{"id":523,"date":"2015-05-22T02:47:20","date_gmt":"2015-05-22T02:47:20","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/index.php\/2015\/05\/22\/el-barrio-san-bernardo-y-los-nuevos-sujetos-urbanos\/"},"modified":"2015-05-22T02:47:20","modified_gmt":"2015-05-22T02:47:20","slug":"el-barrio-san-bernardo-y-los-nuevos-sujetos-urbanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2015\/05\/22\/el-barrio-san-bernardo-y-los-nuevos-sujetos-urbanos\/","title":{"rendered":"El barrio San Bernardo y los nuevos sujetos urbanos"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-520\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb3.jpg\" border=\"0\" style=\"margin: 3px; float: left;\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb3.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Por: Equipo de Ciudad &#8211; Cedins (1) &#8211; Publicado en Desde Abajo edici\u00f3n 20 mayo -20 de junio<\/p>\n<p>Si fuera por las breves miradas de quienes transitamos por la carrera d\u00e9cima o la Caracas, este\u00a0 sector, comprendido entre las calles primera y sexta (avenida de los Comuneros), provocar\u00eda temor, miedo o por lo menos incertidumbre, m\u00e1s a\u00fan por la estigmatizaci\u00f3n de que son objeto ciertos lugares urbanos. Pero recorrerlo nos dice m\u00e1s que la r\u00e1pida visi\u00f3n desde el bus o el transmilenio.<\/p>\n<p>Este recorrido inicia en la esquina de la calle primera con carrera d\u00e9cima. Bajamos hacia la Caracas y al frente vemos el abandonado Hospital San Juan de Dios. Entrando al barrio se levanta imponente colegio San Bernardo, el cual toma su nombre del Arzobispo de Bogot\u00e1 durante el a\u00f1o 1916, Bernardo Herrera Restrepo; contrastando con el paisaje circundante se observan las palmeras de hojas amplias, entejados y ladrillos pulidos. Pocos saben que es la sede de un colegio privado y su fachada no concuerda con las casas de los a\u00f1os treinta y cuarenta que lo circundan. El nombre del barrio se cambi\u00f3 gracias a la presencia de la instituci\u00f3n educativa, un actor relevante que hoy juega fuerte en la modernizaci\u00f3n y renovaci\u00f3n urbana, ocupando m\u00e1s del 70% de una manzana, al tiempo que pretende comprar la totalidad de inmuebles de la misma. <\/p>\n<p>En la esquina de la calle segunda con carrera trece, se encuentra una famosa lechoner\u00eda, de concurrencia asidua por los bogotanos. Por esta carrera avanzamos hacia el norte en donde las fachadas de casas modernas, algunas cuidadas por sus due\u00f1os, otras descascaradas por el tiempo y la falta de mantenimiento, parecen indicar la formaci\u00f3n de inquilinatos y marcan los lugares de resistencia, en donde sus due\u00f1os, muchos de ellos ancianos, luchan por su barrio. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-521\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb1.jpg\" border=\"0\" style=\"margin: 3px; float: left;\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb1.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>En la esquina de la calle tercera con carrera trece se avizora el parque del barrio, remodelado recientemente, con m\u00e1quinas para ejercicios y una cancha de baloncesto. Alrededor se ven las casas t\u00edpicas de la arquitectura del San Bernardo y la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de Los Dolores. Es punto de encuentro tanto para sus habitantes como para las entidades del Distrito, que como la Secretar\u00eda de Salud, coordina la llegada de sus equipos a los hogares. El parque asemeja al barrio a los peque\u00f1os poblados: todo pasa por ah\u00ed.<\/p>\n<p>Seguimos sumergi\u00e9ndonos en \u00e9sta socavada partecita de la ciudad. Es evidente un gran deterioro f\u00edsico y social y parece que las pol\u00edticas p\u00fablicas no llegan hasta aqu\u00ed. Hay un valor poco tenido en cuenta y es la altura predominante de las casas, 3 a 5 pisos, que permiten mantener un punto de referencia importante para la ciudad como son los cerros orientales. Valor que puede perderse en la densificaci\u00f3n en altura propuesta por la Alcald\u00eda de Bogot\u00e1. De repente llegamos al conjunto residencial Campo David. La arquitectura cambia totalmente de casas a conjunto residencial. Nos cuentan que hace mucho tiempo aqu\u00ed estuvo un asilo para mujeres. Este predio fue de la Beneficencia de Cundinamarca que ante su crisis ha vendido sus predios o genera alianzas con inmobiliarias para realizar este tipo de construcciones. Queda la pregunta: \u00bfd\u00f3nde queda la misi\u00f3n de beneficencia? \u00bfqui\u00e9n se ocupa de los m\u00e1s pobres de la ciudad? Al llegar a la esquina de la calle cuarta con trece un grupo de muchachos baja de la denominada \u201colla\u201d, vienen en su \u201cviaje\u201d, pasan sin advertirnos. No es casual el estado socio-espacial del barrio, pues pretende el Gobierno\u00a0 renovar el territorio\u00a0 con fines mercantilista, pero antes se aplica la consabida pol\u00edtica de abandono y deterioro, lo cual se ve reflejado en su ausencia en cuanto a pol\u00edticas p\u00fablicas de vivienda, salud, seguridad, educaci\u00f3n, entre otras.<\/p>\n<p>Subimos por la calle cuarta. La imagen de un barrio tranquilo empieza a contrastar con el indigente durmiendo. Bajo las lonas sale el humo de las \u201cpipas\u201d. Los locales, algunos con mesas y m\u00fasica a todo volumen, muestran lugares oscuros, se ve el consumo de sustancias alucin\u00f3genas, el olor\u00a0 y humo del bazuco y marihuana empiezan a sentirse en el ambiente.<\/p>\n<p>Llegando a la once vemos a la polic\u00eda, apostados en una esquina hablando mientras la venta y consumo se hace en mitad de la calle. Un escenario para la realidad pura y dura: \u201clas ollas\u201d, una calle de lado a lado en donde se vive intensa y desmedidamente el efecto de casi cualquier droga y se obtiene placer a bajo costo, \u00bfpatrocinado por quienes?. El Estado permite que prospere este deterioro generando en algunos casos desplazamiento de quienes no toleran la situaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Giramos hacia el sur por la carrera once y el ambiente es de un mercado al aire libre. Puertas abiertas de las residencias, vendedores de la tradicional \u201cpicada\u201d, un garaje con m\u00fasica a todo volumen y una mujer bailando en medio de la calle. Hacia la mitad de la cuadra todo empieza a cambiar, las carpinter\u00edas y almacenes de muebles, los call center aparecen. En una sola cuadra pasamos de un ambiente totalmente deteriorado a uno de comercio de muebles.<\/p>\n<p>Caminamos hacia el sur. Una mujer anciana asomada en la puerta viendo como ese mundo que tiene a una cuadra se acerca cada vez m\u00e1s. Esta reflexi\u00f3n nos lleva a\u00a0 pensarnos, \u00bfcu\u00e1les son las din\u00e1micas que hoy en d\u00eda configuran la ciudad\u00a0 y como estas establecen nuevas l\u00f3gicas de relacionamiento en los territorios, por esta raz\u00f3n es necesario iniciar un ejercicio de reconocimiento en la pr\u00e1ctica de estas y como van configurando un nuevo sujeto en la ciudad<\/p>\n<p>Al recorrer las calles del Barrio San Bernardo es com\u00fan encontrar como las l\u00f3gicas de los consumos fuera de la legalidad van ganando espacio, no solo en t\u00e9rminos f\u00edsicos sino en la configuraci\u00f3n de nuevo tejido social que se basa en principios individualistas y de oferta y demanda. Son los mismos comportamientos de ese modelo de ciudad neoliberal que todos creemos conocer, pero que nos cuesta relacionar con el sistema o modelo al cual buscamos alternativas . Sin embargo, tambi\u00e9n se reconoce ese gran n\u00famero trabajadores que conviven con estas l\u00f3gicas de consumos fuera de la legalidad y que a su vez son la materia fundamental\u00a0 que sigue dando soporte al modelo econ\u00f3mico de la ciudad neoliberal desde los consumos legales y la venta de fuerza de trabajo. Estas dos din\u00e1micas\u00a0 tienen en com\u00fan\u00a0 la configuraci\u00f3n de sujetos sin sentido de pertenencia. Pero en ese mismo escenario tambi\u00e9n se encuentra\u00a0 a ese\u00a0 sujeto que cree y defiende desde su condici\u00f3n la posibilidad de hacer parte de ese sector econ\u00f3mico de la ciudad al que\u00a0 tiene derecho, de gozar en las mismas condiciones de los grandes comerciantes e inversionistas: el peque\u00f1o comerciante o cuentapropista; su sentido de pertenencia con el territorio este\u00a0 mediado por la din\u00e1mica econ\u00f3mica. Para terminar con un \u00faltimo actor que es el habitante nativo para el que es fundamental la permanencia en el territorio, pues este ha sido su espacio de encuentro relacionamiento y construcci\u00f3n como sujeto y reconoce esa permanencia como un derecho propio producto de las luchas hist\u00f3ricas que\u00a0 hoy lo ubican aqu\u00ed.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-522\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb2.jpg\" border=\"0\" style=\"margin: 3px; float: left;\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb2.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Esta reflexi\u00f3n podr\u00eda llevarnos a pensar que la realidad nos enfrenta en lo concreto a un sujeto con m\u00faltiples y diversos intereses, que aparentemente no es posible armonizar; y por otro lado nos muestra como esas din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n del capital tienen impactos concretos en la actualidad que van m\u00e1s all\u00e1 de la consolidaci\u00f3n de un\u00a0 modelo de ciudad excluyente y segregador, pues estas vienen configurando distintas formas de estar y ser en la ciudad. <\/p>\n<p>En lo inmediato cabe entonces preguntarse: \u00bfQu\u00e9 valor le atribuyen sus residentes y visitantes al barrio San Bernardo? Y \u00bfc\u00f3mo hacer para que ese valor pueda prevalecer los intereses del capital?<\/p>\n<p>(1) Agradecemos a Edgar Montenegro el haber compartido su conocimiento y visi\u00f3n de barrio para la elaboraci\u00f3n de este art\u00edculo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-520\" src=\"https:\/\/cedins.rf.gd\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb3.jpg\" border=\"0\" style=\"margin: 3px; float: left;\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb3.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sanb3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Por: Equipo de Ciudad &#8211; Cedins (1) &#8211; Publicado en Desde Abajo edici\u00f3n 20 mayo -20 de junio<\/p>\n<p>Si fuera por las breves miradas de quienes transitamos por la carrera d\u00e9cima o la Caracas, este\u00a0 sector, comprendido entre las calles primera y sexta (avenida de los Comuneros), provocar\u00eda temor, miedo o por lo menos incertidumbre, m\u00e1s a\u00fan por la estigmatizaci\u00f3n de que son objeto ciertos lugares urbanos. 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