{"id":37,"date":"2009-07-07T16:43:43","date_gmt":"2009-07-07T16:43:43","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/index.php\/2009\/07\/07\/manifiesto-ecosocialista\/"},"modified":"2009-07-07T16:43:43","modified_gmt":"2009-07-07T16:43:43","slug":"manifiesto-ecosocialista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2009\/07\/07\/manifiesto-ecosocialista\/","title":{"rendered":"Manifiesto Ecosocialista"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-36\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/images.jpg\" width=\"130\" height=\"98\" style=\"float: right;\" hspace=\"6\" alt=\"Image\" title=\"Image\" border=\"0\" \/>El siglo XXI se inicia de manera catastr&oacute;fica, con un grado sin precedentes de deterioro ecol&oacute;gico y un orden mundial ca&oacute;tico, amenazado por el terror y por conglomerados de guerra desintegradora, de baja intensidad, que se extienden como gangrena a trav&eacute;s de amplios segmentos del planeta -&Aacute;frica Central, Medio Oriente, Asia Central y del Sur y noroeste de Sudam&eacute;rica- y reverberan a trav&eacute;s de las naciones.<br \/>  En nuestra visi&oacute;n, la crisis ecol&oacute;gica y la crisis de deterioro social est&aacute;n profundamente interrelacionadas y deben ser vistas como distintas manifestaciones de las mismas fuerzas estructurales. La primera se origina ampliamente en la industrializaci&oacute;n rampante que desborda la capacidad de la Tierra para amortiguar y contener la desestabilizaci&oacute;n ecol&oacute;gica. La segunda se deriva de la forma de imperialismo conocida como globalizaci&oacute;n, con efectos desintegradores en las sociedades que encuentra a su paso. M&aacute;s aun, estas fuerzas subyacentes son esencialmente aspectos diferentes de una misma corriente, que debe ser identificada como la din&aacute;mica central que mueve a la totalidad: la expansi&oacute;n del sistema capitalista mundial.<\/p>\n<p>Rechazamos todos los eufemismos o la suavizaci&oacute;n propagand&iacute;stica de la brutalidad de este r&eacute;gimen: todo intento de lavado verde de sus costos ecol&oacute;gicos, toda mistificaci&oacute;n de sus costos humanos en nombre de la democracia y los derechos humanos. Insistimos, por el contrario, en mirar al capital desde la perspectiva de lo que realmente ha hecho.<\/p>\n<p>Actuando sobre la naturaleza y su equilibrio ecol&oacute;gico, el r&eacute;gimen capitalista, con su imperativo de expansi&oacute;n constante de la rentabilidad, expone los ecosistemas a contaminantes desestabilizadores; fragmenta h&aacute;bitats que han evolucionado durante eones para permitir el florecimiento de los organismos, despilfarra los recursos y reduce la sensual vitalidad de la naturaleza al fr&iacute;o intercambio requerido por la acumulaci&oacute;n de capital.<\/p>\n<p>En lo concerniente a la humanidad y sus demandas de autodeterminaci&oacute;n, comunidad y una existencia plena de sentido, el capital reduce a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n mundial a mero reservorio de fuerza de trabajo, mientras descarta a muchos de los restantes como lastre in&uacute;til. Ha invadido y erosionado la integridad de las comunidades a trav&eacute;s de su cultura global de masas de consumismo y despolitizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ha incrementado las desigualdades en riqueza y poder hasta niveles sin precedentes en la historia humana. Ha trabajado en estrecha alianza con una red de estados clientes serviles y corruptos, cuyas &eacute;lites locales ejecutan la tarea de represi&oacute;n ahorr&aacute;ndole al centro el oprobio de la misma. Y ha puesto en marcha una red de organizaciones supraestatales bajo la supervisi&oacute;n general de los poderes occidentales y del superpoder Estados Unidos, para minar la autonom&iacute;a de la periferia y atarla al endeudamiento, mientras mantiene un enorme aparato militar para asegurar la obediencia al centro capitalista.<\/p>\n<p>Creemos que el actual sistema capitalista no puede regular, y mucho menos superar, las crisis que ha desatado. No puede resolver la crisis social y ecol&oacute;gica, porque hacerlo requiere poner l&iacute;mites a la acumulaci&oacute;n -una opci&oacute;n inaceptable para un sistema cuya pr&eacute;dica se apoya en la divisa: &iexcl; crecer o morir ! Y no puede resolver la crisis planteada por el terror y otras formas de rebeli&oacute;n violenta porque hacerlo significar&iacute;a abandonar la l&oacute;gica imperial, lo que impondr&iacute;a l&iacute;mites inaceptables al crecimiento y a todo el &quot;modo de vida&quot; sostenido por el ejercicio del poder imperial. Su &uacute;nica opci&oacute;n restante es recurrir a la fuerza bruta, incrementando as&iacute; la alienaci&oacute;n y sembrando las semillas del terrorismo&#8230; y del antiterrorismo que lo sigue, evolucionando hacia una variante nueva y maligna de fascismo.<\/p>\n<p>En suma, el sistema capitalista mundial est&aacute; en una bancarrota hist&oacute;rica. Se ha convertido en un imperio incapaz de adaptarse, cuyo propio gigantismo deja al descubierto su debilidad subyacente. Es, en t&eacute;rminos ecol&oacute;gicos, profundamente insustentable y debe ser cambiado de manera fundamental, y mejor aun, lo que pretendemos, reemplazado, si ha de existir un futuro digno de vivirse.<\/p>\n<p>De este modo, regresa la categ&oacute;rica disyuntiva planteada una vez por Rosa Luxemburgo: &iexcl;socialismo o barbarie!, en momentos en que el rostro de esta &uacute;ltima refleja ahora el sello del siglo que empieza y asume el semblante de la ecocat&aacute;strofe, el terror-contraterror, y su degeneraci&oacute;n fascista.<\/p>\n<p>Pero, &iquest;por qu&eacute; socialismo, por qu&eacute; revivir esta palabra en apariencia destinada al basurero de la historia por los fracasos de sus interpretaciones del siglo XX?.<br \/>Por esta &uacute;nica raz&oacute;n: por muy golpeada e irrealizada que est&eacute;, la noci&oacute;n de socialismo a&uacute;n sigue en pi&eacute; para la superaci&oacute;n del capital. Si el capital ha de ser vencido, tarea que ahora tiene car&aacute;cter urgente para la supervivencia de la civilizaci&oacute;n misma, el resultado ser&aacute; por fuerza &quot;socialista&quot;, porque &eacute;se es el t&eacute;rmino que significa el paso hacia una sociedad poscapitalista.<\/p>\n<p>La torpeza en su aplicaci&oacute;n pasada obliga a su reformulaci&oacute;n desde la radicalidad democr&aacute;tica y la participaci&oacute;n activa y fluida de los ciudadanos.<\/p>\n<p>Si decimos que el capital es radicalmente insustentable y se fragmenta en la barbarie esbozada arriba, estamos diciendo tambi&eacute;n que necesitamos construir un &quot;socialismo&quot; capaz de superar las crisis que el capital ha venido desatando. Y si los &quot;socialismos&quot; del pasado fracasaron en hacerlo, entonces es nuestra obligaci&oacute;n, al elegir no someternos a un destino b&aacute;rbaro, luchar por uno que triunfe y aprender de los aspectos que fallaron en el pasado para no repetirlos y desmarcarse claramente de lo que el socialismo mal entendido signific&oacute;.<\/p>\n<p>Y tal como la barbarie ha cambiado de un modo que refleja el siglo transcurrido desde que Luxemburgo expresara su alternativa fat&iacute;dica, as&iacute; tambi&eacute;n el nombre y la realidad de &quot;socialismo&quot; deben hacerse adecuados para este tiempo.<br \/>Por estas razones escogimos llamar ecosocialismo a nuestra interpretaci&oacute;n del &quot;socialismo&quot; y dedicarnos a su formulaci&oacute;n desde el &uacute;nico &aacute;mbito de actuaci&oacute;n de la democracia real y participativa.<\/p>\n<p>&iquest; Por qu&eacute; el ecosocialismo ? Vemos al ecosocialismo no como la negaci&oacute;n sino como la realizaci&oacute;n de los socialismos &quot;de primera &eacute;poca&quot; del siglo XX, en el contexto de la crisis ecol&oacute;gica. Como aqu&eacute;llos, &eacute;ste se construye entendiendo el capital como trabajo objetivado, y se funda en el libre desarrollo de todos los productores o, en otras palabras, en el desmantelamiento de la separaci&oacute;n de los productores respecto de los medios de producci&oacute;n. Entendemos que este objetivo no pudo ser realizado por los socialismos de primera &eacute;poca, por razones demasiado complejas de abordar aqu&iacute;, excepto resumirlas en los diversos efectos del subdesarrollo en un contexto dominado por la hostilidad de los poderes capitalistas existentes. Esta coyuntura tuvo numerosos efectos nocivos en los socialismos existentes, principalmente la negaci&oacute;n de la democracia y el pluralismo ideol&oacute;gico junto a la emulaci&oacute;n del productivismo capitalista, lo que termin&oacute; por conducir al colapso de esas sociedades y a la ruina de sus ambientes naturales.<\/p>\n<p>El ecosocialismo mantiene los objetivos emancipatorios del socialismo de primera &eacute;poca y rechaza tanto las metas reformistas, atenuadas, de los grupos y sectores de la socialdemocracia que no cuestiona el sistema actual econ&oacute;mico, como las estructuras productivistas de las variantes burocr&aacute;ticas de socialismo. En cambio, insiste en redefinir tanto la v&iacute;a como el objetivo de la producci&oacute;n socialista en un marco ecol&oacute;gico. Lo hace espec&iacute;ficamente con respecto a los &quot;l&iacute;mites del crecimiento&quot; esenciales para la sustentabilidad de la sociedad. Estos se adoptan, sin embargo, no en el sentido de imponer escasez, privaci&oacute;n y represi&oacute;n. El objetivo, por el contrario, consiste en una transformaci&oacute;n de las necesidades y un cambio profundo hacia la dimensi&oacute;n cualitativa, alej&aacute;ndose de la cuantitativa. Desde el punto de vista de la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as, esto se traduce en una valorizaci&oacute;n de los valores de uso por sobre los valores de cambio -un proyecto de vasto significado, que se funda en la actividad econ&oacute;mica directa.<\/p>\n<p>La generalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n ecol&oacute;gica bajo condiciones socialistas puede proporcionar la base para superar las crisis actuales. Una sociedad de productores libremente asociados no se detiene en su propia democratizaci&oacute;n. Debe, por el contrario, insistir en la liberaci&oacute;n de todos los seres como fundamento y prop&oacute;sito. Supera as&iacute; el impulso imperialista, subjetiva y objetivamente. Al realizar tal objetivo, lucha por superar todas las formas de dominaci&oacute;n, incluyendo en especial las de g&eacute;nero y raza. Y supera las condiciones que dan origen a las distorsiones fundamentalistas y sus manifestaciones terroristas.<\/p>\n<p>En suma, supone una sociedad mundial en un grado de armon&iacute;a ecol&oacute;gica con la naturaleza impensable en las condiciones actuales. Una consecuencia pr&aacute;ctica de estas tendencias se expresar&iacute;a, por ejemplo, en la extinci&oacute;n de la dependencia en los combustibles f&oacute;siles consustancial al capitalismo industrial. Y esto a su vez puede proporcionar la base material para la liberaci&oacute;n de los pa&iacute;ses oprimidos por el imperialismo del petr&oacute;leo, mientras que permite la contenci&oacute;n del calentamiento global, junto a otros problemas de la crisis ecol&oacute;gica.<\/p>\n<p>Nadie puede leer estas propuestas sin pensar, primero, en cu&aacute;ntos problemas pr&aacute;cticos y te&oacute;ricos generan, y segundo y m&aacute;s abrumadoramente, en lo lejanas que est&aacute;n con respecto a la configuraci&oacute;n actual del mundo, en su anclaje institucional y en la forma en que se imprime en la conciencia. No necesitamos desarrollar estos puntos, que deber&iacute;an ser instant&aacute;neamente reconocibles para todos. Pero quisi&eacute;ramos insistir en que sean tomadas desde una perspectiva apropiada. Nuestro proyecto no consiste ni en delinear cada paso de esta v&iacute;a ni en ceder ante el adversario debido a la preponderancia del poder que ostenta. Se trata, en cambio, de desarrollar la l&oacute;gica de una transformaci&oacute;n suficiente y necesaria del orden actual, y en empezar a desarrollar las etapas intermedias en direcci&oacute;n a este objetivo.<\/p>\n<p>Lo hacemos para pensar con mayor profundidad en estas posibilidades y, al mismo tiempo, empezar el trabajo de dise&ntilde;ar junto a todos los que piensan parecido. Si alg&uacute;n m&eacute;rito hay en estos argumentos, entonces debe ocurrir que pensamientos similares, y pr&aacute;cticas que realicen esos pensamientos, germinen coordinadamente en innumerables puntos alrededor del mundo.<\/p>\n<p>El ecosocialismo ser&aacute; internacional, y universal, o no ser&aacute;. Las crisis de nuestro tiempo pueden &ndash;y deben- ser vistas como oportunidades revolucionarias, lo que es nuestra obligaci&oacute;n afirmar y dar nacimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\" alignright size-full wp-image-36\" src=\"https:\/\/cedins.rf.gd\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/images.jpg\" width=\"130\" height=\"98\" style=\"float: right;\" hspace=\"6\" alt=\"Image\" title=\"Image\" border=\"0\" \/>El siglo XXI se inicia de manera catastr&oacute;fica, con un grado sin precedentes de deterioro ecol&oacute;gico y un orden mundial ca&oacute;tico, amenazado por el terror y por conglomerados de guerra desintegradora, de baja intensidad, que se extienden como gangrena a trav&eacute;s de amplios segmentos del planeta -&Aacute;frica Central, Medio Oriente, Asia Central y del Sur y noroeste de Sudam&eacute;rica- y reverberan a trav&eacute;s de las naciones. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":35,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[506],"tags":[],"class_list":["post-37","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marxismo-vivo"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/images.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}