{"id":277,"date":"2012-05-10T20:38:57","date_gmt":"2012-05-10T20:38:57","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/index.php\/2012\/05\/10\/elogio-del-pensamiento-critico\/"},"modified":"2012-05-10T20:38:57","modified_gmt":"2012-05-10T20:38:57","slug":"elogio-del-pensamiento-critico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2012\/05\/10\/elogio-del-pensamiento-critico\/","title":{"rendered":"Elogio del pensamiento cr\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-276\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/profesor-1.jpg\" border=\"0\" style=\"border: 3px solid black; float: left; margin: 3px;\" width=\"400\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/profesor-1.jpg 400w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/profesor-1-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Texto le\u00eddo en el evento En defensa del pensamiento cr\u00edtico, realizado el mi\u00e9rcoles 9 de mayo de 2012 en la sede de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional de Bogot\u00e1 Colombia.<\/p>\n<p>\u201c <em>Quien quiera hoy d\u00eda combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que vencer, por lo menos, cinco obst\u00e1culos. Deber\u00e1 tener el valor de escribir la verdad, aun cuando sea reprimida por doquier; la perspicacia de reconocerla, aun cuando sea solapada por doquier; el arte de hacerla manejable como un arma; criterio para escoger a aquellos en cuyas manos se haga eficaz; astucia para propagarla entre \u00e9stos. Estos obst\u00e1culos son grandes para aquellos que escriben bajo la f\u00e9rula del fascismo, pero existen tambi\u00e9n para aquellos que fueron expulsados o han huido, e incluso para aquellos que escriben en los pa\u00edses de la libertad burguesa<\/em>\u201d.<strong>Bertolt Brecht , \u201cCinco obst\u00e1culos para escribir la verdad\u201d, en El arte y la pol\u00edtica, Editorial Nueva Nicaragua, Managua, 1985, pp. 222-223. (\u00c9nfasis en el original).<\/strong><\/p>\n<p>\u201c <em>\u00bfNo tienes enemigos? \u00bfC\u00f3mo que no? \u00bfEs que jam\u00e1s dijiste la verdad, ni jam\u00e1s amaste la justicia?<\/em>\u201d. <strong>Santiago Ram\u00f3n y Cajal, citado en Eduardo Galeano, Los hijos de los d\u00edas, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2012, p. 386.<\/strong><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino Pensamiento Cr\u00edtico puede resultar siendo una abstracci\u00f3n y hasta tener un car\u00e1cter tautol\u00f3gico, si no se precisa qu\u00e9 se entiende por tal denominaci\u00f3n. Una abstracci\u00f3n que puede convertirse en un mero enunciado, que se repite sin mucho cuidado. Una tautolog\u00eda porque en rigor todo pensamiento que amerite tal nombre deber\u00eda ser cr\u00edtico con todo lo existente y consigo mismo. Pero como hoy se han entronizado en el mundo entero un conjunto de banalidades propias de un pensamiento \u00fanico, un pensamiento sumiso y un pensamiento abyecto, adquiere sentido hablar de pensamiento cr\u00edtico, no s\u00f3lo para diferenciarse de estas formas sino para rescatar la esencia de una reflexi\u00f3n que no se quede en la mera contemplaci\u00f3n, aceptaci\u00f3n o apolog\u00eda de todo lo existente. En ese orden de ideas, y de manera algo esquem\u00e1tica, intentaremos precisar cu\u00e1les ser\u00edan en nuestro sentir y entender las caracter\u00edsticas del pensamiento cr\u00edtico, que se encarna, por supuesto, en hombres y mujeres de carne y hueso, quienes son los pensadores y las pensadoras cr\u00edticos.<\/p>\n<p><strong>1<br \/>Es un pensamiento hist\u00f3rico<\/strong>: El sistema capitalista se presenta a s\u00ed mismo como el fin de la historia, el mejor de los mundos, una realidad insustituible sin pasado ni futuro y la realizaci\u00f3n plena del presente perpetuo, que siempre gravita sobre lo mismo: sobre la producci\u00f3n mercantil y el consumo exacerbado. Ni antes ni despu\u00e9s del capitalismo se concibe la existencia de otras formas de organizaci\u00f3n social, porque todo se sujeta al endemoniado ritmo de la pretendida \u201cdestrucci\u00f3n creadora\u201d, que promete un reino eterno, aqu\u00ed en la tierra, de opulencia y derroche. Para que todas estas falacias se impongan se hace necesario cortar los v\u00ednculos de los seres humanos con la historia, o mejor dicho, negar que nosotros somos seres hist\u00f3ricos, que estamos anclados al mismo tiempo en el pasado, el presente y el futuro, y que en el pasado relucen los destellos de proyectos y alternativas de los vencidos que iluminan el futuro, para que el presente no aparezca como una fatalidad que tenemos que aceptar y contra la cual nada podemos hacer. Por eso, se ha impuesto la amnesia y el olvido, para que aceptemos que siempre ha existido y existir\u00e1 el capitalismo, sin que podamos concebir otras formas de organizaci\u00f3n social y otras maneras de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza.<\/p>\n<p>Para enfrentar esos prejuicios sobre la eternidad del presente capitalista, la historia debe ser un instrumento indispensable de an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n que nos ayude a recuperar otras perspectivas, que nos recuerdan que el capitalismo es sola una relaci\u00f3n social hist\u00f3ricamente constituida, que no representa ni mucho menos el fin de la historia. El conocimiento hist\u00f3rico nos ayuda a comprender que el presente actualmente existente es el resultado de procesos complejos en donde, entre muchas alternativas, se impuso, a menudo con la violencia y la irracionalidad, solo una de ellas. En breve, el pensamiento cr\u00edtico se sustenta en aquella c\u00e9lebre propuesta de Pierre Vilar de pensar hist\u00f3ricamente, para ubicar, localizar, relativizar, fechar, explicar, comprender y contextualizar todos los procesos existentes, incluyendo al capitalismo.<\/p>\n<p><strong>2<br \/>Es un pensamiento radical<\/strong>: Para develar la injusticia y la desigualdad se hace necesario ir a la ra\u00edz misma de los fen\u00f3menos, con la finalidad de explicar sus causas fundamentales. Esto es lo que quiere decir el t\u00e9rmino radical, hurgar en el transfondo de los procesos, y no quedarse prisionero en el mundo de las apariencias. Un pensamiento radical supone escudri\u00f1ar sin concesiones en los mecanismos que mantienen la dominaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n, llamando a las cosas por su nombre, y desmontando las falacias ideol\u00f3gicas que se emplean para encubrir con eufemismos la dura realidad. Por supuesto, la radicalidad del pensamiento no es una cuesti\u00f3n puramente ling\u00fc\u00edstica o ret\u00f3rica, puesto que la misma utilizaci\u00f3n de ciertos conceptos (como capitalismo, imperialismo, clases sociales, desigualdad) implica la adopci\u00f3n de un punto de vista, que tiene consecuencias pr\u00e1cticas, en la vida de las personas que asumimos ese tipo de cr\u00edtica radical.<\/p>\n<p><strong>3<br \/>Es un pensamiento anticapitalista<\/strong>: En sentido estricto, en la actualidad un pensamiento radical tiene que ser anticapitalista, porque durante dos d\u00e9cadas se nos anunci\u00f3 que el mercado perfecto se hab\u00eda hecho realidad tras la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y su imposici\u00f3n garantizaba el crecimiento ilimitado y la satisfacci\u00f3n, v\u00eda consumo, de las necesidades de todos los habitantes del planeta. Estas mentiras han quedado hechas a\u00f1icos por la crisis capitalista que se ha extendido por el mundo desde el 2008, en la que se ha evidenciado que el costo de la crisis la pagan los trabajadores, y los pobres, como lo estamos viendo en la Uni\u00f3n Europea, modelo por excelencia del triunfalismo capitalista, pero que hoy hace agua por todos los costados y que sit\u00faa al mundo en la peligrosa disyuntiva fascista de la d\u00e9cada de 1930. Si las cosas son as\u00ed y se ha hecho palpable que el capitalismo en lugar de contribuir a solucionar los problemas de la humanidad los tiende a agravar con su l\u00f3gica mercantil, basada en el lucro y el crecimiento ilimitado, es necesario volverse a plantear una propuesta que vaya m\u00e1s all\u00e1 del capital.<\/p>\n<p><strong>4<br \/>Es un pensamiento abierto<\/strong>: Para ser radicalmente anticapitalista es indispensable apoyarse tanto en las m\u00e1s diversas tradiciones revolucionarias como en el conjunto de las ciencias y las artes. El pensamiento cr\u00edtico precisa del dialogo permanente con diversos legados emancipatorios que se han ido construyendo durante varios siglos en distintos lugares del planeta, entre los que sobresale el pensamiento de Marx y sus seguidores m\u00e1s l\u00facidos, el anarquismo, el ecologismo, el feminismo, el indigenismo y todo lo que ayude en el prop\u00f3sito de reconstruir una agenda de lucha contra el capitalismo y el imperialismo. As\u00ed mismo, como nos lo han ense\u00f1ado los grandes pensadores de nuestra Am\u00e9rica y de otros continentes (como Jos\u00e9 Carlos Mariategui, Antonio Gramsci, George Lukacs), la reflexi\u00f3n cr\u00edtica se enriquece en un dialogo fecundo con las ciencias y la t\u00e9cnica, un intercambio necesario para afrontar la crisis civilizatoria a la que nos ha conducido el capitalismo y en la cual todos estamos inmersos. Porque esa crisis no se comprende al margen de los impactos nefastos y contradictorios de las tecnociencias, lo que obliga a tener unos m\u00ednimos rudimentos sobre las mismas, que permitan esbozar una distancia cr\u00edtica y mucha mesura y circunspecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>5<br \/>Es un pensamiento que cuestiona la idea optimista de progreso<\/strong>: Tras constatar los costos contradictorios de la filosof\u00eda de progreso, con todo su cortejo de muerte y destrucci\u00f3n, es pertinente cuestionar al progresismo, en todas sus variantes, y en especial el culto a la tecnociencia, por todas las implicaciones pr\u00e1cticas que tiene. Hoy, cuando se ha impuesto la raz\u00f3n instrumental y se ha generalizado el fetichismo de la mercanc\u00eda que alienta la l\u00f3gica irracional de producir para consumir en un c\u00edrculo vicioso cada vez m\u00e1s destructivo, se torna urgente problematizar los proyectos progresistas que se sustentan en el tener sobre el ser, en la cuantificaci\u00f3n abstracta propia de la mercanc\u00eda despreciando el valor de uso, en la idea de consumir hasta el hartazgo como sustituto del buen vivir en condiciones dignas. La cr\u00edtica a la filosof\u00eda del progreso es indispensable para abandonar las ilusiones sobre las soluciones t\u00e9cnicas como forma de resolver los problemas que ha generado el capitalismo (como los trastornos clim\u00e1ticos o la destrucci\u00f3n de los ecosistemas), y volver a priorizar las soluciones sociales y pol\u00edticas. Por todos los avatares de los fallidos proyectos anticapitalistas del siglo XX y de la tragedia ambiental y humana que se vive en China, ya no es posible seguir rindiendo culto al Progreso. Esto, desde luego, resulta una idea poco popular por la imposici\u00f3n generalizada del consumo de artefactos tecnol\u00f3gicos en la vida cotidiana, pero que necesita plantearse para estudiar a fondo las consecuencias nefastas de la ampliaci\u00f3n a algunos reducidos sectores de la poblaci\u00f3n del modo estadounidense de producci\u00f3n y de consumo, frecuentemente aplaudida como la m\u00e1xima expresi\u00f3n de progreso, y que destruye a la naturaleza y a los pobres.<\/p>\n<p>Hay que decirlo, esto no supone el abandono ni de la ciencia ni de la t\u00e9cnica, como frecuentemente lo sostienen quienes creen que criticar al progreso es rechazar por completo la modernidad y retroceder a la \u00e9poca de las cavernas. M\u00e1s bien de lo que se trata es de rescatar lo mejor de la modernidad para pensar en construir otro tipo de civilizaci\u00f3n ecosocialista.<\/p>\n<p><strong>6<br \/>Es un pensamiento ecologista y antipatriarcal:<\/strong> La destrucci\u00f3n ambiental se ha generalizado en el planeta, y Colombia no es la excepci\u00f3n, y m\u00e1s ahora con las locomotoras de la miner\u00eda y el libre comercio. El ecocidio avanza de manera incontenible al ritmo de la expansi\u00f3n capitalista por los cinco continentes, como lo demuestran las cada vez m\u00e1s frecuentes cat\u00e1strofes sociales, que resultan de la destrucci\u00f3n de la naturaleza y de la mercantilizaci\u00f3n de los bienes comunes. Esto obliga a atender, mediante la reflexi\u00f3n anal\u00edtica, el estudio de los l\u00edmites ambientales del capitalismo y los peligros que eso entra\u00f1a para grandes porciones de la poblaci\u00f3n, en primer lugar los m\u00e1s pobres. Se necesita de una nueva sensibilidad que incorpore a la cr\u00edtica anticapitalista, que ha estudiado a fondo la contradicci\u00f3n capital-trabajo, una cr\u00edtica de similar importancia que dilucide la contradicci\u00f3n capital-naturaleza, y que involucre a todos los sujetos sociales afectados por esta segunda contradicci\u00f3n. En consecuencia, el pensamiento cr\u00edtico requiere ser profundamente ecologista, en una perspectiva que sea un complemento indispensable del anticapitalismo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, dados las notables contribuciones te\u00f3ricas de diversas corrientes del feminismo, en consonancia con el sometimiento de la mayor parte de las mujeres, es prioritario que el pensamiento cr\u00edtico asuma el cuestionamiento del patriarcado y de todos sus componentes de opresi\u00f3n y de marginaci\u00f3n de la mitad del g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p><strong>7<br \/>Es un pensamiento nacionalista e internacionalista a la vez<\/strong>: El capitalismo realmente existente y sus ide\u00f3logos, entre los que sobresalen los neoliberales, se han encargado de construir un falso dilema: ellos present\u00e1ndose como los globalizadores por excelencia, abjuran de todo lo relacionado con lo nacional, como propio del atraso y de la barbarie. Esto lo han hecho con la finalidad de justificar la entrega de la soberan\u00eda de los pa\u00edses y el regalo de los bienes comunes que se encuentran en sus territorios, todo a nombre de una pretendida modernizaci\u00f3n global. Al mismo tiempo, como respuesta a ese universalismo abstracto, otros portavoces del capitalismo han suscitado feroces guerras xen\u00f3fobas en varios continentes, que han suscitado la xenofobia y la limpieza \u00e9tnica.<\/p>\n<p>Contra ese falso dilema \u2013entre el universalismo abstracto y el chovinismo nacionalista-, el pensamiento cr\u00edtico debe y tiene que reivindicar otro tipo de nacionalismo, junto con el internacionalismo. No se puede abjurar de lo mejor de la configuraci\u00f3n nacional en nuestra Am\u00e9rica, m\u00e1xime en estos tiempos de la vergonzosa desnacionalizaci\u00f3n que han impulsado las clases dominantes en estos pa\u00edses, como se patentiza en Colombia. Esto no supone reivindicar ni mucho menos un trasnochado patriotismo barato, propio de la mentalidad retrograda de los terratenientes y ganaderos de Antioquia y otras regiones de este pa\u00eds. Quiere decir, por el contrario, postular un nacionalismo cosmopolita, basado en la m\u00e1xima de Jos\u00e9 Mart\u00ed: \u201cPatria es humanidad\u201d. Como quien dice, que estemos asentados en nuestro territorio, pero para comprender mejor el mundo relacionarnos en forma m\u00e1s adecuada con los otros pa\u00edses, y no creernos ni mejores ni peores que los dem\u00e1s. Ese internacionalismo, adem\u00e1s, es urgente tanto para recuperar las mejores tradiciones de lucha de los dos \u00faltimos siglos en nuestra Am\u00e9rica, como para solidarizarnos y compartir las utop\u00edas de los oprimidos del mundo entero.<\/p>\n<p><strong>8<br \/>Es un pensamiento anticolonialista y antiimperialista<\/strong>: Por reivindicar lo mejor de lo nacional y lo mejor del mundo, el pensamiento cr\u00edtico es, tiene que serlo, anticolonialista y antiimperialista, porque hoy se ha reforzado el colonialismo, que hab\u00eda sido seriamente debilitado en la d\u00e9cada de 1960 con la extraordinaria lucha de liberaci\u00f3n nacional que adelantaron los pueblos africanos y asi\u00e1ticos, cuya gesta hizo gravitar la historia universal en torno a lo que por entonces se llamaba el Tercer Mundo. Esta epopeya anticolonialista gener\u00f3 imperecederos aportes intelectuales al pensamiento universal, representados en la obra de Franz Fan\u00f3n, Walter Rodney, Am\u00edlcar Cabral o Aim\u00e9 C\u00e9saire. Como ha quedado en evidencia hoy, el colonialismo en realidad nunca desapareci\u00f3, sino que m\u00e1s bien se encubri\u00f3 bajo otros mantos y emergi\u00f3 con toda su fuerza en las \u00faltimas d\u00e9cadas, asumiendo el viejo discurso euroc\u00e9ntrico con la ret\u00f3rica de la globalizaci\u00f3n. Esta nueva conquista, la colonizaci\u00f3n externa, en el caso de nuestra Am\u00e9rica, viene acompa\u00f1ada de ese otro fen\u00f3meno que existe en este continente desde hace cinco siglos, pero del que poco se habla, del colonialismo interno, agenciado por las clases dominantes para mantener sus privilegios a costa de la exclusi\u00f3n, discriminaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de ind\u00edgenas, afrodescendientes y mestizos pobres.<\/p>\n<p>La nueva colonizaci\u00f3n es tambi\u00e9n, como siempre lo fue, cultural, y ahora acad\u00e9mica, porque de los centros hegem\u00f3nicos de la cultura universitaria se imponen nuevas modas intelectuales, que desdicen y niegan de lo propio de la realidad de nuestro continente, de sus procesos de lucha y de sus propios proyectos culturales, para implantar un lenguaje artificial e impostado, elaborado para congraciarse con los nuevos imperialistas y sus mandarines intelectuales. En consecuencia, el pensamiento cr\u00edtico debe estar atento a beber de lo m\u00e1s diversas fuentes, pero sin caer en las tentaciones de la novedad y de las modas ef\u00edmeras, impuestas desde Nueva York o desde Paris.<\/p>\n<p><strong>9<br \/>Es un pensamiento que reivindica a los oprimidos de todos los tiempos y a sus lucha<\/strong>s: El pensamiento cr\u00edtico pretende develar los mecanismos de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n en el presente, apoy\u00e1ndose en una visi\u00f3n hist\u00f3rica en la que emergen los sujetos que se han rebelado contra las diversas formas de dominaci\u00f3n en diversas \u00e9pocas. El conocimiento de los procesos hist\u00f3ricos se\u00f1ala que incluso en las peores condiciones, como en la \u00e9poca de la esclavitud moderna, que perdur\u00f3 cuatro siglos (entre 1500 y 1890), hubo protestas, sublevaciones y rebeliones, propias de lo que puede llamarse la hidra de la inconformidad de los plebeyos. Cual hidra mitol\u00f3gica que renace aunque se le destruya la cabeza, lo mismo ha sucedido en diversos momentos de la historia del capitalismo, cuando a pesar de la tortura, persecuci\u00f3n y asesinato de l\u00edderes y dirigentes populares, la protesta de los subalternos reaparece una y otra vez. Estudiando las luchas de los vencidos, se alimenta el fuego de la inconformidad en el presente, porque aqu\u00e9llos nos acompa\u00f1an desde la posteridad, con la memoria de sus acciones, de acuerdo al postulado de Walter Benjamin de no pedir \u201ca quienes vendr\u00e1n despu\u00e9s de nosotros la gratitud por nuestras victorias sino la rememoraci\u00f3n de nuestras derrotas. Ese es el consuelo: el \u00fanico que se da a quienes no tienen esperanza de recibirlo\u201d 1 . En resumen, el s\u00edndrome de Espartaco basado en el lema \u201cMe rebelo, luego existo\u201d, deber\u00eda sintetizar la rememoraci\u00f3n de los que han luchado en todos los tiempos, un componente indispensable del pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n<p><strong>10<br \/>Es un pensamiento comprometido y no meramente contemplativo<\/strong>: Los enormes problemas que afronta el mundo actual, agravados todav\u00eda m\u00e1s en nuestro continente por la dependencia y servilismo de las clases dominantes, requieren tanto de una reflexi\u00f3n seria y rigurosa, como del involucramiento de esa reflexi\u00f3n con los problemas de la gente com\u00fan y corriente. En pocas palabras, se trata de que el pensamiento se encarne en sujetos concretos para devenir en praxis transformadora, a la luz de los problemas espec\u00edficos que afronta la mayor parte de la poblaci\u00f3n. No estamos hablando de una instrumentalizaci\u00f3n artificial de las ideas, que abjure de la importancia de la reflexi\u00f3n y que desprecie el trabajo intelectual, sino de la necesidad de vincular, de alguna manera, esas reflexiones con los problemas reales de la gente. Me gusta reivindicar nuestra actividad como propia de los trabajadores del pensamiento, como lo hacia Julio Antonio Mella cuando dec\u00eda: \u201cIntelectual es el trabajador del pensamiento. \u00a1El trabajador!, o sea, el \u00fanico hombre que a juicio de Rod\u00f3 merece la vida, es aquel que empu\u00f1a la pluma para combatir la iniquidades, como los otros empu\u00f1an el arado para fecundizar la tierra, o la espada para libertar a los pueblos\u201d 2 . Si situamos la elaboraci\u00f3n de pensamiento cr\u00edtico como un trabajo, y no como una refinada actividad especulativa al margen del mundo real, tendremos m\u00e1s oportunidad de vincularnos con el resto de trabajadores, incluyendo a los que con sus manos laboran la tierra o fabrican las cosas. As\u00ed podr\u00edamos declarar, a nuestra actividad como una artesan\u00eda del pensamiento, una artesan\u00eda que genera productos intelectuales que, directa o indirectamente, deben tener alguna utilidad para la gente.<\/p>\n<p>Por otra parte, el pensamiento cr\u00edtico no abjura de sus compromisos y por eso sabe que es perseguido y reprimido, porque pretende encarnar otro proyecto de mundo y de sociedad, que resulta insoportable para los detentadores del poder y la dominaci\u00f3n en nuestro tiempo, donde quiera que se encuentren. El pensamiento cr\u00edtico hace suya la consigna del fil\u00f3sofo de Tr\u00e9veris, su und\u00e9cima tesis: \u201cLos fil\u00f3sofos se han limitado a interpretar el mundo, de lo que se trata es de transformarlo\u201d.<\/p>\n<p>En ese mismo sentido, el pensamiento cr\u00edtico adem\u00e1s de estar comprometido con los pobres y desvalidos, es un pensamiento alternativo, porque con ellos busca elaborar propuestas anticapitalistas, planteando que otro mundo es posible y necesario, si no queremos que el capitalismo sea el fin de la historia en el sentido literal de la palabra, si dejamos que nos destruya a todos y a nuestro planeta.<\/p>\n<p><strong>11<br \/>Es un pensamiento universitario y extrauniversitario al mismo tiempo<\/strong>: La universidad p\u00fablica ha sido una conquista de las sociedades latinoamericanas, conquista lograda con mucho esfuerzo y con el sacrificio de estudiantes y de profesores. Durante mucho tiempo se ha buscado que esta universidad fuera un espacio democr\u00e1tico y popular, lo que efectivamente se logr\u00f3 en algunos pa\u00edses de la regi\u00f3n, M\u00e9xico es el principal ejemplo. En los dem\u00e1s, a pesar de los obst\u00e1culos, la universidad p\u00fablica ha sido durante alg\u00fan tiempo el faro intelectual que alumbraba con ideas y proyectos transformadores, que incidieron fuera de los campus universitarios. Ahora estamos asistiendo a la transformaci\u00f3n de la Universidad P\u00fablica en un mercado educativo que vende servicios y quiere convertir a profesores y estudiantes en oferentes y clientes de combos mcdonalizados. Para hacer realidad ese prop\u00f3sito es indispensable erradicar de los campus a todos aquellos que cuestionen, critiquen y duden, ya que la universidad de la ignorancia requiere profesores, estudiantes y funcionarios obedientes y sumisos. En concordancia, la consigna de los mercaderes de la educaci\u00f3n es erradicar el pensamiento cr\u00edtico del mundo universitario, so pretexto de que no es ni \u00fatil ni rentable. Esa es la situaci\u00f3n que hoy afrontamos de manera directa todos los que hemos hecho de la universidad p\u00fablica nuestro proyecto de vida. Es necesario, entonces, defender ese territorio democr\u00e1tico de los embates del capital nacional y extranjero, para preservar la libre exposici\u00f3n y discusi\u00f3n de ideas, proyectos y propuestas para construir naciones y sociedades justas e igualitarias.<\/p>\n<p>Puesto que el mundo universitario solamente representa a un \u00e1mbito reducido de la poblaci\u00f3n y grandes problemas de la sociedad son asumidos por organizaciones populares, que construyen sus propios instrumentos anal\u00edticos, es necesario que el pensamiento critico se relacione con esos proyectos y esas luchas, para que aprenda de ellas y se nutra de esas experiencias, a las que luego podr\u00e1 realimentar en forma dial\u00f3gica. Es decir, el pensamiento cr\u00edtico tambi\u00e9n se construye fuera de los espacios universitarios, en la calle, en la plaza p\u00fablica.<\/p>\n<p><strong>12<br \/>Es un pensamiento digno:<\/strong> Para terminar, deben mencionarse las implicaciones \u00e9ticas del pensamiento cr\u00edtico, lo cual est\u00e1 relacionado con los intereses que representa, con las fuerzas sociales de las que aprende, se nutre y a la vez alimenta, y a los valores que defiende. Al respecto, la dignidad es una de sus caracter\u00edsticas distintivas. Por dignidad entendemos muchas cosas, entrelazadas y complementarias: la independencia de criterio; la libertad de critica; la insubordinaci\u00f3n; la defensa de los desvalidos; el valorar a las cosas por lo que son y no por su precio monetario; asumir los costos y las consecuencias de lo que se dice sin hacer concesiones ni traficar con los principios morales; no arrodillarse ni subordinarse a los amos y poderosos, a cambio de retribuciones, o reconocimientos formales, que buscan la claudicaci\u00f3n; y, mantenerse al lado de los oprimidos sin importar que eso implique la marginaci\u00f3n y la criminalizaci\u00f3n. El pensamiento digno no se vende por unas cuantas migajas, no se desmorona ante las lisonjas y halagos interesados de los mercachifles del saber y de la investigaci\u00f3n, no se subordina a los dictados de la figuraci\u00f3n medi\u00e1tica propia de la sociedad del espect\u00e1culo, no escribe ni diserta sobre aquello que proporcione dinero y fama, no negocia con el saber como si fuera una mercanc\u00eda, no se cotiza en la bolsa de valores del arribismo intelectual. Quienes cultivan el pensamiento cr\u00edtico caminan con rectitud con la frente bien en alto, por un sentido acendrado de dignidad, y no como le sucede a los portavoces de la mentalidad sumisa, por desgracia la vasta mayor\u00eda que, como lo afirma el dramaturgo italiano Dar\u00edo Fo, \u201candan erguidos porque la mierda les llega hasta el cuello\u201d.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>1 . Citado en Michael Lowy, Walter Benjamin, aviso de incendio. Una lectura de las tesis \u201csobre el concepto de historia\u201d, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Buenos Aires, 2005, pp. 135.<\/p>\n<p>2 . Julio Antonio Mella, \u201cIntelectuales y tartufos\u201d, en Escritos revolucionarios, Siglo XXI Editores, M\u00e9xico, 1978, p. 44.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto le\u00eddo en el evento En defensa del pensamiento cr\u00edtico, realizado el mi\u00e9rcoles 9 de mayo de 2012 en la sede de la Universidad Pedag\u00f3gica Nacional de Bogot\u00e1 Colombia. \u201c Quien quiera hoy d\u00eda combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que vencer, por lo menos, cinco obst\u00e1culos. 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