{"id":329,"date":"2012-12-06T16:58:54","date_gmt":"2012-12-06T16:58:54","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/index.php\/2012\/12\/06\/las-maquilas-en-latinoamerica-una-nueva-forma-de-esclavitud\/"},"modified":"2012-12-06T16:58:54","modified_gmt":"2012-12-06T16:58:54","slug":"las-maquilas-en-latinoamerica-una-nueva-forma-de-esclavitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2012\/12\/06\/las-maquilas-en-latinoamerica-una-nueva-forma-de-esclavitud\/","title":{"rendered":"Las maquilas en Latinoam\u00e9rica: Una nueva forma de esclavitud"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-328\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/maquilas-dibujo-3-570c.jpg\" border=\"0\" style=\"border: 2px solid black; float: left; margin: 2px;\" width=\"400\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/maquilas-dibujo-3-570c.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/maquilas-dibujo-3-570c-300x160.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>\u00ab<em>Por una camisa marca GAP un consumidor canadiense paga 34 d\u00f3lares, mientras en El Salvador una obrera gana 27 centavos de d\u00f3lar por confeccionarla en una planta maquiladora<\/em>.\u00bbOrganizaci\u00f3n Internacional del Trabajo<\/p>\n<p>Perm\u00edtaselos comenzar con esta cita escuchada a dos obreras de maquila en El Salvador (Centroam\u00e9rica): &#8220;Con estas condiciones de trabajo parece que volvemos al tiempo de la esclavitud&#8221;, afirma una de ellas, respondiendo la otra: &#8220;\u00bfVolvemos? Pero\u2026 \u00bfcu\u00e1ndo nos hab\u00edamos ido?&#8221;.<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 60 y 70 del siglo pasado comienza el proceso de traslado de parte de la industria de ensamblaje desde Estados Unidos hacia Am\u00e9rica Latina. Para los 90, con el gran impulso a la liberalizaci\u00f3n del comercio internacional y la absoluta globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, el fen\u00f3meno ya se hab\u00eda expandido por todo el mundo, siendo el capital invertido no s\u00f3lo estadounidense sino tambi\u00e9n europeo y japon\u00e9s. En Latinoam\u00e9rica, esas industrias son actual y com\u00fanmente conocidas como &#8220;maquilas&#8221; (maquila es un t\u00e9rmino que procede del \u00e1rabe y significa &#8220;porci\u00f3n de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda, con lo que se describe un sistema de moler el trigo en molino ajeno, pagando al molinero con parte de la harina obtenida&#8221;). Esta noci\u00f3n de maquila que se ha venido imponiendo desde algunos a\u00f1os invariablemente se asocia a precariedad laboral, falta de libertad sindical y de negociaci\u00f3n, salarios de hambre, largas y agotadoras jornadas de trabajo y \u2013nota muy importante\u2013 primac\u00eda de la contrataci\u00f3n de mujeres. Esto \u00faltimo, por cuanto la cultura machista dominante permite explotar m\u00e1s a\u00fan a las mujeres, a quienes se paga menos por igual trabajo que los varones, y a quienes se manipula y atemoriza con mayor facilidad (un embarazo, por ejemplo, puede ser motivo de despido).<\/p>\n<p>Estas industrias, en realidad, no representan ning\u00fan beneficio para los pa\u00edses donde se instalan. Lo son, en todo caso, para los capitales que las impulsan, en tanto se favorecen de las ventajas ofrecidas por los pa\u00edses receptores (mano de obra barata y no sindicalizada, exenci\u00f3n de impuestos, falta de controles medioambientales). En los pa\u00edses que las reciben, nada queda. A lo que debe agregarse que es tan grande la pobreza general, tan precarias las condiciones de vida de estos pa\u00edses, que la llegada de estas iniciativas m\u00e1s que verse como un atentado a la soberan\u00eda, como una agresi\u00f3n artera a derechos m\u00ednimos, se vive como un logro: para los trabajadores, porque es una fuente de trabajo, aunque precaria, pero fuente de trabajo al fin. Y para los gobiernos, porque representan v\u00e1lvulas de escape a las ollas de presi\u00f3n que resultan sociedades cada vez m\u00e1s empobrecidas y donde la conflictividad crece y est\u00e1 siempre a punto de estallar. Dato curioso (u observaci\u00f3n pat\u00e9tica): algunas d\u00e9cadas atr\u00e1s en la regi\u00f3n se ped\u00eda la salida de capitales extranjeros y era ya todo un s\u00edmbolo la quema de una bandera estadounidense; hoy, la llegada de una maquila se festeja como un elemento &#8220;modernizador&#8221;.<\/p>\n<p>La relocalizaci\u00f3n (eufemismo en boga por decir &#8220;ubicaci\u00f3n en lugares m\u00e1s convenientes para los capitales&#8221;) de la actividad productiva transnacional es un fen\u00f3meno mundial y se ha efectuado desde Estados Unidos hacia M\u00e9xico, Am\u00e9rica Central y Asia, pero tambi\u00e9n desde Taiw\u00e1n, Jap\u00f3n y Corea del Sur hacia el sudeste asi\u00e1tico y hacia Latinoam\u00e9rica, con miras a abastecer al mercado estadounidense, en principio, y luego el mercado global, tal como va siendo la tendencia sin marcha atr\u00e1s del capitalismo actual. En el caso de Europa, las empresas italianas, alemanas y francesas primero trasladaron sus actividades productivas hacia los pa\u00edses de menores salarios como Grecia, Turqu\u00eda y Portugal, y luego de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn a Europa del Este. Actualmente se han instalado tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina y en el \u00c1frica.<\/p>\n<p>Las empresas maquiladoras inician, terminan o contribuyen de alguna forma en la elaboraci\u00f3n de un producto destinado a la exportaci\u00f3n, ubic\u00e1ndose en las &#8220;zonas francas&#8221; o &#8220;zonas procesadoras de exportaci\u00f3n&#8221;, enclaves que quedan pr\u00e1cticamente por fuera de cualquier control. En general no producen la totalidad de la mercader\u00eda final; son s\u00f3lo un punto de la cadena aportando, fundamentalmente, la mano de obra creadora en condiciones de super explotaci\u00f3n laboral. Siempre dependen integralmente del exterior, tanto en la provisi\u00f3n de insumos b\u00e1sicos, tecnolog\u00edas y patentes, as\u00ed como del mercado que habr\u00e1 de absorber su producto terminado. Son, sin ninguna duda, la expresi\u00f3n m\u00e1s genuina de lo que puede significar &#8220;globalizaci\u00f3n&#8221;: con materias primas de un pa\u00eds (por ejemplo: petr\u00f3leo de Irak), tecnolog\u00edas de otro (Estados Unidos), mano de obra barata de otro m\u00e1s (la maquila en, por ejemplo, Indonesia), se elaboran juguetes destinados al mercado europeo; es decir que las distancias desaparecen y el mundo se homogeniza, se interconecta. Ahora bien: las ganancias producidas por la venta de esos juguetes, por supuesto que no se globalizan, sino que quedan en la casa matriz de la empresa multinacional que vende sus mercanc\u00edas por todo el mundo, digamos en Estados Unidos.<\/p>\n<p>En el subcontinente latinoamericano, dada la pobreza estructural y la desindustrializaci\u00f3n hist\u00f3rica, m\u00e1s a\u00fan con el auge neoliberal que ha barrido esta regi\u00f3n estas tres \u00faltimas d\u00e9cadas, los gobiernos y muchos sectores de la sociedad civil claman a gritos por su instalaci\u00f3n con el supuesto de que as\u00ed llega inversi\u00f3n, se genera ocupaci\u00f3n y la econom\u00eda nacional crece. Lamentablemente, nada de ello sucede.<\/p>\n<p>En realidad las empresas transnacionales buscan rebajar al m\u00e1ximo los costos de producci\u00f3n trasladando algunas actividades de los pa\u00edses industrializados a los pa\u00edses perif\u00e9ricos con bajos salarios, sobre todo en aquellas ramas en las que se requiere un uso intensivo de mano de obra (textil, montaje de productos el\u00e9ctricos y electr\u00f3nicos, de juguetes, de muebles). Si esas condiciones de acogida cambian, inmediatamente las empresas levantan vuelo sin que nada las ate al sitio donde circunstancialmente estaban desarrollando operaciones. Qu\u00e9 quede tras su partida, no les importa. En definitiva: su llegada no se inscribe \u2013ni remotamente\u2013 en un proyecto de industrializaci\u00f3n, de modernizaci\u00f3n productiva, m\u00e1s all\u00e1 de un enga\u00f1oso discurso que las pueda presentar como tal.<\/p>\n<p>Toda esta reestructuraci\u00f3n empresarial se produce en medio de no pocos conflictos sociales en los pa\u00edses del Norte, pues cientos de f\u00e1bricas cierran y dejan desocupados a miles de trabajadores. Por ejemplo, en la d\u00e9cada del 90 del pasado siglo m\u00e1s de 900.000 empleos se perdieron en Estados Unidos en la rama textil y 200.000 en el sector electr\u00f3nico. El proceso contin\u00faa aceleradamente, y hoy d\u00eda las grandes transnacionales buscan maquilar pr\u00e1cticamente todo en el Sur, incluso ya no s\u00f3lo bienes industriales sino tambi\u00e9n partes de los negocios de servicios. De ah\u00ed que, para sorpresa de nosotros, latinoamericanos, se vea un crecimiento exponencial de los llamados call centers en nuestros pa\u00edses: super explotaci\u00f3n de la mano de obra local calificada que domina el idioma ingl\u00e9s, siempre j\u00f3venes. En definitiva: otra maquila m\u00e1s.<\/p>\n<p>Todo esto permite ver que en el capitalismo actual, llamado eufem\u00edsticamente &#8220;neoliberal&#8221; (capitalismo salvaje, sin anestesia, para ser m\u00e1s precisos), las grandes corporaciones act\u00faan con una visi\u00f3n global: no les preocupa ya el mercado interno de los pa\u00edses donde nacieron y crecieron, sino que pueden cerrar operaciones all\u00ed despidiendo infinidad de trabajadores \u2013que, obviamente, ya no ser\u00e1n compradores de sus productos en ese mercado local\u2013 pues trasladan las maquilas a lugares m\u00e1s baratos pensando en un mercado ampliado de extensi\u00f3n mundial: venden menos, o no venden, en su pa\u00eds de origen, porque sus asalariados ya no tienen poder de compra, pero venden en un mercado global, habiendo producido a precios infinitamente m\u00e1s bajos.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno parece no detenerse sino, al contrario, acrecentarse. La firma de tratados comerciales como los actuales TLC\u2019s (Tratado de Libre Comercio) entre Washington y determinados pa\u00edses latinoamericanos, no son sino el escenario donde toda la regi\u00f3n apunta a convertirse en una gran maquila. Las consecuencias son m\u00e1s que previsibles, y por supuesto no son las mejores para Latinoam\u00e9rica: en el trazado del mapa geoestrat\u00e9gico de las potencias, y fundamentalmente de los capitales representados por la Casa Blanca, nuestros pa\u00edses quedan como agro-exportadores netos (productos agr\u00edcolas primarios, recursos minerales, agua dulce, biodiversidad) y facilitadores de mano de obra semi-esclava para las maquilas.<\/p>\n<p>En alguna medida, y salvando las distancias de la comparaci\u00f3n, China tambi\u00e9n apuesta a la recepci\u00f3n de capitales extranjeros ofreciendo mano de obra barata y disciplinada; en otros t\u00e9rminos: una gigantesca maquila. La diferencia, sin embargo, est\u00e1 en que ah\u00ed existe un Estado que regula la vida del pa\u00eds (con caracter\u00edsticas de control fascista a veces), ofreciendo pol\u00edticas en beneficio de su poblaci\u00f3n y con proyectos de naci\u00f3n a futuro. No entraremos a considerar ese complejo engendro de un &#8220;socialismo de mercado&#8221;, pero sin dudas toda esta re-ingenier\u00eda humana desarrollada por el Partido Comunista ha llevado a China a ser la segunda potencia econ\u00f3mica mundial en la actualidad, y ahora se habla de comenzar a volcar esos beneficios a favor de las grandes mayor\u00edas paup\u00e9rrimas. Por el contrario, las maquilas latinoamericanas no han dejado ning\u00fan beneficio hasta la fecha para las poblaciones; en todo caso, fomentan la ideolog\u00eda de la dependencia y la sumisi\u00f3n. Eso es el capitalismo en su versi\u00f3n globalizada, por lo que s\u00f3lo resta decir que la lucha popular, aunque hoy d\u00eda bastante debilitada, por supuesto que contin\u00faa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPor una camisa marca GAP un consumidor canadiense paga 34 d\u00f3lares, mientras en El Salvador una obrera gana 27 centavos de d\u00f3lar por confeccionarla en una planta maquiladora.\u00bbOrganizaci\u00f3n Internacional del Trabajo Perm\u00edtaselos comenzar con esta cita escuchada a dos obreras de maquila en El Salvador (Centroam\u00e9rica): &#8220;Con estas condiciones de trabajo parece que volvemos al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":328,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[41,43,271,273,272],"class_list":["post-329","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sindical","tag-cedins","tag-colombia","tag-maquilas","tag-marcelo-colussi","tag-nueva-forma-de-esclavitud"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/maquilas-dibujo-3-570c.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=329"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}