{"id":2555,"date":"2020-03-30T20:19:43","date_gmt":"2020-03-30T20:19:43","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/?p=2555"},"modified":"2020-03-30T20:45:20","modified_gmt":"2020-03-30T20:45:20","slug":"notas-de-coyuntura-el-covid-19-como-potenciador-de-la-crisis-global-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2020\/03\/30\/notas-de-coyuntura-el-covid-19-como-potenciador-de-la-crisis-global-del-capitalismo\/","title":{"rendered":"Notas de coyuntura:  El Covid-19 como potenciador de la crisis global del capitalismo"},"content":{"rendered":"\n<p> Por: Alfredo Burbano &#8211; Equipo Cedins<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/a-14-544x967-2.jpg\" alt=\"Esta imagen tiene un atributo ALT vac\u00edo; su nombre de archivo es a-14-544x967-2.jpg\" width=\"307\" height=\"544\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>Estas notas recogen los debates y an\u00e1lisis que se han desarrollado en Cedins y en varios espacios formativos con organizaciones y procesos del Congreso de los Pueblos. Como toda herramienta de an\u00e1lisis y trasformaci\u00f3n, el documento est\u00e1 abierto a cr\u00edticas y aportes.<\/em>  <em>Recordamos que el prop\u00f3sito del ejercicio es hacer un balance de la correlaci\u00f3n de fuerzas en la lucha de clases, en el nivel nacional y global. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>n medio del p\u00e1nico generado por el manejo pol\u00edtico y medi\u00e1tico de la pandemia del coronavirus, los pueblos, movimientos sociales y la intelectualidad de izquierda comienzan a hacer an\u00e1lisis m\u00e1s pausados y profundos, superando el intento de inmovilizaci\u00f3n que conlleva la gesti\u00f3n de la pandemia por el capital.  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La pandemia, pieza geopol\u00edtica e impactos con sello de clase<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la pandemia es el tema actual, la coyuntura se empez\u00f3 a fraguar a mediados del a\u00f1o pasado, cuando se manifestaron con m\u00e1s claridad los s\u00edntomas de la crisis de la civilizaci\u00f3n surgida del capital, al llegar a su punto m\u00e1ximo varias  de las tendencias o sub crisis, que hicieron pensar en la llegada a un parte aguas o un punto de quiebre. Por las experiencias hist\u00f3ricas sabemos que no necesariamente el punto de quiebre puede derivar en mejores condiciones sociales y pol\u00edticas para los pueblos, sino que se abre a varias opciones o v\u00edas, sobre las cuales hay que estar vigilantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa perspectiva, haciendo conciencia de este momento especial, metodol\u00f3gicamente debemos manifestar que la coyuntura actual hunde sus impactos en estructuras m\u00e1s profundas de la sociedad y el planeta, amenazando con cambios del orden del per\u00edodo y la fase capitalista por la que atraviesa la sociedad global.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia mediados del a\u00f1o 2019 China lanz\u00f3 una ofensiva de b\u00fasqueda de nuevos proveedores de materias primas agr\u00edcolas, para llenar el vac\u00edo que dejaba la cancelaci\u00f3n de importaciones de soya norteamericana. La se\u00f1al lanzada al mercado hizo que Brasil y Argentina promovieran miles de nuevas hect\u00e1reas de cultivos de soya, muchas de ellas en la selva amaz\u00f3nica o ecosistemas fr\u00e1giles, que &#8220;casualmente&#8221; fueron afectados por incendios y por una deforestaci\u00f3n acelerada, en agosto y septiembre. La guerra comercial entre las cabezas de los dos bloques de poder mundial, se conect\u00f3 as\u00ed, directamente, con crisis la clim\u00e1tica, alimentaria y energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi al tiempo, las Naciones Unidas manifestaron en su an\u00e1lisis de perspectivas econ\u00f3micas para el 2019 que &#8220;Los principales indicadores se\u00f1alan un cierto debilitamiento del impulso econ\u00f3mico en muchos pa\u00edses en 2019, en medio de una escalada de las disputas comerciales, riesgos de tensiones financieras y de volatilidad y un trasfondo de tensiones geopol\u00edticas.&#8221;(1) Esta descripci\u00f3n diplom\u00e1tica de lo que sucede con la econom\u00eda mundo, debe explicarse de otra manera, de forma m\u00e1s clara: el capital no solo mantiene su crisis (proveniente del 2008), sino que la profundiza.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, de confluencia de varias crisis, es que emerge la pandemia causada por el Covid-19, la cual no hace m\u00e1s que catalizar el momento de definiciones. El coronavirus no genera la crisis actual, cataliza y potencia la crisis civilizatoria, entendida como el agotamiento de todas las matrices que sostienen la sociedad actual: la industrial, la energ\u00e9tica, la alimentaria, la cultural y la pol\u00edtica. La civilizaci\u00f3n surgida del capital hace agua por todos los flancos y el coronavirus llega para poner un jaque, pero son las clases, movimientos y bloques de poder los que deben hacer la siguiente jugada. <\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed, que la pandemia se convierta en el &#8220;hecho detonante&#8221; de la presente coyuntura, y que su gesti\u00f3n, desborde la \u00f3rbita de la salud, para alcanzar las \u00e1reas de la geopol\u00edtica y la gobernabilidad nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En la gesti\u00f3n de la pandemia se juegan los intereses y la correlaci\u00f3n de fuerzas de los bloques mundiales de poder. Si el virus fue implantado en China por los EEUU, en medio de la guerra comercial, o si fue producto de la intervenci\u00f3n agresiva sobre la vida silvestre, pasa a un segundo plano, ya que en uno u otro caso, se ha salido de madre y hoy contagia a los habitantes de casi todos los pa\u00edses del mundo. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo que es evidente, es que China ha logrado gestionar con mejores resultados la pandemia, ha logrado contenerla y lanza una ofensiva diplom\u00e1tica de ayuda humanitaria y con ayudas en tecnolog\u00eda de salud hacia todo el mundo, especialmente hacia Europa, con el claro objetivo de debilitar y ganar para si, una parte de la maltrecha Uni\u00f3n Europea. Rusia y Cuba se suman a esta iniciativa, con distintos niveles de posibilidades, pero frente a la imagen aturdida e irresponsable de Trump, emerge un Putin serio y solidario; ante la agresiva y criminal pol\u00edtica exterior norteamericana, que abandona a sus socios a su suerte, se proyecta la solidaridad cubana. <\/p>\n\n\n\n<p>Convertida la pandemia en pieza preciada de la pol\u00edtica y la geopol\u00edtica, dos modelos de gesti\u00f3n y contenci\u00f3n de la pandemia se enfrentan claramente en el mundo: el modelo Trump de privilegiar la econom\u00eda, evitar el cierre de ciudades y esquivar el uso de la cuarentena sanitaria, el tratamiento focalizado a los ya contagiados con uso masivo de f\u00e1rmacos para benepl\u00e1cito de las grandes farmac\u00e9uticas y las pocas o tard\u00edas acciones preventivas, deja un panorama desolador en la poblaci\u00f3n de los EEUU, pa\u00eds que, como se observa en el mapa de la Universidad John Hopkins, ya encabeza la lista con mayor n\u00famero de contagios, reportando al momento de redactar estas notas m\u00e1s de 142.000 contagios y 2.400 personas fallecidas. <\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte se encuentra el modelo Chino-ruso-cubano, que tiene varias modalidades y situaciones: acciones de aislamiento de la poblaci\u00f3n en grandes magnitudes (China confin\u00f3 y restringi\u00f3 la movilidad y contacto en toda la provincia Hubei de 60 millones de habitantes), cuarentenas con cese laboral absoluto (Putin ha decretado cese de toda la econom\u00eda por una semana) y atenci\u00f3n sanitaria especializada y focalizada por parte de Cuba, en medio de las limitaciones que deja el brutal bloqueo. Seg\u00fan las cifras y lo que nos muestra el mapa, el modelo Chino supera al modelo Trump, en contenci\u00f3n, atenci\u00f3n sanitaria y recuperaci\u00f3n de pacientes, y al parecer tambi\u00e9n en la gesti\u00f3n pol\u00edtica de la crisis. <\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar, hay que agregar que m\u00e1s all\u00e1 de las estad\u00edsticas de contagiados y muertos por el Covid-19, el impacto de este tipo de desastres, igual que lo que sucede con los terremotos, inundaciones o tsunamis, tienen una una fuerza de clase. Si bien biol\u00f3gicamente el virus puede infectar a cualquier ser humano, los que mueren son mayoritariamente trabajadores y trabajadoras, el precariato, mujeres que como enfermeras est\u00e1n en la primera l\u00ednea de combate a la pandemia. Tambi\u00e9n sobre estos sectores recae el peso de las medidas que toman los gobiernos: ellos y ellas no pueden quedarse en casa, o bien porque son convocados a mantener en funcionamiento lo b\u00e1sico del Estado y la econom\u00eda, o porque deben salir al rebusque. Como dice Harvey &#8220;el avance del COVID-19 exhibe todas las caracter\u00edsticas de una pandemia de clase, g\u00e9nero y raza. Si bien los esfuerzos de mitigaci\u00f3n se encubren con la ret\u00f3rica de que \u201cestamos todos juntos en esto\u201d, la pr\u00e1ctica, sobre todo de los gobiernos nacionales, sugiere motivaciones m\u00e1s siniestras&#8221; (2)   <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Balance del estado actual de los bloques de poder global<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>China, Rusia y Cuba, (en el caso de la isla demostrando un formidable esp\u00edritu de solidaridad,) se han movido h\u00e1bilmente en medio de la crisis: China, en materia econ\u00f3mica, luego del frenazo de la econom\u00eda en los meses de enero y febrero, maniobr\u00f3 y retom\u00f3 la iniciativa, comprando a bajo precio acciones de varias empresas de occidente de los sectores qu\u00edmico y tecnol\u00f3gico; y en el terreno pol\u00edtico, ha desplegado una campa\u00f1a mundial de apoyo a otros pa\u00edses para superar la pandemia. Especial inter\u00e9s despliega China para influenciar sobre algunos pa\u00edses europeos afectados por la crisis de la pandemia como Italia y Espa\u00f1a, abandonados no solo por Trump, sino por sus socios europeos Alemanes y Holandeses, quienes se oponen a un plan Marshall y a la distribuci\u00f3n de bonos para solventar la crisis. El futuro y utilidad de la Uni\u00f3n Europea est\u00e1 en veremos. Rusia y Cuba han aprovechado para moverse en la misma direcci\u00f3n, generando un ambiente pol\u00edtico favorable al levantamiento del bloqueo de la isla y Putin proyectando una imagen de presidente responsable y solidario.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha producido,entonces un desplazamiento de la favorabilidad y la capacidad de acci\u00f3n y liderazgo hacia el lado del bloque Chino-Ruso y una ca\u00edda y mayor desconfianza frente al liderazgo norteamericano. Esta situaci\u00f3n puede derivar en un escenario de debilitamiento definitivo de la Uni\u00f3n Europea y un nuevo ordenamiento de las relaciones pol\u00edticas y comerciales de algunos pa\u00edses favorable a China. Queda la inc\u00f3gnita de como se transformar\u00e1 la Otan ante estas nuevas realidades.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero la econom\u00eda capitalista global lograr\u00e1 recuperarse? Dijimos antes que el Covid-19 lleg\u00f3 a instalarse en un escenario de crisis general, frenando a\u00fan m\u00e1s la econom\u00eda y el comercio. Por el momento los Estados est\u00e1n quemando reservas para fondear al sistema financiero y a grandes industriales, pero con el precio del petr\u00f3leo por el suelo y la incertidumbre de la duraci\u00f3n de la pandemia, el futuro del capitalismo no est\u00e1 asegurado, vi\u00e9ndose obligado a reciclarse, si antes no lo destruye la revuelta social.   <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La derecha latinoamericana: entre la incapacidad, el odio de clase y la manipulaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El golpe de estado imperialista y racista contra el gobierno de Evo Morales (noviembre de 2019) cerr\u00f3 definitivamente el ciclo de gobiernos progresistas en Am\u00e9rica Latina. Apenas dos meses atr\u00e1s un nuevo ciclo de masivas y combativas movilizaciones callejeras empezaban a sacudir la regi\u00f3n, destac\u00e1ndose Hait\u00ed, Honduras, Ecuador, Chile, Colombia: los pueblos volvieron a barajar la correlaci\u00f3n de fuerza y expresan con hechos que la movilizaci\u00f3n, el paro y la huelga son la v\u00eda para recomponer las iniciativas.<\/p>\n\n\n\n<p>El ciclo de gobiernos progresistas deja varias lecciones, algunas de dolorosa trascendencia hist\u00f3rica: <\/p>\n\n\n\n<p>a) Recuerda que poder y gobierno no siempre coinciden. Con excepci\u00f3n de la Venezuela de Hugo Ch\u00e1vez que cont\u00f3 con un fuerte apoyo de las fuerzas militares para emprender las transformaciones, los movimientos sociales y partidos pol\u00edticos de centro y centro izquierda que llegaron al gobierno, nunca tuvieron el poder real, limit\u00e1ndose a hacer ejercicios superficiales de gobernabilidad, enfocados a pol\u00edticas sociales redistributivas, pero dejando intocables los poderes econ\u00f3mico y especialmente el poder militar. Son las fuerzas militares las que ahora, en la retoma de los gobiernos por parte de las oligarqu\u00edas, juegan el papel de fiel de la balanza, inclinando la correlaci\u00f3n de fuerzas en contra de las opciones populares. Son carabineros los que sostienen a Pi\u00f1era en el poder y masacran al pueblo Chileno; es el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda quienes respaldaron el golpe de estado en Bolivia y decidieron la suerte de la contienda; fueron las fuerzas armadas ecuatorianas, quienes en contra de la voluntad popular sostuvieron a Moreno en la presidencia.   <\/p>\n\n\n\n<p>b) Las alianzas con las oligarqu\u00edas nunca terminan bien. En todos los pa\u00edses del ciclo progresista, sectores de las oligarqu\u00edas criollas, subsidiarias de empresas transnacionales, cogobernaron y disfrutaron de favorabilidad en los negocios. Cuando fueron aupadas por el imperialismo norteamericano recuperaron el gobierno a sangre y fuego (como es evidente en los casos de Brasil, Honduras, Bolivia), o generaron fuertes desestabilizaciones capitalizadas luego electoralmente (caso Argentina), cometieron felon\u00eda y traici\u00f3n (caso Ecuador) o contribuyeron a fracasados casos de intervenci\u00f3n y golpe de estado como en Venezuela. <\/p>\n\n\n\n<p>c) Si se habla de revoluci\u00f3n hay que hacer transformaciones, empezando por el modelo econ\u00f3mico. En varios pa\u00edses se titul\u00f3 el proceso como una revoluci\u00f3n (Ecuador, Bolivia), pero  no se rompi\u00f3 con el modelo extractivista dependiente, ni se profundiz\u00f3 la democracia; por el contrario, se convivi\u00f3 con la ya decadente democracia liberal y se habilit\u00f3 la institucionalidad para el extractivismo neoliberal transnacionalizado. Ahora bien, es cierto que muchos pa\u00edses no tienen como hacer de forma r\u00e1pida las transiciones hacia otros modelos de econom\u00eda y pol\u00edtica, pero eso no puede llevar a la resignaci\u00f3n de hacer en cuerpo ajeno, lo que las oligarqu\u00edas ven\u00edan haciendo. <\/p>\n\n\n\n<p>d) En los aprendizajes positivos, se demostr\u00f3 que es posible, con la unidad latinoamericana, hacer un bloque de contenci\u00f3n al imperalismo, acercando los idearios de una sola naci\u00f3n, vislumbrada por Mart\u00ed, Bol\u00edvar y Guevara, y que se mantiene como realidad a trav\u00e9s de la unidad de los pueblos ind\u00edgenas. De igual manera, la arquitectura de integraci\u00f3n antimperialista, hace prever futuros sin fronteras donde se despliegan grandes capacidades de los pueblos nuestroamericanos. Experiencias como el Alba, Telesur, Petrocaribe, Mercosur, se\u00f1alan los pasos iniciales de una sola naci\u00f3n con muchos pueblos actuando; un continente plurinacional con horizonte com\u00fan.  <\/p>\n\n\n\n<p>El Coronavirus encuentra entonces un continente nuevamente movilizado y una derecha, recuperando terreno, pero con agudos problemas de gobernabilidad en varios pa\u00edses: la corrupci\u00f3n sale a flote en toda su dimensi\u00f3n, lo mismo que la falta de autonom\u00eda e independencia frente al imperialismo latinoamericano. La gesti\u00f3n de la pandemia se va a convertir en una cortina de humo, que va a aplazar las luchas que se estaban desarrollando y va a ocultar o desviar, temporalmente, los problemas de gobernabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los sistemas de salud p\u00fablica destruidos, la pandemia empieza a hacer estragos en el continente. Sin embargo, los gobiernos de derecha con Bolsonaro a la cabeza, copiando a Trump, han dado un manejo err\u00e1tico a la crisis sanitaria, privilegiando los negocios a la vida de las personas. Eso explica que Brasil, Chile y Ecuador est\u00e9n punteando en numero de infectados y muertos. Otra cara de la moneda, se manifiesta en el hecho de hacer emerger el talante autoritario y neofascista de estos reg\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de Europa cuyos pueblos apenas empiezan a reaccionar, en latinoam\u00e9rica la pandemia va acompa\u00f1ada de la exacerbaci\u00f3n de m\u00faltiples conflictos sociales y pol\u00edticos. Luego de un primer momento de desconcierto e incredulidad, miles de personas en Colombia, Brasil, Chile se mantienen o salen a las calles a exigir alimentos y techo. Igual empieza a pasar en Italia y Estados Unidos, pero la desobediencia a las medidas sanitarias, la desobediencia carcelaria, la exigencia de pol\u00edticas sociales, tomar\u00e1 en los pa\u00edses latinoamericanos dimensiones insospechadas. Desde latinoam\u00e9rica se entiende con m\u00e1s facilidad y en carne propia que la pandemia desnuda el conflicto de clases, que s\u00f3lo los ricos se pueden proteger y salvar y que da lo mismo seguir muriendo de hambre o por el coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<p>Las medidas sanitarias en la mayor\u00eda de pa\u00edses han sido acompa\u00f1adas por medidas transitorias, de control social: toques de queda nocturnos, sanciones y comparendos, movilidad restringida y en medio de estas limitaciones los EEUU, con la ayuda de sus socios latinoamericanos, mantiene el curso de sus operaciones de guerra contra venezuela, tal como se evidenci\u00f3 con el intento de entrar armas desde Colombia para la derecha venezolana. Trump adapta y aprovechan estos tiempos para pulir sus operaciones contra los pueblos, gobiernos y opositores, entre ellos lo que queda de gobiernos progresistas, con especial virulencia contra Venezuela, la insurgencia colombiana y toda forma de oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n de excepcionalidad en que entran los pa\u00edses por la pandemia, golpea las econom\u00edas nacionales, especialmente aquellas que dependen del petr\u00f3leo y otras cuya estructura alimentaria ha sido destruida por el neoliberalismo. Devaluaci\u00f3n, crecimiento de la deuda por los altos precios del d\u00f3lar, cierre de empresas que dependen de importaciones son solo la punta del iceberg de la crisis econ\u00f3mica. Si habr\u00e1 quiebras y empresarios afectados, pero nuevamente estos trasladar\u00e1n la crisis, como ya lo vienen haciendo, hacia los trabajadores y trabajadoras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Balance regional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los movimientos populares, la izquierda, los pueblos ancestrales han recuperado la calle y las carreteras como escenarios privilegiados de acci\u00f3n pol\u00edtica, cerrando el experimiento progresista. Sin embargo, la llegada de la pandemia del coronavirus aplaza la lucha, las movilizaciones y la acci\u00f3n p\u00fablica colectiva, cedi\u00e9ndole a los gobiernos el manejo de la crisis sanitaria. <\/p>\n\n\n\n<p>Se ha agotado, al menos por el momento, el enfoque y el ejercicio de llegar a gobiernos por la v\u00eda electoral sin resolver el problema del poder. Este agotamiento  va de la mano de una de las sub crisis civilizatorias: el fin de la democracia liberal representativa. Esto no quiere decir que variadas expresiones sociales no sigan intentando llegar al gobierno, pero como ciclo con alcances estructurales se ha cerrado y hay la necesidad de plantear nuevos caminos, aprendiendo de las experiencias pasadas.  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Colombia: Fractura de subjetividades y sostenimiento autoritario del r\u00e9gimen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El paro potenciado con la convocatoria del 21 de noviembre de 2019, produjo una serie de cambios y rupturas en la normalidad del conflicto social y pol\u00edtico en el pa\u00eds. Se\u00f1alemos algunas de ellas:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Se produce un cambio de mentalidades en una parte importante de la sociedad, especialmente mujeres y hombres j\u00f3venes, que salen a la calle a luchar por una agenda de reivindicaciones diversa y sin miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Se desata una expresi\u00f3n urbana, radical en sus posturas, rompiendo d\u00e9cadas de bajo protagonismo, el cual hab\u00eda estado centrado en los movimiento rurales (ind\u00edgenas, afros y campesinos). Este movimiento identifica al sector m\u00e1s a la derecha del establecimiento (el uribismo), como responsable de la crisis nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>c) Se produjo una fractura, primero de confianza, y luego de subjetividades, entre el movimiento que se expresaba en la calle y la direcci\u00f3n del paro, concentrada en el Comando Nacional de Paro. Explicamos: mientras el inter\u00e9s y la din\u00e1mica del movimiento era seguir manifest\u00e1ndose en las calles, transformando las cotidianidades y exigiendo cambios inmediatos, el CNP quizo encausar ese movimiento hacia una negociaci\u00f3n con el gobierno. Podemos decir que las dos partes sol\u00f3 coinciden temporalmente en el 21N, luego cada cual tiene \u00f3pticas y din\u00e1micas distintas.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que el movimiento se agota, queda un acumulado en correlaci\u00f3n de fuerzas, especialmente de \u00edndole cultural, al lograr vincular y politizar a una generaci\u00f3n de j\u00f3venes a la lucha social y pol\u00edtica. As\u00ed mismo, el uribismo cae y se desgasta como partido y como corriente  pol\u00edtica, arrastrando tras de si en su ca\u00edda al gobierno de Iv\u00e1n Duque.<\/p>\n\n\n\n<p>LLegado el coronavirus, la mala gesti\u00f3n de la crisis ha generado desobediencia y protestas. En varias partes del pa\u00eds los m\u00e1s pobres y los migrantes venezolanos hacen plantones, piden alimentos y subsidios, y los m\u00e1s viejos hacen filas para recibir un menguado aporte econ\u00f3mico. Pero esto no va a quedar ah\u00ed y es posible que crezca el malestar y se pase a las acciones de hecho para procurarse el pan. <\/p>\n\n\n\n<p>El tratamiento a estos descontentos es policial y represivo. La cuarentena no va a funcionar si no se atiende la provisi\u00f3n de alimentos a buena parte de la poblaci\u00f3n. Por otra parte se empieza a generar otro conflicto social por los despidos masivos de trabajadores en varios sectores: turismo, servicios alimentarios, comercio, etc y en el sector petrolero, seg\u00fan la denuncia la Uni\u00f3n Sindical Obrera, los despedidos ya son cerca de 3.000. <\/p>\n\n\n\n<p>Iv\u00e1n Duque, orientado y presionado por los empresarios millonarios, traza pol\u00edticas para salvar a los bancos y a las grandes empresas y ese comportamiento le causa m\u00e1s desgaste. Surge para \u00e9l la amenaza de convertirse en un chivo expiatorio de la oligarqupia, que no dudar\u00e1 en sacrificarlo, para mantener el poder. <\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, la fractura de subjetividades, ya expresada en el paro del a\u00f1o pasado, se ha trasladado al entendimiento y comportamiento frente a la pandemia. La mayor\u00eda de las organizaciones de izquierda, intelectuales progresistas y hasta marxistas entraron en p\u00e1nico y llamaron a medidas policiales, y de autocuidado individual, mientras que una buena parte de la poblaci\u00f3n sigue saliendo a las calles por obligaci\u00f3n laboral o a rebuscarse la vida. En los barrios populares la gente sigue saliendo a las calles a comprar diariamente en la tienda del barrio. Una parte de la izquierda llama a lavarse las manos y a quedarse en casa, mientras el capital y los reg\u00edmenes de derecha reprimen a la gente en las calles y profundizan las medidas de control social. <\/p>\n\n\n\n<p>En medio de la cuarentena han sido asesinado 5 lideres sociales y varios excombatientes de Farc. Disidencias, no se sabe de cu\u00e1les, hostigan a los pueblos ind\u00edgenas del norte del Cauca, al Eln se le pide tregua unilateral, que concede a raz\u00f3n de la pandemia. M\u00e1s que la salud, la pol\u00edtica es el campo de la gesti\u00f3n de la pandemia y lo preocupante es que una parte de la izquierda vive en un mundo paralelo a la realidad de la pobres\u00eda y de las regiones.  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Balance de correlaci\u00f3n de fuerzas nacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El paro del 21N se tradujo en una politizaci\u00f3n masiva de mujeres y hombres j\u00f3venes, que rompieron con las mentalidades del miedo y el odio. Es una generaci\u00f3n con la cual se contar\u00e1 para lucha futuras. Sin embargo, la fractura de subjetividades entre los sectores organizados y las personas movilizadas, impidieron mayores logros y acumulados. Aunque se recupera correlaci\u00f3n de fuerzas para el campo popular y de izquierda, la oligarqu\u00eda, apoyada en la violencia de estado, mantiene la hegemon\u00eda. El uribismo, como expresi\u00f3n de ultraderecha de la oligarqu\u00eda, pierde terreno y apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00edntesis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El coronavirus desnuda y lleva a otros niveles la crisis del capitalismo, amenazando con un momento de ingobernabilidad en varios pa\u00edses. El frenazo a varios sectores de la econom\u00eda, la crisis por los despidos, la muerte de los mas pobres y miserables, y la evidencia de una profunda inequidad de clase, donde mueren pobres y se salvan los millonarios, refuerza un cambio que se viene produciendo en la sociedad global y que se expresa en otras formas de pensar, en mayor conciencia de la realidad y en entender los intereses particulares de quienes gobiernan, abriendo la posibilidad de un momento de resistencia globales. <\/p>\n\n\n\n<p>En esa perspectiva y luego del p\u00e1nico inicial, los pueblos van retomando sus propuestas y radicalizan sus posturas, ya que se empieza a entender que el Covid-19 no solo no es el responsable de la crisis actual, sino que es producto de la sociedad de consumo y su modelo predador de la naturaleza. Se entiende que la crisis es consustancial al sistema mismo, que est\u00e1 llegando a sus l\u00edmites y hay necesidad de un cambio estructural de alcance civilizatorio. <\/p>\n\n\n\n<p>Para la izquierda y los movimentos sociales populares, urge reflexionar a profundidad, con serenidad, pero para actuar \u00e1gilmente, sobre este nuevo momento. No se debe descartar, como lo muestran las acciones de hecho en procura de alimentos en Italia, California y latinoam\u00e9rica, un per\u00edodo de gran agitaci\u00f3n y levantamientos sociales. La desobediencia, es un s\u00edntoma a tomar en cuenta de esos cambios de mentalidades. Para la izquierda es el momento de radicalizar sus propuestas, al tiempo que lucha por soluciones concretas para los millones que pelean nuevamente por lo b\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p>Notas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>https:\/\/www.un.org\/development\/desa\/dpad\/publication\/situacion-y-perspectivas-de-la-economia-mundial-en-2019-resumen-ejecutivo\/<\/li><li> <a href=\"https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/politica-anticapitalista-y-covid-19\/\">https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/politica-anticapitalista-y-covid-19\/<\/a> <\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alfredo Burbano &#8211; Equipo Cedins Estas notas recogen los debates y an\u00e1lisis que se han desarrollado en Cedins y en varios espacios formativos con organizaciones y procesos del Congreso de los Pueblos. Como toda herramienta de an\u00e1lisis y trasformaci\u00f3n, el documento est\u00e1 abierto a cr\u00edticas y aportes. 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