textualmente, su trino convoc\u00f3 a la clase dominante y a las FF.AA a \u201c<em>resistir la revoluci\u00f3n molecular disipada<\/em>.\u201d<br><br>El trino provoc\u00f3 confusi\u00f3n, algo de asombro, algo de burla, pues parec\u00eda absurdo. Pero mirando con detenimiento sale a flote una l\u00f3gica y doctrina contrainsurgente, cuyo objetivo es centrar como objetivo militar el movimiento social, organizado o no, que claramente va en ascenso.<br><br>El t\u00e9rmino mismo que emple\u00f3 Uribe V\u00e9lez, tiene como autor intelectual a Alexis L\u00f3pez Tapia, chileno, pinochetista y neonazi confeso, quien, en febrero de 2021, dict\u00f3 una conferencia Universidad Militar Nueva Granada de Cajic\u00e1 titulada: \u201c<em>La Revoluci\u00f3n Molecular Disipada y C\u00f3mo Enfrentarla<\/em>\u201d.  La audiencia fueron estudiosos miembros de la Polic\u00eda Nacional y del Ej\u00e9rcito, quienes la recibieron con entusiasmo, pues en ella hallan la justificaci\u00f3n te\u00f3rica de lo que ya, desde hace mucho, se ven\u00eda haciendo: identificar al movimiento social y comunitario como el nuevo \u201cenemigo interno\u201d, que es la piedra angular de la Doctrina Militar colombiana.<br><br>La esencia del argumento de L\u00f3pez Tapia, adaptado a la actual coyuntura, es que detr\u00e1s de las protestas del Paro Nacional \u2013 \u201c<em>supuestamente espont\u00e1neas, pero que en realidad no lo son<\/em>\u201d- hay un plan consciente y concertado, una conspiraci\u00f3n para desestabilizar al r\u00e9gimen, a trav\u00e9s de acciones de protesta y movilizaci\u00f3n simult\u00e1neas, dispersas y difusas, sin una conducci\u00f3n centralizada aparente. Se trata de una revoluci\u00f3n sin l\u00edder que act\u00faa de manera horizontal y, por lo tanto, que es m\u00e1s dif\u00edcil de controlar en su intento de derrocar al Estado y sus instituciones.  <br><br>\u201c<em>No existe estructura jer\u00e1rquica, los mandos y tropa son irregulares, no identificables. Los objetivos t\u00e1cticos son din\u00e1micos. Las unidades m\u00f3viles son estrat\u00e9gicas. \u00bfPor qu\u00e9? Porque capturan \u00e1rea de influencia<\/em>,\u201d dijo L\u00f3pez en su intervenci\u00f3n en la Universidad Militar.  <br><br>Inmediatamente se percibe un gran paralelo con la doctrina militar que han aplicado las Fuerzas Armadas de EEUU en la guerra contra el terrorismo (en sus manuales de contrainsurgencia e inteligencia), pues es exactamente, as\u00ed como describen las redes Al-Qaeda: redes de c\u00e9lulas difusas, sin una cabeza visible y sin acciones centralizadas, y que, precisamente por eso ha sido tan dif\u00edciles de derrotar.<br><br>L\u00f3pez Tapia fue impactado por las revueltas sociales y populares que vivi\u00f3 Chile entre 2019-2020 &#8211; el Estallido Social-  que logr\u00f3 desafiar por primera vez al orden social y pol\u00edtico heredado de la dictadura pinochetista.  Seg\u00fan el neonazi, es desde la \u00f3ptica de una guerra contrainsurgente de nuevo tipo que se debe comprender la movilizaci\u00f3n social del siglo XXI.  Es decir, le da el car\u00e1cter de insurgencia difusa a la movilizaci\u00f3n ciudadana y a la protesta popular, cosa que le cae como anillo al dedo a la Polic\u00eda Nacional y al Ej\u00e9rcito, ya que con ello justifican el uso desproporcionado de la fuerza, la brutalidad y el terror.  Se aplica un lenguaje b\u00e9lico a la protesta, enmarcando toda movilizaci\u00f3n social en una guerra civil en la que un grupo est\u00e1 tratando de tomarse el poder y las fuerzas militares tienen la funci\u00f3n de velar por ese orden que est\u00e1 en riesgo. \u201c<em>Se produce un estado de guerra civil horizontal, molecular y disipado<\/em>\u201d, dice en las conclusiones de su intervenci\u00f3n en la Universidad militar.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#080808\" class=\"has-inline-color\">Es esta l\u00f3gica la que explica los m\u00e1s de 6,400 falsos positivos cometidos por las FF.AA entre 2002-2008, el asesinato de Dilan Cruz en 2019, el de Javier Ord\u00f3\u00f1ez en 2020, las m\u00e1s de 90 masacres que se han llevado a cabo entre 2020 y lo que va del 2021, el asesinato de m\u00e1s de 1,100 l\u00edderes sociales desde la firma del acuerdo de paz en 2016, y los m\u00e1s de 270 excombatientes de las FARC asesinados en el mismo periodo. En el marco de este Gran Paro Nacional, es lo que explica los 47 asesinatos, 1,876 casos de violencia policial, 12 casos de violencia sexual y m\u00e1s 960 detenciones arbitrarias.(1)<br><br>Estas ideas, est\u00e1n fusionadas e incorporadas a la doctrina de seguridad nacional de Colombia, que siempre ha identificado al \u201c<em>enemigo interno<\/em>\u201d como el objetivo militar principal, y le dan nuevo aliento. As\u00ed siempre ha sido: durante la \u00e9poca de la Violencia fueron los liberales de base, luego a partir de los 1960 los comunistas, luego fue el narcotr\u00e1fico, luego acu\u00f1aron el t\u00e9rmino de \u201c<em>narcoguerrilla<\/em>\u201d, despu\u00e9s el terrorismo y ahora el movimiento social, al cual ya en discursos televisados, prensa o redes sociales, Iv\u00e1n Duque, Uribe y algunos voceros de gremios le ponen los apelativos de v\u00e1ndalos, terroristas de baja intensidad (2) o amenaza terrorista.<br><br><strong>Los or\u00edgenes moleculares<\/strong><br><br>El neonazi Alexis L\u00f3pez construy\u00f3 su teor\u00eda paranoide, desde una particular lectura del fil\u00f3sofo y psicoterapeuta franc\u00e9s F\u00e9lix Guattari, quien escribi\u00f3 \u201c<em>La Revoluci\u00f3n Molecular<\/em>\u201d (publicada en espa\u00f1ol en 2017 por primera vez), donde plantea justamente lo opuesto que el neonazi. Guattari se propone el dilema de c\u00f3mo lograr cambios revolucionarios duraderos contra un \u201ccapitalismo mundial integrado\u201d, que cuenta con una burgues\u00eda globalizada, que controla y domina a nuestras sociedades m\u00e1s desde la micro pol\u00edtica que la macro pol\u00edtica, tanto desde la subjetividad como desde la explotaci\u00f3n material y la represi\u00f3n f\u00edsica. La oposici\u00f3n a este capitalismo, de acuerdo a Guattari, no es a trav\u00e9s de una sola fuerza monol\u00edtica -un gran movimiento estrat\u00e9gico con un singular objetivo estrat\u00e9gico (la toma del poder del Estado)-  sino \u201cdesde diversos puntos, creando una multiplicidad de l\u00edneas de fuga y de aut\u00e9nticos sistemas de vida alternativos, sin centralizaci\u00f3n de ning\u00fan tipo.\u201d (3)  <br><br><em>\u201cLa revoluci\u00f3n social que est\u00e1 por venir ser\u00e1 molecular, o no ser\u00e1. Ser\u00e1 permanente, se producir\u00e1 al nivel de lo cotidiano, exigir\u00e1 un constante an\u00e1lisis de las formaciones del deseo cuya funci\u00f3n es someternos a formaciones de poder c\u00f3mplices del sistema actual. Si no, el poder del Estado y la burocracia la absorber\u00e1n.\u201d<br><\/em><br>Lo que hizo Alexis L\u00f3pez fue voltear la altruista idea de Guattari de una revoluci\u00f3n desde el cambio cultural y subjetivo, cotidiano y peque\u00f1o, hasta colocar a ese sujeto que emprende esas transformaciones, como el enemigo difuso y sin cabeza al que el capitalismo (con sus gobiernos y ej\u00e9rcitos) tiene que combatir. Y es una guerra a muerte.<br><br>Otra fuente importante de la que Alexis L\u00f3pez tom\u00f3 como inspiraci\u00f3n es el ensayista alem\u00e1n Hans Magnus Enzensberger, y su libro Perspectivas de una Guerra Civil (1995), donde introduce el concepto de la guerra civil molecular. Seg\u00fan Hans Magnus, la guerra civil molecular se desarrolla en zonas urbanas y sin ning\u00fan claro objetivo pol\u00edtico, pero s\u00ed posee un alto grado de violencia. En las guerras civiles moleculares, la violencia ya no es un medio para conseguir un fin, como tampoco hay ideolog\u00edas que las sustenten. Son microsc\u00f3picas &#8211; \u201cmoleculares\u201d- dif\u00edciles de percibir y dif\u00edciles de combatir.<br><br>\u201c<em>Una guerra civil molecular es un conflicto en las metr\u00f3polis [\u2026] un grado de fragmentaci\u00f3n que pone en riesgo el ejercicio del monopolio de la violencia por parte del Estado\u2026<\/em>\u201d<br><br>La observaci\u00f3n no es gratuita: nuestras sociedades est\u00e1n urbanizadas en m\u00e1s de un 75%. Ya hay pocas guerras rurales. Las guerras contempor\u00e1neas son urbanas: Bagdad, Gaza, Damasco, Mosul, Donbass, son ejemplos de ello.<br><br>\u00c9l se basa en observaciones de los acontecimientos de la d\u00e9cada de los 1990, ya disuelta la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, cuando corr\u00edan los tiempos del fin de la historia y el fin de las grandes narrativas ut\u00f3picas. Corr\u00edan tiempos de nihilismo, derrotismo y el imperio de la posmodernidad. Se bas\u00f3 tanto en las revueltas raciales de Los \u00c1ngeles como en las guerras de la antigua Yugoslavia (Serbia, Bosnia, Kos\u00f3vo, Macedonia, Montenegro), y lo meti\u00f3 todo en el mismo saco.<br><br>Por el momento la historia no le ha dado la raz\u00f3n ni a Guattari ni a Hans Magnus. No hay registro de revoluciones moleculares, dispersas, difusas, sin objetivo estrat\u00e9gico. Aunque en los grandes levantamientos antineoliberales de la d\u00e9cada de 1990 nunca hubo cabeza centralizadora, siempre hubo prop\u00f3sito compartido y un enemigo com\u00fan: el r\u00e9gimen neoliberal y sus gobernantes. Y quiz\u00e1s precisamente por el car\u00e1cter de falta de un proyecto org\u00e1nico y una estrategia, aquellas nobles revueltas lograron hasta derrocar gobiernos, pero se quedaron cortos en llenar el vac\u00edo con una alternativa transformadora anticapitalista.<br><br>Hans Magnus tambi\u00e9n se equivoc\u00f3, pues detr\u00e1s de las guerras civiles de los 1990 siempre hubo un objetivo estrat\u00e9gico. El desmembramiento de Yugoslavia  -la Guerra de los Balcanes &#8211; fue una maniobra conducida por el imperialismo desde su brazo armado, la OTAN. La \u201cbalcanizaci\u00f3n\u201d fue -como sigue siendo- una estrategia geopol\u00edtica de dominaci\u00f3n imperial, tal como lo plante\u00f3 el gur\u00fa de la dominaci\u00f3n geopol\u00edtica, Zbigniew Brezinski.<br><strong><br>La guerra centenaria contra el pueblo colombiano<\/strong><br><br>A Alexis L\u00f3pez Tapia estas disquisiciones te\u00f3ricas no le parecieron importar en lo m\u00e1s m\u00ednimo. Lo fundamental era c\u00f3mo el reino molecular le ayudaba a redibujar al enemigo, le ayudaba a encajar al masivo y popular estallido social chileno, como el gran desaf\u00edo al pinochetismo y a su correlato pi\u00f1erista. Su conclusi\u00f3n es simple: no es que la amenaza comunista haya desaparecido, sino que ha cambiado de forma.<br><br>A la jerarqu\u00eda militar colombiana, a los acad\u00e9micos y formadores de las academias militares del pa\u00eds, les dio igual que Alexis L\u00f3pez hubiera tomado su materia prima sesgada, fuera de contexto, tergiversado en su sentido y retorcido en su prop\u00f3sito. Su marco te\u00f3rico encaja perfectamente en una tradici\u00f3n de violaci\u00f3n de los derechos humanos y una doctrina de tratamiento militar del conflicto social, que viene desde principios del siglo XX. (4)  <br><br>Durante las negociaciones de paz con las FARC (2012-2016) la Escuela Superior de Guerra teorizaba sobre los posibles futuros escenarios de una Colombia sin guerrilla. Proyectaron que el escenario m\u00e1s probable era uno donde el declive de la actividad pol\u00edtico-militar insurgente ser\u00eda eventualmente sustituida por un aumento en la actividad pol\u00edtico-social. En buen romance, que la amenaza que significa la insurgencia armada ser\u00eda sustituida por una insurgencia social. Por tanto, las FF.AA. tendr\u00edan que hacer los necesarios ajustes t\u00e1cticos y operativos para enfrentar las nuevas formas y expresiones del \u201c<em>enemigo interno<\/em>.\u201d   <br><br>En la d\u00e9cada de los 1950, en medio de la persecuci\u00f3n conservadora contra campesinos pobres y una intelectualidad progresista liberal \u2013 aquellos que quer\u00edan una reforma agraria y un estado laico- la Iglesia, por boca del siniestro (y ya canonizado por el Vaticano) Monse\u00f1or Builes, dictamin\u00f3 que \u201c<em>no era pecado matar liberales<\/em>.\u201d De ah\u00ed, a que no era pecado matar a comunistas o apenas opositores progresistas, era s\u00f3lo un suspiro. Esta concepci\u00f3n criminal del tratamiento de la protesta, se nutri\u00f3 de la larga tradici\u00f3n goda de la oligarqu\u00eda, anquilosada en un profundo racismo y patriarcalismo.<br><br>La naturaleza contrainsurgente de la clase dominante colombiana viene de larga data. La oligarqu\u00eda colombiana ha perseguido perpetuamente a un enemigo al que bautiza con distintos rostros de acuerdo a las coyunturas pol\u00edticas: liberal, comunista, guerrillera, indio, negro, mujer, pueblo v\u00e1ndalo, terrorista. A fin de cuentas, siempre ha sido el fantasma del pueblo diverso el que trasnocha a la oligarqu\u00eda. Calvo Ospina, hace pocos d\u00edas, en el marco del levantamiento de este nuevo Paro Nacional, escribi\u00f3 lo siguiente:<br><br>\u201c<em>Colombia es un r\u00e9gimen en guerra permanente contra su poblaci\u00f3n desde comienzos del siglo XIX. Ello empez\u00f3 apenas el venezolano Sim\u00f3n Bol\u00edvar dej\u00f3 el poder en Bogot\u00e1, al verse traicionado y en camino de ser asesinado.<\/em>\u201d<br><br>La salida a las calles de Cali de \u201c<em>civiles<\/em>\u201d armados a matar indios, con el apoyo y protecci\u00f3n de la polic\u00eda, es una expresi\u00f3n m\u00e1s de una guerra centenaria en contra del pueblo. Lo \u00fanico que ha cambiado es el argumento, la t\u00e1ctica. La guerra ha sido la forma predilecta de acumular poder, acumular riqueza, controlar poblaciones y territorios. Es la verdadera cara del r\u00e9gimen, aparentemente democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><br>(1) Informe conjunto de Temblores e Indepaz. 8 de Mayo de 2021.<br>(2) \u201cTerrorismo de baja intensidad\u201d, Duque sobre violencia en el paro. Tomado de https:\/\/360radio.com.co\/terrorismo-duque-sobre-violencia-en-el-paro\/<br>(3) Clara Bleda, rese\u00f1a de La revoluci\u00f3n Molecular de Felix Guattari. Errata naturae, Madrid, 2017,<br>568 p\u00e1ginas.<br>(4) Para un an\u00e1lisis m\u00e1s amplio de la doctrina militar en el tratamiento de la protesta ver: <a href=\"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2021\/05\/06\/la-asistencia-militar-preludio-del-estado-de-sitio-y-la-urbanizacion-del-conflicto\/\">La \u201casistencia militar\u201d, \u00bfpreludio del Estado de Sitio, y la urbanizaci\u00f3n del conflicto?<\/a>. Cedins.org<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color:#080808\" class=\"has-inline-color\"><br><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Equipo Cedins El d\u00eda 4 de mayo de 2021, d\u00eda siete del Gran Paro Nacional, transformado en levantamiento popular y social sin precedentes en m\u00e1s de 70 a\u00f1os de historia, \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, en su cuenta de Twitter trin\u00f3 una recomendaci\u00f3n para enfrentar a la ya evidente sublevaci\u00f3n popular, que ha inspirado y despertado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5234,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[517,518],"tags":[43,216,747,592,306,748],"class_list":["post-5231","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-movimientos-sociales","tag-colombia","tag-conflicto-armado","tag-conflicto-social","tag-guerra-sucia","tag-paro-nacional","tag-revolucion-molecular-disipada"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/rmd.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5231"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5237,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5231\/revisions\/5237"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5234"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}