{"id":2913,"date":"2020-06-02T01:53:58","date_gmt":"2020-06-02T01:53:58","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=2913"},"modified":"2020-06-02T01:54:06","modified_gmt":"2020-06-02T01:54:06","slug":"de-como-el-frente-nacional-le-impuso-a-las-farc-la-continuidad-de-la-hegemonia-oligarquica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2020\/06\/02\/de-como-el-frente-nacional-le-impuso-a-las-farc-la-continuidad-de-la-hegemonia-oligarquica\/","title":{"rendered":"De c\u00f3mo el Frente Nacional le impuso a las Farc la continuidad de la hegemon\u00eda olig\u00e1rquica."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/acuerdopaz.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2919\" width=\"448\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/acuerdopaz.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/acuerdopaz-300x132.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Juan Manuel Gonz\u00e1lez(1)<br><br>\u201c<em>Yo creo que una de las principales traiciones del establecimiento al acuerdo de Paz, se expresa en la JEP y la CEV. Francamente triunf\u00f3 una concepci\u00f3n de clase que, aunque pueda estar con la soluci\u00f3n negociada, <br>se empe\u00f1a en no reconocer los Cr\u00edmenes de Estado y en ocultar las verdaderas causas del conflicto armado. Yo ya no creo en estos \u00f3rganos<\/em>\u2026\u201d(2) <br><br><strong>1. De 1991 al 2016: \u00bfsoluci\u00f3n pol\u00edtica negociada o sometimiento? <\/strong><br><br>Se considera que las negociaciones y los acuerdos de paz tambi\u00e9n son la oportunidad de un nuevo comienzo, una oportunidad de reparar injusticias socioecon\u00f3micas, reconstruir relaciones rotas despu\u00e9s de a\u00f1os de guerra. La idea p\u00fablica es que los \u201c<em>acuerdos de paz generalmente abren \u201cal menos\u201d la puerta para que sectores anteriormente excluidos puedan defender y promocionar su agenda y sus propuestas en la arena pol\u00edtica legal<\/em>\u201d(3). <br><br>El creer en la posibilidad real de hacer pol\u00edtica desde el Congreso y las Corporaciones P\u00fablicas inclin\u00f3 el cambio de estrategia en todas las insurgencias que firmaron Acuerdos de Paz en Colombia(4), pasando de la lucha armada a la participaci\u00f3n pol\u00edtica legal. As\u00ed se leyeron las conversaciones de las FARC y el Gobierno en la Habana en torno a este tema:<br><br>&#8220;<em>En el marco de las conversaciones adelantadas entre el gobierno nacional y la guerrilla de las FARC-EP en La Habana, la participaci\u00f3n pol\u00edtica tiene un papel central, involucrando tanto la incorporaci\u00f3n de desmovilizados y nuevas fuerzas pol\u00edticas al proceso pol\u00edtico-electoral, como la intervenci\u00f3n ciudadana en diverso tipo de asuntos p\u00fablicos, incluyendo aquellos discutidos en la agenda de negociaciones<\/em>&#8220;(5).<br><br>Sin embargo, entre todas las argumentaciones siempre se encuentra, muy en entre l\u00edneas, el prop\u00f3sito de \u201crelegitimar al Estado\u201d(6). Esa relegitimaci\u00f3n del Estado defini\u00f3 el enfoque de la negociaci\u00f3n, implicando para el Establecimiento retomar el monopolio del uso de la fuerza y destruir la imagen de las FARC: <br><br>&#8220;<em>El solo hecho de instalar una mesa de negociaciones supon\u00eda renombrar a las FARC como instituci\u00f3n pol\u00edtica, en lugar de presentarlas como un grupo ilegal, y al mismo tiempo hacerlas part\u00edcipes de la soluci\u00f3n en lugar del problema. Timochenko advirti\u00f3: \u00abVolvemos a una mesa reconocidos como adversarios militares y pol\u00edticos, convidados y protegidos por quienes nos persiguieron, acompa\u00f1ados y avalados por la comunidad internacional\u00bb (El Tiempo, 2012, septiembre 4). De esta forma, el gobierno tambi\u00e9n redefini\u00f3 su propia identidad, convirti\u00e9ndose por primera vez en el due\u00f1o del monopolio del uso leg\u00edtimo de la fuerza. Este paso significaba destruir la imagen que hab\u00edan construido en torno al otro, reivindicarse ante la sociedad y comenzar un nuevo cap\u00edtulo en la historia<\/em>&#8220;(7).<br><br>Con la intenci\u00f3n de pasar la p\u00e1gina del sonido de las balas, la desaparici\u00f3n forzada y el secuestro, los cr\u00edmenes de Estado, todos pasamos por alto en medio de la euforia, que la firma tambi\u00e9n significaba el reconocimiento y la legitimidad de un Estado no muy responsable en la garant\u00eda de derechos, en presencia de Naciones Unidas, la Uni\u00f3n Europea y EE. UU. Como tambi\u00e9n, que la firma significaba el sometimiento de los combatientes de las FARC. Lo invisible se hizo visible: el Estado Frente Nacionalista(8) intacto, negociaba su revitalizaci\u00f3n con uno de sus opositores m\u00e1s f\u00e9rreos en toda la historia. C\u00f3mo en el 91, el Estado obtuvo una dosis de col\u00e1geno, del mejor, suministrado por sus contrapartes que, exceptuando el M-19(9), lucharon en contra del r\u00e9gimen constitucional vigente, se alzaron promoviendo un nuevo derecho, una nueva sociedad. <br><br>Para la insurgencia desmovilizada, la soluci\u00f3n negociada del conflicto se apreciaba y a\u00fan se aprecia, como un salto cualitativo a otras formas de lucha, teniendo como consideraci\u00f3n inicial la existencia de ciertas rupturas dentro de la burgues\u00eda Frente Nacionalista que llevaron a la identificaci\u00f3n de al menos una facci\u00f3n abierta a cambios(10). A groso modo, ser\u00edan tres las consideraciones de peso que fundamentaron el cambio de estrategia de las FARC: 1) oportunidad de un nuevo comienzo y parar la guerra. 2) La existencia de sectores de la burgues\u00eda dispuestos al cambio y 3) La posibilidad real de hacer pol\u00edtica desde el Congreso.<br><br>Mientras la insurgencia perfilaba su discurso y la \u201cincursi\u00f3n\u201d de sus combatientes en el mundo de los \u201cciviles\u201d, el establecimiento daba continuidad a su proyecto, utilizando la negociaci\u00f3n pol\u00edtica como parte de su viejo repertorio para la neutralizaci\u00f3n del \u201cenemigo interno\u201d(11):<br><br>&#8220;<em>Ante la proliferaci\u00f3n de bandas armadas de diferente orientaci\u00f3n pol\u00edtica, el entonces presidente Alberto Lleras Camargo solicit\u00f3 la asesor\u00eda del Gobierno norteamericano en 1959. Para este fin, la administraci\u00f3n del presidente Dwight D. Eisenhower deleg\u00f3 a un grupo especial de investigaci\u00f3n de la Agencia Central de Inteligencia, CIA. Este grupo, que lleg\u00f3 a Colombia en octubre de 1959, present\u00f3 un informe preliminar el 27 de enero de 1960 en el que ofrec\u00eda una caracterizaci\u00f3n de la violencia de la \u00e9poca, sus actores, e incluso sus soluciones, y tuvo un notable impacto en la manera como se enfrent\u00f3 el conflicto, tanto en el plano militar como en el social\u2026<br><br>El informe precis\u00f3 que las fuerzas comunistas no eran una amenaza en el corto plazo, pero advirti\u00f3 que ten\u00edan potencial para explotar las tensiones ya existentes a trav\u00e9s de los grupos de autodefensa. En lo que concern\u00eda al papel de la Fuerza P\u00fablica, el informe se\u00f1al\u00f3 la incapacidad de esta entidad para afrontar la situaci\u00f3n, y evidenci\u00f3 la desconfianza que generaba entre la poblaci\u00f3n, pues era percibida como un ente politizado, en especial la Polic\u00eda\u2026<br><br>Frente a este diagn\u00f3stico, el informe sugiri\u00f3 una estrategia dual. En primer lugar, reducir la violencia bandolera por medio de una fuerza m\u00f3vil contrainsurgente&#8230;<br><br>En segundo lugar, emprender reformas sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas para enfrentar los riesgos de una violencia de car\u00e1cter subversivo<\/em>&#8220;(12) <br><br>Luego de ires y venires, treinta a\u00f1os despu\u00e9s, con un pa\u00eds caracterizado por la permanencia ininterrumpida del \u201cestado de sitio\u201d(13), y la violaci\u00f3n a los derechos humanos, el 4 de julio de 1991, se consum\u00f3 el desarme de los subversivos, con una nueva Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, acogida por el pa\u00eds en forma esperanzadora. La nueva Carta Pol\u00edtica, se interpret\u00f3 como un pacto de paz y el tr\u00e1nsito hacia la construcci\u00f3n de una sociedad fundada en la convivencia pac\u00edfica, democracia participativa, las garant\u00edas pol\u00edticas y la vigencia de los Derechos Humanos, en una sociedad reconocida como diversa, pluri\u00e9tnica y pluricultural. Sin embargo, como en toda regla, habr\u00eda excepciones:  las FARC se autoexcluyeron neg\u00e1ndose a entrar en el nuevo orden, ya que, dijeron, el pa\u00eds segu\u00eda en manos de una coalici\u00f3n inspirada en el Frente Nacional y la exclusi\u00f3n econ\u00f3mica.<br><br>De manera invisible, sin la publicidad en los medios y en la academia que tuvieron el Pre\u00e1mbulo, los derechos fundamentales y las acciones como la tutela para reivindicarlos, la nueva carta, tambi\u00e9n asegur\u00f3 desde el punto de vista pol\u00edtico e ideol\u00f3gico la continuidad en la orientaci\u00f3n econ\u00f3mica del manejo del Estado y las relaciones de producci\u00f3n capitalistas. <br><br>La Constituci\u00f3n del 91 mantuvo las normas que rigieron durante los \u00faltimos 100 a\u00f1os las relaciones entre el Estado, los consumidores y los propietarios. Ello explica porque el derecho Privado(14) y las leyes del derecho comercial cl\u00e1sico preexistentes se mantuvieron, y la econom\u00eda continu\u00f3 bajo la noci\u00f3n liberal de la \u201clibertad econ\u00f3mica\u201d. <br><br>La nueva constituci\u00f3n, la de las garant\u00edas, los derechos y las libertades, le daba un nuevo aire a los librecambistas criollos para que convirtieran en mercanc\u00eda, no solo los bienes de consumo producidos en unidades econ\u00f3micas, si no la vida y la integridad de colombianos privatizando la totalidad de los servicios p\u00fablicos esenciales, incluida la seguridad ciudadana con las Convivir(15).<br><br>&#8220;<em>No obstante, al evaluar los logros de los grupos guerrilleros desmovilizados en la ANC(16), desde su propio punto de vista, es esencial hacer hincapi\u00e9 en que los delegados de estas organizaciones apoyaron sobre todo una agenda reformista en lugar de un programa revolucionario. Esto quiere decir que todos los exguerrilleros participantes trataron principalmente las reformas pol\u00edticas y dejaron de lado reformas al sistema econ\u00f3mico en gran medida, hecho que Villa resalta cuando se\u00f1ala que \u201ccomo no eran muchas las pretensiones pues tampoco fueron muchas las desilusiones<\/em>\u201d(17). <br><br>En otras palabras, las normas constitucionales y el derecho econ\u00f3mico colombiano del 91 guardaron la armaz\u00f3n jur\u00eddica de la continuidad del dirigismo(18) econ\u00f3mico. A este respecto el autor espa\u00f1ol J. Vera afirma: \u201c<em>Es necesario destacar, como planteamiento general, como el tradicional criterio jurisprudencial seg\u00fan el cual \u00b4los intereses privados se supeditan siempre a los generales\u00b4 ha quedado superado o al menos lo ha hecho en los t\u00e9rminos absolutos en los que se hab\u00eda definido tradicionalmente, ya que en el contexto actual los intereses privados tienen una incidencia relevante sobre lo que se define como p\u00fablico<\/em>\u201d(19). <br><br>Luego de 29 a\u00f1os, en 2016, cuando para todos es evidente que el alma, la vida y el coraz\u00f3n de los colombianos est\u00e1n en las manos del capital financiero, contrabandistas, corruptos, narcotraficantes y paramilitares, las FARC, a diferencia de sus antecesores del 91, firman con el gobierno un Tratado, en que se convienen normas para la reinserci\u00f3n de sus combatientes, la participaci\u00f3n pol\u00edtica, y normas para la inclusi\u00f3n econ\u00f3mica de los territorios de su influencia. Del \u00faltimo punto, la tesis fundamental -no expl\u00edcita- ser\u00eda incorporar esos territorios a las reglas econ\u00f3micas del mercado, al tiempo que dar\u00edan cumplimiento a los acuerdos suscritos con el gobierno americano en relaci\u00f3n con la lucha antidrogas.  <br><br>&#8220;<em>La r\u00e1pida expansi\u00f3n de la producci\u00f3n de drogas en Colombia, casi toda en zonas dominadas por grupos armados ilegales, constituye una emergencia que debe afrontarse con rapidez. La explosi\u00f3n de la producci\u00f3n de coca y los enormes recursos de que disponen las organizaciones terroristas aliadas del crimen organizado en Colombia, incrementan esta amenaza que se extiende a otros pa\u00edses de la regi\u00f3n andina<\/em>(20).<br><br>Para terminar, la campa\u00f1a violenta contra desmovilizados como en el pasado, nuevamente revela la naturaleza e inspiraci\u00f3n del Estado muy preocupado leg\u00edtimamente por el desarme(21), pero poco con respecto al componente de protecci\u00f3n. Sin cambios sustanciales en el ordenamiento territorial, sin cambios sustanciales en la distribuci\u00f3n de la riqueza, sin cambios sustanciales en las condiciones de vida de los pobladores, los firmantes de a pie de los acuerdos deben enfrentarse a los peligros que encarna su vieja militancia y sus enemigos Frente Nacionalistas. <br><br>A pesar de su contribuci\u00f3n a la legitimaci\u00f3n del Estado, los nuevos desmovilizados afrontan sin amparo las amenazas, producto de la estigmatizaci\u00f3n ya sea como simpatizantes de la guerrilla que no se desmoviliz\u00f3, o como traidores de la revoluci\u00f3n. Dadas las circunstancias descritas hasta aqu\u00ed, previsibles todas, la capacidad de persuasi\u00f3n del Estado Frente Nacionalista embolat\u00f3 a viejos y avezados guerrilleros, pero al final ingenuos comunistas, formados en el materialismo hist\u00f3rico y las leyes de la econom\u00eda pol\u00edtica. La capacidad del Estado fue tal, que lo ocurrido en 1991 fue visto con desd\u00e9n, y no se valor\u00f3 toda el agua manchada de sangre que corri\u00f3 hasta la firma del acuerdo en 2016. <br><br><strong>2. El sistema integral de verdad justicia reparaci\u00f3n y no repetici\u00f3n: verdad hist\u00f3rica o la historia de los vencedores 2.0<\/strong>.<br><br>Seg\u00fan el Acto Legislativo 01 de 2017(22), se incorporaron normas a la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica para viabilizar la terminaci\u00f3n del conflicto y la construcci\u00f3n de una paz estable y duradera.  Dentro de estas normas se crea un sistema integral de verdad, justicia reparaci\u00f3n y no repetici\u00f3n. Este sistema parte del principio de reconocimiento de las v\u00edctimas, de la verdad plena sobre lo ocurrido y del juzgamiento a quienes participaron de manera directa o indirecta en violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH(23).<br><br>El Acto Legislativo 01, incorpor\u00f3 al tr\u00e1nsito jur\u00eddico e institucional una Comisi\u00f3n para el esclarecimiento de la verdad, una Unidad de b\u00fasqueda de personas desaparecidas y una Jurisdicci\u00f3n especial para la paz. Como legislando en causa propia, el Establecimiento prescribi\u00f3 \u201c<em>que las actividades de la Comisi\u00f3n de la verdad no tendr\u00e1n car\u00e1cter judicial, ni podr\u00e1n implicar imputaci\u00f3n penal a quienes comparezcan ante ella<\/em>\u201d. En cuanto al \u00f3rgano de administraci\u00f3n de justicia, para que alguien sea objeto de la jurisdicci\u00f3n, \u201c<em>es necesario aportar la verdad plena\u2026de hechos y conductas cometidas en su comisi\u00f3n o para atribuir responsabilidad<\/em>\u201d. Tambi\u00e9n prescribi\u00f3 que los \u201cterceros\u201d acudir\u00edan a la Jurisdicci\u00f3n de manera voluntaria(24).<br><br>El asunto que poco se capta, es que el Tratado firmado con las FARC, como los acuerdos firmados con sus antecesores del 91, no generaron, ni crearon un nuevo derecho, un derecho formulado con base en unas nuevas relaciones sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas. As\u00ed como persiste el viejo derecho privado y comercial, tambi\u00e9n subsisten las instituciones jur\u00eddicas del derecho punitivo, que, si bien se aplican con el nuevo Tratado en \u201cjusticia transicional\u201d, en esencia aplican el derecho penal del enemigo, es decir, el derecho penal de la constituci\u00f3n del 91(25). <br><br>Por ello, insiste la normatividad de manera velada en la autoincriminaci\u00f3n y en la delaci\u00f3n, en la medida en que los beneficios se otorgan y se mantendr\u00e1n siempre y cuando se aporte verdad plena que atribuya responsabilidad propia o de otro individuo, sobre hechos y conductas. Es decir, ante la inminencia de la p\u00e9rdida material de la libertad por no aportar verdad plena, ser\u00e1n evidentes la delaci\u00f3n, la calumnia, el falso testimonio, ante el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d. Vendr\u00e1 la mano dura a quien incumpla, y la jurisdicci\u00f3n de la reconciliaci\u00f3n terminar\u00e1 siendo un Tribunal de Guerra para juzgar a los vencidos.<br><br>El Cap\u00edtulo segundo del Acto Legislativo 01, se refiere a un organismo que en principio y en virtud de su temporalidad (tres a\u00f1os) muy dif\u00edcilmente lograr\u00e1 conocer y explicar la verdad de lo ocurrido en un conflicto que tiene m\u00e1s de 50 a\u00f1os. Adicionalmente, tiene una carga sobre sus hombros cual es la de esclarecer las violaciones e infracciones cometidas en el contexto del conflicto armado, como mecanismo de no repetici\u00f3n. Ello implicar\u00eda que la Comisi\u00f3n abordara en su complejidad la ocurrencia de cada una de las violaciones e infracciones al DIH, un trabajo que a nuestro juicio es m\u00e1s para la JEP, dejando de lado el estudio o el an\u00e1lisis de las causas estructurales que dieron origen a la guerra, a esta guerra civil no declarada, en la que incluso tienen responsabilidad Estados extranjeros y por supuesto, la clase dirigente de este pa\u00eds que hasta el momento ha pasado de agache. <br><br>La reiteraci\u00f3n de que las actividades de la comisi\u00f3n no tendr\u00e1n car\u00e1cter judicial, ni podr\u00e1n implicar imputaci\u00f3n, es simplemente una f\u00f3rmula para evitar que altos dignatarios respondan por sus actos como dirigentes pol\u00edticos y de Estado, en la conducci\u00f3n de la fuerza p\u00fablica y del Estado en general en su misi\u00f3n de perseguir al enemigo interno. <br><br>De esta forma, y, en conclusi\u00f3n, la noci\u00f3n de soluci\u00f3n pol\u00edtica con que el vigente Frente Nacional negoci\u00f3 el pacto con las FARC y con la que adelant\u00f3 conversaciones con el ELN, se soporta en cuatro grandes principios, hasta ahora inmodificables:<br><br>1) Los acuerdos deben garantizar la continuidad del sistema econ\u00f3mico y sus reglas. <br>2) Lograr el sometimiento y el desarme de las insurgencias sin cambiar el r\u00e9gimen pol\u00edtico. <br>3) Procesar a los excombatientes bajo la premisa de la autoincriminaci\u00f3n y la delaci\u00f3n, y<br>4) La historia del conflicto ser\u00e1 la historia de las violaciones de quienes se sometieron.  <br><br>As\u00ed las cosas, no se vislumbra paz, ni verdad, ni justicia, en el horizonte cercano en esta sufrida Colombia.<br><br><strong>NOTAS<\/strong><br><br>(1) Abogado, educador popular. Colaborador de Cedins.<br>(2) Conversaci\u00f3n con una de las personas m\u00e1s influyentes en la consumaci\u00f3n del Acuerdo de Paz con las FARC. Se omite su nombre a solicitud expresa de la fuente.<br>(3) CINEP. Renunciar a La opci\u00f3n armada. Experiencias de reintegraci\u00f3n pol\u00edtica de grupos insurgentes en Colombia y El Salvador. https:\/\/www.cinep.org.co\/publicaciones\/PDFS\/20150603.Renunciar_ppaz9.pdf<br>(4) QUINTIN LAME, EPL, CRS, M-19, PRT entre otros.<br>(5) Universidad Nacional. An\u00e1lisis Pol\u00edtico.  Volumen 28, N\u00famero 85, p. 57-75, 2015. ISSN impreso 0121-4705.<br>(6) CINEP. Obra citada.<br>(7) AN\u00c1LISIS POL\u00cdTICO, VOL. 28, N\u00daM. 85 (2015). https:\/\/DOI.ORG\/10.15446\/ANPOL.V28N85.56247 <br>(8) El Frente Nacional es un pacto firmado entre los partidos Liberal y Conservador para turnarse la presidencia de Colombia y el poder pol\u00edtico entre 1956 y 1974. Lo firmaron Alberto Lleras Camargo por el partido Liberal y el Conservador Laureano G\u00f3mez. En Colombia, con matices y empresas pol\u00edticas electorales diferentes, inspirados en la operaci\u00f3n avispa del tambi\u00e9n Liberal Alfonso L\u00f3pez Michelsen, liberales y conservadores se alternan el poder hasta hoy 2020. <br>(9) El M-19 fue una organizaci\u00f3n Nacionalista, Antiimperialista y Bolivariana. En: Universidad Nacional. La Guerra Revolucionaria del M-19(1974-1989). http:\/\/www.bdigital.unal.edu.co\/9917\/1\/468440.2012.pdf <br>(10) Mientras que antes, la posibilidad de formar alianzas con las elites se hab\u00eda descartado categ\u00f3ricamente, el (fracasado) proyecto de reforma constitucional de Barco y m\u00e1s tarde el apoyo a la ANC de algunos pol\u00edticos tradicionales eran considerados ahora como se\u00f1ales de voluntad y un posible punto de partida. En este nuevo contexto, una renegociaci\u00f3n del acuerdo pol\u00edtico parec\u00eda ser una opci\u00f3n viable. <br>(11) Centro Nacional de Memoria Hist\u00f3rica. http:\/\/centrodememoriahistorica.gov.co\/descargas\/informes2013\/bastaYa\/capitulos\/basta-ya-cap2_110-195.pdf<br>(12) Centro Nacional de Memoria Hist\u00f3rica, Obra citada<br>(13) El estado de sitio es un r\u00e9gimen de excepci\u00f3n que es impuesto por el presidente de la rep\u00fablica. El estado de sitio representa un equivalente al de estado de guerra y por ello se le dan facultades preponderantes al presidente y a las fuerzas militares para actos de represi\u00f3n. Durante el estado de sitio se suspenden las garant\u00edas constitucionales a los ciudadanos.  <br>(14) El c\u00f3digo civil colombiano rige desde el a\u00f1o de 1887. El c\u00f3digo de comercio rige desde 1971.<br>(15) Las cooperativas de vigilancia y seguridad privada para la defensa agraria CONVIVIR, fueron la respuesta de Estado Colombiano para dotar de un nuevo marco legal para la supuesta defensa de campesinos y hacendados ante la amenaza guerrillera. Fueron creadas por el Presidente Cesar Gaviria Trujillo (siendo Juan Manuel Santos, su ministro de Comercio Exterior), mediante el decreto ley 356 de 1994, y reglamentadas por el tambi\u00e9n liberal Ernesto Samper. <br>(16) Asamblea Nacional Constituyente, que dio origen a la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica del 91.<br>(17) CINEP. Obra citada.  <br>(18) Una de las definiciones m\u00e1s explicitas es la que trae Fernan Charles Jeantet, seg\u00fan la cual el derecho econ\u00f3mico es el conjunto de normas jur\u00eddicas que tienen por objeto dar a los poderes p\u00fablicos la posibilidad de obrar activamente sobre la econom\u00eda. <br>(19) FONADE. Constituci\u00f3n econ\u00f3mica de Colombia. P\u00e1gina 56.<br>(20) REVISTA CRITICA EN LINEA.  Coca\u00edna colombiana es una amenaza creciente, dice McCaffrey. 23 de febrero de 2000. http:\/\/portal.critica.com.pa\/archivo\/02232000\/latino.html<br>(21) En virtud del tratado firmado.<br>(22) Es una reforma a la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991.<br>(23) Ver Acto Legislativo 01 de 2017. Articulo transitorio 01<br>(24) Ver art\u00edculo 47 de la ley 1922 de 2018. Procedimiento para terceros y agentes del Estado no integrantes de la fuerza p\u00fablica.<br>(25) La JEP al adoptar sus resoluciones o sentencias har\u00e1 una calificaci\u00f3n jur\u00eddica propia del Sistema respecto a las conductas objeto de este, calificaci\u00f3n que se basar\u00e1 en \u201cel c\u00f3digo penal colombiano\u201d y\/o en normas del Derecho Internacional en materia de derechos humanos (DIDH), Derecho Internacional Humanitario (DIH), o Derecho Penal Internacional, siempre con aplicaci\u00f3n obligatoria del principio de favorabilidad. Ver Acto Legislativo 01 de 2017. Articulo transitorio 01<br><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Manuel Gonz\u00e1lez(1) \u201cYo creo que una de las principales traiciones del establecimiento al acuerdo de Paz, se expresa en la JEP y la CEV. Francamente triunf\u00f3 una concepci\u00f3n de clase que, aunque pueda estar con la soluci\u00f3n negociada, se empe\u00f1a en no reconocer los Cr\u00edmenes de Estado y en ocultar las verdaderas causas del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2919,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[517],"tags":[43,247,636,215,217],"class_list":["post-2913","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","tag-colombia","tag-farc","tag-oligarquia","tag-paz","tag-solucion-politica"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/acuerdopaz.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2913"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2913\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2920,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2913\/revisions\/2920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2919"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}