{"id":368,"date":"2013-08-28T16:38:58","date_gmt":"2013-08-28T16:38:58","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/index.php\/2013\/08\/28\/ruana-y-cacerola-en-el-paronacional-una-alternativa-colombiana-al-desarrollo-rural-burgues\/"},"modified":"2013-08-28T16:38:58","modified_gmt":"2013-08-28T16:38:58","slug":"ruana-y-cacerola-en-el-paronacional-una-alternativa-colombiana-al-desarrollo-rural-burgues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2013\/08\/28\/ruana-y-cacerola-en-el-paronacional-una-alternativa-colombiana-al-desarrollo-rural-burgues\/","title":{"rendered":"Ruana y cacerola en el #ParoNacional una alternativa colombiana al &#8220;Desarrollo rural &#8221; burgues."},"content":{"rendered":"<p><figure id=\"attachment_367\" aria-describedby=\"caption-attachment-367\" style=\"width: 369px\" class=\"wp-caption alignright\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"caption alignright size-full wp-image-367\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/ruanas.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" title=\"Ruanas en el #ParoNacional\" width=\"369\" height=\"228\" align=\"right\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/ruanas.jpg 487w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/ruanas-300x186.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 369px) 100vw, 369px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-367\" class=\"wp-caption-text\">Ruanas en el #ParoNacional<\/figcaption><\/figure>Por: <strong>Frank Molano Camargo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los imaginarios dominantes sobre lo campesino y lo rural suelen expresarse en sentencias lapidarias como \u201cla Ley es pa \u0301los de ruana\u201d, \u201cPe\u00f3n con ruana ni para la comida gana\u201d, \u201clos perros solo muerden a los de ruana\u201d, en estas prosas elitistas la figura de la ruana aparece desprestigiada, de poca val\u00eda. Este imaginario se instal\u00f3 como parte del proyecto excluyente de naci\u00f3n elitista y olig\u00e1rquica que durante el siglo XIX y XX construyeron las clases dominantes criollas, que luego modernizaron su discurso anticampesino con las teor\u00edas rostounianas del desarrollo. Hoy la ruana se ha convertido, gracias a la protesta popular, en s\u00edmbolo de dignidad y rebeld\u00eda, en veh\u00edculo imaginario de resistencia y esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan Manuel Santos, en su intervenci\u00f3n del 26 de agosto de 2013, al culminar una de las rondas de conversaciones con l\u00edderes agrarios del paro nacional iniciado el 19 de agosto planteaba que \u201clos campesinos est\u00e1n como una de las prioridades de este gobierno\u201d, adem\u00e1s, para explicar por qu\u00e9 a su entender no hab\u00eda un paro nacional, afirmaba que: \u201cLa explicaci\u00f3n de la frase es muy sencilla: \u00bfpor qu\u00e9 no hay un paro nacional agrario? Porque no es nacional, sino est\u00e1 localizado en unos departamentos determinados y no es la totalidad del sector agrario, porque hemos venido, dentro de la pol\u00edtica de ir solucionando los problemas, hablando con muchos sectores como el sector cafetero, como el sector arrocero, como el sector cacaotero, muchos sectores que no est\u00e1n participando en el paro. Pero de ninguna manera quer\u00eda yo subestimar la importancia de los reclamos de los paperos, de los lecheros y por eso si fue mal interpretada mi frase o por haber dado ese \u2018papayazo\u2019 (&#8230;)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santos tiene raz\u00f3n en que no son todos los sectores agrarios los que participan, ni todas las regiones, no est\u00e1n los floricultores, los inversionistas de agrocombustibles, los bananeros, en fin quienes m\u00e1s se han beneficiado de las pol\u00edticas agrarias que favoren a los sectores vinculados con el modelo de agronegocio para exportaci\u00f3n, aquellos sectores \u201cconsentidos\u201d por el modelo de desarrollo excluyente. Los centros de la lucha campesina est\u00e1n en los sectores y regiones m\u00e1s afectados por el modelo. Los altiplanos cundiboyacense y nari\u00f1ense, donde peque\u00f1os y medianos<br \/>agricultores de pap\u00e1 y campesinos lecheros padecen los efectos del TLC, el alto Magdalena (Huila), de los campesinos cafeteros, los valles interandinos de Santander y Antioquia de cultivadores de panela, frutas, as\u00ed como zonas de colonizaci\u00f3n en Caquet\u00e1, todos estos sectores no se han beneficiado del sistema jer\u00e1rquico y excluyente de negociaci\u00f3n y tr\u00e1mite. De hecho el malestar agrario ha sido expresado por fuera de los grandes gremios tradicionales, no es la Federaci\u00f3n Nacional de cafeteros, o la Sociedad de Agricultores de Colombia &#8211; SAC la que est\u00e1 en la conducci\u00f3n de la protesta. Al finalizar en mayo de 2013 el paro cafetero, el presidente de la SAC Rafael Mej\u00eda, planteaba que lo grave no era negociar, sino que las negociaciones se hicieran por \u201cfuera de la institucionalidad\u201d, es decir desconociendo a quienes hist\u00f3ricamente se han atribuido la representaci\u00f3n del conjunto de los intereses agrarios: las clases dominantes, los terratenientes y burgueses agrarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ret\u00f3rica santista se apele a la categor\u00eda de campesinos, pero en las pol\u00edticas agrarias del r\u00e9gimen los campesinos aparezcan como prioridad. Ni en la ley de restituci\u00f3n de tierras, ni en el plan nacional de desarrollo \u201cProsperidad para todos\u201d, ni en los debates sobre desarrollo rural campesino, ni en las mesas de trabajo con inversionistas, la idea de lo campesino como una de las posibilidades no totalmente capitalista de habitar la ruralidad es contemplada y menos aceptada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el gobierno de Santos, como para sus predecesores, as\u00ed como para acad\u00e9micos asociados a estos gobiernos, el asunto ha sido, viabilizar un modelo de desarrollo agrario agrario en el que&#8230; de malas&#8230; hay buenos y malos, hay ganadores y perdedores, as\u00ed es la vida, as\u00ed es el camino de la prosperidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad las pol\u00edticas de desarrollo rural han venido generando a trav\u00e9s de din\u00e1micas de neoliberalismo de guerra una reducci\u00f3n de los bienes y disfrutes colectivos campesinos, de sus intercambios, solidaridades, formas de reciprocidad en econom\u00edas mercantiles articuladas entre s\u00ed y con lo urbano. Se trata de una estrategia de modernizaci\u00f3n rural en que la poblaci\u00f3n rural de transitar por la ruta del abandono a sus espacios colectivos sociales y culturales, por varias v\u00edas burguesas: la expulsi\u00f3n rural y su conversi\u00f3n en semiproletarios urbanos, o la subordinaci\u00f3n al agronegocio formaliz\u00e1ndose como individuos y propietarios en la sociedad rural burguesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El discurso del desarrollo rural: una matriz del pensamiento burgu\u00e9s de larga duraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace ya casi dos d\u00e9cadas Arturo Escobar (1996), analiz\u00f3 como se hab\u00eda instalado el r\u00e9gimen de discurso hegem\u00f3nico del DESARROLLO, en el que no tienen cabida las sociedades campesinas, se\u00f1aladas de tradicionales, atrasadas, carentes del esp\u00edritu del capitalismo y por ende inmaduras y propensas a ser atra\u00eddas por las fuerzas de la subversi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asociada a esta categor\u00eda apareci\u00f3 la de \u201cdesarrollo rural\u201d, que es a la vez una forma de producci\u00f3n de conocimiento, una estrategia de intervenci\u00f3n en las zonas rurales y una decisi\u00f3n geopol\u00edtica que orienta la ruta de expansi\u00f3n territorial de la inversi\u00f3n capitalista en el campo. Estas estrategias son constitutivas de las pol\u00edticas del desarrollo, las cuales surgieron durante la d\u00e9cada del 40, cuando organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional empezaron a nombrar las regiones de As\u00eda, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina como regiones necesitadas de intervenci\u00f3n por el \u201cmundo avanzado\u201d1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre este discurso se ha establecido que dentro del mundo subdesarrollado, las \u00e1reas rurales son las m\u00e1s atrasadas econ\u00f3micamente, dispersas espacialmente, inestables pol\u00edticamente, poco productivas y que requieren luego, dosis de \u201creforma agraria\u201d. Esta lectura sobre lo rural justific\u00f3 el dise\u00f1o de pol\u00edticas focalizadas en la modernizaci\u00f3n: en las d\u00e9cadas de 1950 y 1960 fue la \u201crevoluci\u00f3n verde\u201d que asoci\u00f3 el desarrollo rural con las explotaciones agr\u00edcolas de<br \/>monocultivo en gran escala, apoyadas por una inversi\u00f3n estatal masiva financiada por los pr\u00e9stamos del Banco Mundial (BM), los cuales estaban dirigidos a la construcci\u00f3n de infraestructura f\u00edsica que permitiera realizar los objetivos mencionados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comenzar la d\u00e9cada de 1970, se agotaron las promesas de la Revoluci\u00f3n Verde y las pol\u00edticas de las agencias internacionales como el BM y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reorientaron su estrategia hacia el \u201cDesarrollo Rural Integrado\u201d (DRI)2. Con esta estrategia se busc\u00f3 estimular, por medio de cr\u00e9ditos y de facilidades para la comercializaci\u00f3n, a los \u201cpeque\u00f1os y medianos agricultores\u201d para que se tecnificaran y aumentaran su producci\u00f3n. En el caso espec\u00edfico de Colombia surgieron instituciones como el Instituto Colombiano Agropecuario \u2013 ICA-, que dirigieron una parte de sus actividades hacia la modernizaci\u00f3n del sector agr\u00edcola de subsistencia, beneficiando a aquellos campesinos que ten\u00edan mejores ventajas comparativas sobre los dem\u00e1s (mejores tierras, proximidad a fuentes de agua o carreteras, etc.), marginando a los m\u00e1s pobres y agudizando la polarizaci\u00f3n existente en el campo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la presidencia de Robert McNamara3 en el Banco Mundial (1968-1981), se introdujo el lema de \u201ccombatir la pobreza\u201d con el crecimiento exponencial de los cr\u00e9ditos al desarrollo rural y la agricultura. En el marco de estas propuestas, en diferentes pa\u00edses del \u201ctercer mundo\u201d, incluyendo a Colombia, se dise\u00f1an programas escolares como huertas y cultivos integrados al curr\u00edculo de la educaci\u00f3n primaria, al tiempo que se incrementan los proyectos de alfabetizaci\u00f3n de adultos y la difusi\u00f3n de programas educativos por medios radiales y de televisi\u00f3n (Atchoarena y Gasperini 2004:74). En la d\u00e9cada de 1980, los organismos internacionales incorporaron a la noci\u00f3n de desarrollo rural, los enfoques participativos y de equidad de g\u00e9nero para configurar la noci\u00f3n de \u201cDesarrollo Rural Sostenible\u201d, el cual se encontraba articulado a la lucha contra la pobreza y el hambre, cooptando e institucionalizando los repertorios anal\u00edticos feministas sobre lo rural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Mendes Pereira (2004) desde la d\u00e9cada de 1990 se pone en juego una nueva l\u00f3gica del desarrollo rural, guiada por el discurso hegem\u00f3nico de la globalizaci\u00f3n imperialista en la que el Banco Mundial, la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio y los monopolios imperialistas que pretenden controlar la producci\u00f3n agropecuria imponen mercantilizar el acceso a la tierra, por medio del libre flujo de fuerza de trabajo en el campo, el est\u00edmulo a la inversi\u00f3n privada en la<br \/>econom\u00eda rural y la integraci\u00f3n subordinada de parcelas campesinas al circuito agroindustrial; por otro, aliviar de manera localizada la pobreza rural, especialmente en situaciones donde las tensiones sociales del campo puedan generar niveles \u201cpeligrosos\u201d para la seguridad del capital privado y\/o la estabilidad del orden pol\u00edtico vigente, de ah\u00ed que las pol\u00edticas de desarrollo rural est\u00e9n integradas a su vez a las l\u00f3gicas de represi\u00f3n y criminalizaci\u00f3n de los campesinos y de sus formas de acci\u00f3n colectiva. El endurecimiento de los \u00f3rdenes de disciplinamiento campesino no<br \/>son una particularidad colombiana, est\u00e1n presentes a lo largo y ancho de Am\u00e9rica latina, por cuanto para los monopolios internacionales, los territorios campesinos son codiciados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfDe qui\u00e9nes hablamos cuando hablamos de campesinos?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ex directivo de la Ford Motor Company y ex Secretario de Estado durante la Guerra de Vietnam, se gan\u00f3 una fama<br \/>mundial con su pol\u00edtica de intensificaci\u00f3n de este conflicto. Recompensado con el cargo de Presidente del Banco<br \/>Mundial, fue el art\u00edfice de un gran incremento, tanto en el n\u00famero como en el monto de las operaciones de esta<br \/>instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los sujetos sociales incluidos en la categor\u00eda te\u00f3rica de campesinos, hoy constituyen una forma social espec\u00edfica en el interior de la totalidad social, establecida por las relaciones sociales capitalistas, diferenciada, pero en correspondencia con las relaciones hegem\u00f3nicas instituidas entre capital y trabajo. Los campesinos tienen una forma de relaci\u00f3n con la propiedad, con la naturaleza, con el capital y con el mercado, que determina caracter\u00edsticas socioculturales singulares, constituyendo una totalidad econ\u00f3mica, social, pol\u00edtica y cultural espec\u00edfica. (Bonamigo, 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n social del campesinado es un proceso hist\u00f3rico singular, que var\u00eda de un contexto a otro, de acuerdo con sus luchas y experiencias. Las zonas rurales de cada pa\u00eds latinoamericano expresan una diversidad de formas de ocupaci\u00f3n de espacios y de formas de organizaci\u00f3n del trabajo, que incluyen actividades agr\u00edcolas, pecuarias, pisc\u00edcolas, mineras o de agroindustria. Por esto, la construcci\u00f3n te\u00f3rica de la categor\u00eda campesinos no es homog\u00e9nea, pues no abarca un sujeto social con caracter\u00edsticas y fronteras sociales claramente definidas, de donde se concluye<br \/>que sobre el concepto de campesino, no se encuentra un \u00fanico rostro. Pueblos ind\u00edgenas originarios, afrodescendientes, colonos, agricultores familiares de origen, mestizo, parceleros, jornaleros, arrendatarios, mineros artesanales, pescadores, son incluidos por numerosos autores como campesinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carvalho (2005) propone para la comprensi\u00f3n de los sujetos rurales identificados como campesinos, aquella multiplicidad de sujetos sociales, que vive de su trabajo en la tierra y de la tierra, o en el campo y del campo, y que detentan, en mayor o menor grado, determinada propiedad sobre la tierra y sobre instrumentos de trabajo, as\u00ed como diversas formas de relaci\u00f3n e intercambio con la tierra. Se excluye de esta pluralidad de sujetos sociales campesinos a los latifundistas, a los due\u00f1os de agronegocios y megaproyectos rurales y a todos aquellos que explotan la fuerza de trabajo rural para hacer de la tierra, una tierra mercantilizada en funci\u00f3n de la extranjerizaci\u00f3n y commodities agrarios del capital financiero especulativo y no tierra de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre estas relaciones sociales para vivir en y de la tierra, el campesinado, construye una identidad social, a partir de pol\u00edticas de identidad que se reafirman en las luchas para permanecer en la tierra como campesinos, resistiendo la opresi\u00f3n y expropiaci\u00f3n capitalistas. Esto constituye una econom\u00eda moral del campesinado, en relaci\u00f3n-tensi\u00f3n con el orden hegem\u00f3nico capitalista, que configura rutinas, tiempos y ritmos de trabajo familiar y colectivo que var\u00edan de acuerdo con las formas de apropiaci\u00f3n de la naturaleza, determinadas por la cultura, los saberes, los h\u00e1bitos de<br \/>cultivo y crianza, la religiosidad, supersticiones, memorias sociales y por la correlaci\u00f3n de fuerzas expresadas en la totalidad de la sociedad (Carvalho, 2005: 192).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El soci\u00f3logo brasile\u00f1o Octavio Ianni (1988), considera adem\u00e1s que esta cosmovisi\u00f3n de la vida campesina se construye en lazos comunitarios, que van m\u00e1s all\u00e1 del apego a la tierra y a los modos de trabajar, conformando una totalidad que involucra misticismo, po\u00e9tica, econom\u00eda, pol\u00edtica y cultura, por eso la comunidad asume, en el contextos campesinos, una referencia social determinante de los comportamientos de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La organizaci\u00f3n campesina y la protesta campesina<\/strong><\/p>\n<p>En consecuencia con el discurso del desarrollo tanto la organizaci\u00f3n campesina, como la protesta rural ha sido le\u00edda y tratada desde las teor\u00edas funcionalistas, para quienes se trata de \u201canomal\u00edas\u201d en el sistema social, las cuales tarde o temprano, producto de las leyes o la represi\u00f3n, son absorbidas y desactivadas, superando los peligros implicados en la carga disolvente de los inconformes. Esta teor\u00eda orienta la pr\u00e1ctica de los gobiernos y sus fuerzas de represi\u00f3n. Como el pensamiento burgu\u00e9s funcionalista no permite comprender la riqueza de la movilizaci\u00f3n y la protesta se debe acudir a otros repertorios anal\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El historiador marxista George Rud\u00e9 Para (1964 -) propone un esquema de an\u00e1lisis que supere los prejuicios y nociones que suponen que los pobres protestan por estar manipulados, infiltrados, o por que estallan en episodios de ira y violencia repentinos, espasm\u00f3dicos. Nos posibilita 6 criterios a tener en cuenta: 1) Caracterizar el contexto hist\u00f3rico en el que se da la protesta popular; 2) determinar las dimensiones de las multitudes en lucha, c\u00f3mo act\u00faan, qui\u00e9nes son sus promotores (si es que los hay), qui\u00e9nes la componen y qui\u00e9n la conduce; 3) identificar qui\u00e9nes<br \/>son el blanco de sus actividades; 4) descubrir cu\u00e1les son los objetivos, motivos e ideas subyacentes que la mueven; 5) estudiar la eficacia de las fuerzas de represi\u00f3n o las de la ley y el orden cuando se enfrentan a ella; y 6) exponer las secuencias de los hechos en que se ve envuelta y su significaci\u00f3n hist\u00f3rica. En este texto no se trata de dar una respuesta a cada una de las 6 condiciones sugeridas por Rud\u00e9, sino una mirada de conjunto que situ\u00e9 hist\u00f3ricamente el alcance y posibilidades del paro Nacional Agrario del 19 de Agosto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a las formas de acci\u00f3n colectiva de los sectores rurales, en el contexto colombiano, existe una amplia gama de organizaciones campesinas que se constituyen estructuran como: asociaciones, sindicatos agrarios, cooperativas, comit\u00e9s, ligas campesinas; con niveles diferenciados de articulaci\u00f3n, que van desde experiencias locales hasta coordinaciones nacionales e internacionales, (Suhner; 2002). Teniendo en cuenta estas diferencias, las organizaciones<br \/>campesinas pueden abordarse desde las reflexiones presentadas para las organizaciones sociales en general, no obstante, su especificidad se refiere a que las pol\u00edticas, (prop\u00f3sitos, relaciones, potencialidades), que las constituyen est\u00e1n ligadas a las demandas simb\u00f3licas y materiales de quienes se reconocen y son reconocidos socialmente como campesinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Paro Agrario del 19 de agosto fue convocado desde diversas vertientes del nuevo movimiento<\/strong><br \/><strong>campesino colombiano.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De una parte el Movimiento de Dignidad Campesina que agrupa a Dignidad papera, Dignidad cebollera y Dignidad lechera de Boyac\u00e1 Nari\u00f1o, Cundinamarca y santanderes y se articula aunque con diferencias en la t\u00e1ctica, con Dignidad Cafetera. Si bien sectores cercanos al MOIR tienen influencia en las \u201cdignidades\u201d, muchos activistas se identifican como independientes de esta organizaci\u00f3n liderada por el senador Jorge Robledo. Seg\u00fan el analista Fernando Dorado<br \/>(2013), las &#8220;dignidades&#8221; representan los intereses de productores de caf\u00e9, cacao, papa, arroz, panela, algodoneros y ganaderos de diversas regiones. Su pliego se plantea la &#8220;defensa de la producci\u00f3n nacional&#8221; y no involucra para nada el tema de la tierra. Otros intereses de los campesinos pobres \u2013 que son la mayor\u00eda de los productores agropecuarios \u2013 no est\u00e1n plasmados en ese pliego. As\u00ed mismo, en las negociaciones con el gobierno durante el pasado paro cafetero se<br \/>le dio prioridad al tema del precio, que en una primera instancia benefici\u00f3 m\u00e1s que todo a los medianos y grandes productores de caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 tambi\u00e9n la Mesa Agraria de Interlocuci\u00f3n y Acuerdo (MIA) que articula proyectos campesinos asociados a Fensuagro y Marcha Patri\u00f3tica, con fuerza social en Huila, Caquet\u00e1. El Pliego recoge en su contenido puntos que interesan a los productores agropecuarios como la necesidad de precios de sustentaci\u00f3n para sus productos, pero representa ante todo los intereses de colonos y campesinos pobres. Est\u00e1 all\u00ed representada otra visi\u00f3n sobre el desarrollo agrariobasado en la producci\u00f3n parcelaria del peque\u00f1o productor, que est\u00e1 en contrav\u00eda al desarrollo agro-exportador que se ha impuesto en el pa\u00eds. Ese modelo agro-exportador ubica al campesino pobre y medio no como cultivador de productos alimentarios sino como \u201csocio\u201d subordinado a los grandes proyectos productivos dirigidos a la exportaci\u00f3n, (Dorado, 2013)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparece igualmente las organizaciones vinculadas en el Coordinador Nacional Agrario CNA cuyas bases sociales est\u00e1n en Nari\u00f1o, Cauca, Bol\u00edvar, Cundinamarca y Boyac\u00e1, se trata de la corriente campesina identificada como parte de la din\u00e1mica del Congreso de los Pueblos. El CNA cuestiona el modelo de concentraci\u00f3n y extranjerizaci\u00f3n de la tierra, la expulsi\u00f3n de peque\u00f1os y medianos campesinos por ese proceso de extranjerizaci\u00f3n y se opone a la transformaci\u00f3n de los ecosistemas campesinos y las reservas forestales en territorios de gran miner\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las formas de la protesta campesina<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este paro ha tenido como principal forma de lucha el bloqueo de carreteras, seg\u00fan fuentes oficiales 37 carreteras de nueve departamentos fueron obstruidas. Los departamentos m\u00e1s afectados por esta modalidad han sido Boyac\u00e1, con &#8220;cierre total&#8221; en doce de sus carreteras, y el aislamiento de la capital Tunja, as\u00ed como Nari\u00f1o y Putumayo. Cundinamarca con bloqueos en las v\u00edas Zipaquir\u00e1-Sutatausa, Ubat\u00e9-Susa y Zipaquir\u00e1-Ubate, Usme \u2013 Bogot\u00e1, La calera Bogot\u00e1, Sibat\u00e9 \u2013 Bogot\u00e1, que han hecho sentir a la poblaci\u00f3n capitalina los efectos del paro en la producci\u00f3n de alimentos. Tambi\u00e9n hay bloqueos en los departamentos de Caldas, Risaralda, Cauca, Santander, Norte de Santander, Huila, Caquet\u00e1. Antioquia, Arauca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los bloqueos y \u201cdisturbios\u201d presentados cuentan con el consenso de la gente que participa, no se trata de acciones aisladas, sin objetivo y carentes de sentido. Bloquear las v\u00edas es perfectamente explicable. Frenar la circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y productos, mostrar que en la continuidad rutinaria campo \u2013 ciudad, la ausencia de lo campesino altera, distorsiona, desequilibra. Al visibilizar la inconformidad los campesinos en movimiento alteran lo que se presenta como<br \/>normalidad instituida, ficticia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escenario de la carretera traslada adem\u00e1s el lugar de la pol\u00edtica. La prensa oficial, los grandes gremios y el gobierno reclama que el escenario natural de la pol\u00edtica es el Congreso de la Rep\u00fablica, pero los campesinos al tomarse las carreteras realizan un ejercicio democr\u00e1tico real, pues ponen en la esfera de lo p\u00fablico sus problem\u00e1ticas, que son problem\u00e1ticas del com\u00fan, de la Naci\u00f3n, al tiempo que impugnan la debilidad y negativa del Estado neoliberal para brindar soluciones duraderas y de fondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La protesta ha creado en las calles, y de all\u00ed a los medios alternativos y las redes sociales otra<\/strong> <strong>forma de comunicaci\u00f3n, ante las negativas y manipulaciones de los medios institucionales.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s la protesta tiene la virtud de ser colectiva, rompe el canon burgu\u00e9s que le dice a los campesinos que el \u201cconducto regular\u201d es tramitar sus reclamos ante las impersonales e ineficaces instituciones gubernamentales. En la protesta la gente que participa se encuentra y construye un nosotros. En la medida en que la protesta campesina se ha sostenido, va d\u00e1ndole rostro al pueblo profundo de la naci\u00f3n y gana simpat\u00eda de sectores populares y medios urbanos, que con marchas, cacerolazos estrechan los v\u00ednculos poderosos de la solidaridad y el sentimiento de inconformidad<br \/>con el capitalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ruana y cacerola: hacia la unidad popular y la alianza urbano \u2013 rural<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es in\u00e9dito en Colombia el cacerolazo urbano de apoyo a los campesinos. La forma de lucha del cacerolazo hace parte del repertorio simb\u00f3lico de la inconformidad urbana en Am\u00e9rica Latina, se trata de un fen\u00f3meno social y pol\u00edtico, usado por diferentes clases ante distintos gobiernos (de izquierda, centro o derecha) que reclaman con el uso de un instrumento de cocina, el derecho a comer. Las clases dominantes le temen al pueblo en las calles, y m\u00e1s al pueblo en las carreteras, pero sobre todo temen a la unidad popular del campo y la ciudad, de ah\u00ed que por medio de la<br \/>represi\u00f3n, la corrupci\u00f3n y el enga\u00f1o buscan fragmentar e impedir esta unidad. La posibilidad de una transformaci\u00f3n profunda, desde debajo de la sociedad colombiana no pasa por el escenario parlamentario, transita por el traslado de la pol\u00edtica al territorio del pueblo, de ah\u00ed que lo que inaugura el paro agrario nacional y el cacerolazo nacional del 26 de agosto es la tarea de forjar la unidad del campo y la ciudad, de la ruana y la cacerola, como base de un nuevo<br \/>proyecto incluyente y soberano de naci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br \/>Referencias<br \/>ATCHOARENA, David y GASPERINI, Lavinia. (Comp.) 2004. Educaci\u00f3n para el desarrollo rural: hacia nuevas respuestas de pol\u00edtica. Estudio conjunto realizado por la FAO y la UNESCO. FAO. Roma.<br \/>BONAMIGO, C. (2007). Pedagogias que brotam da terra. Um estudo sobre pr\u00e1ticas educativas do campo. Universidad Federal do Rio Grande do Sul. Porto Alegre.<br \/>CARVALHO. H. (2005). campesinato no s \u0301culo xxi: posibilidades condicionantes do desenvolvimento do campesinato no Brasil. Petr\u00f3polis: Vozes.<br \/>CE\u00d1A, Felisa. \u201cEl desarrollo rural en sentido amplio\u201d. En: Ramos R. Eduardo y Pedro Caldente y del Pozo. El desarrollo rural andaluz a las puertas del siglo XXI. Congresos y Jornadas. No. 32\/ 93. Direcci\u00f3n General de Investigaci\u00f3n, Tecnolog\u00eda y Formaci\u00f3n Agroalimentaria y Pesquera. Consejer\u00eda de Agricultura y Pesca. Junta de Andaluc\u00eda. 1993.<br \/>DORADO, Fernando. \u201cLas complejidades del Paro Nacional Agrario\u201d. En: ALAI, Am\u00e9rica Latina en Movimiento. 2013-08-16. http:\/\/alainet.org\/active\/66493<br \/>ESCOBAR, Arturo. (1996) \u201cLa invenci\u00f3n del tercer mundo. Construcci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n del desarrollo\u201d. Norma. Bogot\u00e1.<br \/>IANNI, Octavio. (1988) Imperialismo y Cultura de la Violencia en Am\u00e9rica Latina. Siglo XXI<br \/>Editores. M\u00e9xico.<br \/>MENDES PEREIRA Jo\u00e3o M\u00e1rcio. (2004). La pol\u00edtica agraria contempor\u00e1nea del Banco Mundial: objetivos, l\u00f3gica y l\u00edneas de acci\u00f3n. http:\/\/www.icarrd.org\/en\/proposals\/pagrariaBM.pdf<br \/>PEREZ CORREA, Edelmira y FARAH QUIJANO Mar\u00eda Adelaida. Los Modelos de Desarrollo y las Funciones del Medio Rural en Colombia. Cuadernos de Desarrollo Rural. No. 49. Bogot\u00e1.<br \/>RUD\u00c9, George. (2009) La Multitud en la historia: los disturbios populares en Francia e Inglaterra (1730-1848). Siglo XXI, M\u00e9xico.<br \/>SUHNER Stephan. (2002). Resistiendo al olvido: Tendencias recientes del<\/p>\n<p>1 El concepto de Desarrollo Econ\u00f3mico aparece como una subdisciplina acad\u00e9mica en los a\u00f1os cincuenta, pero el<br \/>concepto de Desarrollo Rural surge como campo independiente del Desarrollo Econ\u00f3mico en la d\u00e9cada de los<br \/>setenta. Se configura no s\u00f3lo como disciplina acad\u00e9mica sino como l\u00ednea de investigaci\u00f3n y como fuente de<br \/>generaci\u00f3n de pol\u00edticas estrat\u00e9gicas espec\u00edficas para el medio rural. (Ce\u00f1a, 1993).<\/p>\n<p>2.Es importante se\u00f1alar que el DRI en Colombia hacia parte de El Plan Nacional de Alimentaci\u00f3n y Nutrici\u00f3n &#8211; PAN<br \/>&#8211; (1975) cuyo objetivo era disminuir la desnutrici\u00f3n prote\u00ednico cal\u00f3rica de poblaciones objetivo (mujeres<br \/>embarazadas, madres lactantes, y ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os) y contribuir en la reducci\u00f3n de la mortalidad infantil<br \/>y de la morbilidad en general.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[caption id=\"attachment_367\" align=\"alignright\" width=\"369\"]<img decoding=\"async\" class=\"caption alignright size-full wp-image-367\" src=\"https:\/\/cedins.rf.gd\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/ruanas.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" title=\"Ruanas en el #ParoNacional\" width=\"369\" height=\"228\" align=\"right\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/ruanas.jpg 487w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/ruanas-300x186.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 369px) 100vw, 369px\" \/>Ruanas en el #ParoNacional[\/caption]Por: <strong>Frank Molano Camargo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los imaginarios dominantes sobre lo campesino y lo rural suelen expresarse en sentencias lapidarias como \u201cla Ley es pa \u0301los de ruana\u201d, \u201cPe\u00f3n con ruana ni para la comida gana\u201d, \u201clos perros solo muerden a los de ruana\u201d, en estas prosas elitistas la figura de la ruana aparece desprestigiada, de poca val\u00eda. Este imaginario se instal\u00f3 como parte del proyecto excluyente de naci\u00f3n elitista y olig\u00e1rquica que durante el siglo XIX y XX construyeron las clases dominantes criollas, que luego modernizaron su discurso anticampesino con las teor\u00edas rostounianas del desarrollo. Hoy la ruana se ha convertido, gracias a la protesta popular, en s\u00edmbolo de dignidad y rebeld\u00eda, en veh\u00edculo imaginario de resistencia y esperanza.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":367,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-368","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tierras-y-territorios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/ruanas.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=368"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/367"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}