{"id":124,"date":"2010-12-05T15:21:25","date_gmt":"2010-12-05T15:21:25","guid":{"rendered":"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/index.php\/2010\/12\/05\/la-destruccion-de-la-biodiversidad-tiene-las-mismas-causas-que-la-degradacion-social\/"},"modified":"2010-12-05T15:21:25","modified_gmt":"2010-12-05T15:21:25","slug":"la-destruccion-de-la-biodiversidad-tiene-las-mismas-causas-que-la-degradacion-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/2010\/12\/05\/la-destruccion-de-la-biodiversidad-tiene-las-mismas-causas-que-la-degradacion-social\/","title":{"rendered":"\u201cLa destrucci\u00f3n de la biodiversidad tiene las mismas causas que la degradaci\u00f3n social\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-123\" style=\"margin: 2px; float: left;\" src=\"https:\/\/cedins.org\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/pobreza1.jpg\" height=\"354\" width=\"250\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/pobreza1.jpg 280w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/pobreza1-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>Dialogo con el bi\u00f3logo franc\u00e9s Robert Barbault , desarrollado por Eduardo Febbro de P\u00e1gina 12.     <\/p>\n<p>Barbault es un reconocido especialista de la biolog\u00eda de las poblaciones humanas y, a partir de los a\u00f1os \u201980, uno de los primeros que reflexion\u00f3 sobre el concepto de \u201cbiodiversidad\u201d. En su reflexi\u00f3n se a\u00fanan dos fuentes disociadas: la ecolog\u00eda naturalista y la ecolog\u00eda pol\u00edtica. El resultado resalta una evidencia no siempre destacada: \u201cNuestra existencia se funda sobre los sistemas vivientes\u201d. De all\u00ed su cruzada cient\u00edfica contra el crecimiento del PIB como \u00fanica variable del desarrollo y su defensa de una \u201ccooperaci\u00f3n\u201d con el tejido viviente del planeta.<\/p>\n<p><strong>Los sentidos de la biodiversidad<\/strong><\/p>\n<p>\u2013La biodiversidad es una palabra de moda cuyo sentido profundo, sin embargo, escapa a la comprensi\u00f3n completa. Los medios la resumen a la relaci\u00f3n que puede haber entre una ara\u00f1a y una mosca, pero la biodiversidad es algo m\u00e1s complejo e incluso m\u00e1s estrat\u00e9gico que el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>\u2013Si se invent\u00f3 la palabra biodiversidad no fue s\u00f3lo para afirmar que la vida es diversificada. No, fue para introducir algo nuevo y radicalmente diferente: se trata de tomar conciencia de nuestras implicaciones en la biodiversidad, a la que yo defino como el tejido viviente del planeta. Existen redes, mallas, tejidos e interacciones entre las especies, entre nosotros y las especies. Y es ese tejido el que hoy se est\u00e1 deconstruyendo, destejiendo. La biodiversidad es un fen\u00f3meno geopol\u00edtico que plantea muchos problemas. Cuando nos referimos a la biodiversidad estamos aprendiendo muchas cosas sobre nosotros, los seres humanos. La biodiversidad es un espejo, es un problema de la sociedad humana y no s\u00f3lo de los seres vivos, que pueden prescindir de nosotros. El sistema de lobbies que est\u00e1 detr\u00e1s del desarrollo actual tiene una potencia financiera tal, una capacidad de comunicaci\u00f3n y de manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n tan grande que llega a sembrar la duda en la sociedad sobre los problemas derivados de la biodiversidad o del cambio clim\u00e1tico. Tenemos una visi\u00f3n limitada de la biodiversidad, como si s\u00f3lo se tratara de un cat\u00e1logo de especies o de una colecci\u00f3n de estampillas. No se llega a entender que una especie es semejante a la poblaci\u00f3n humana, es un conjunto de individuos que depende de recursos, de un territorio.<\/p>\n<p>\u2013Usted se\u00f1ala en sus trabajos una paradoja terrible: nuestra relaci\u00f3n con el sistema de los seres vivos es destructora cuando, en realidad, el ser humano depende enteramente de la integridad de ese sistema.<\/p>\n<p>\u2013El modo de desarrollo econ\u00f3mico est\u00e1 gobernado por una especie, la humana, que se ha desarrollado a un paso acelerado y que, para vivir, requiere constantes recursos. El sistema econ\u00f3mico dominante hizo perder de vista la noci\u00f3n seg\u00fan la cual nuestra existencia se funda sobre los sistemas vivientes. Las energ\u00edas f\u00f3siles, carb\u00f3n o petr\u00f3leo, son el resultado de los seres vivos. Todo lo que comemos proviene de los seres vivos, de la diversidad. La ropa con la que nos vestimos, incluso cuando es sint\u00e9tica, proviene de la diversidad porque sale del petr\u00f3leo y el petr\u00f3leo es el trabajo de la vida durante millones y millones de a\u00f1os. Todo parte de las estructuras de los seres vivos, estamos rodeados de ellos. La raz\u00f3n de ser de la diversidad es la estrategia de adaptaci\u00f3n a los cambios, a las cat\u00e1strofes. Ello explica por qu\u00e9 los seres vivos son tan diversificados y por qu\u00e9 hay mucho m\u00e1s que tres especies en la Tierra. Para durar en un mundo que cambia todo el tiempo s\u00f3lo la diversidad tiene esa capacidad de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El papel de la cooperaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u2013Usted tambi\u00e9n pone de relieve otra de las carencias de la visi\u00f3n contempor\u00e1nea de la naturaleza. Se ahonda mucho en los principios de preservaci\u00f3n, de protecci\u00f3n, pero se aborda muy poco la noci\u00f3n de cooperaci\u00f3n entre las especies, concretamente, entre el ser humano y su entorno natural. Se erigi\u00f3 la competici\u00f3n y el desarrollo como norma, o sea, como abuso.<\/p>\n<p>\u2013Consumimos en exceso lo que nos da la vida y olvidamos con ello la noci\u00f3n de cooperaci\u00f3n con las especies. Se ha trabajado muy poco sobre la cooperaci\u00f3n entre las especies. Hasta los a\u00f1os \u201980 se hablaba mucho acerca de la relaci\u00f3n entre el predador y la presa pero muy poco sobre la interacci\u00f3n, la cooperaci\u00f3n. Eso me llev\u00f3 a interesarme en la historia del pensamiento ecol\u00f3gico. En esos textos encontr\u00e9 un reflejo de la sociedad industrial, es decir, el concepto de competencia por encima de todo, la relaci\u00f3n comedor\/comido. Nada hab\u00eda sobre la importancia de las relaciones basadas en la cooperaci\u00f3n. Sin embargo, en la historia de los seres vivos, la cooperaci\u00f3n y las interacciones positivas entre individuos de la misma especie y de especies diferentes son fundamentales, tanto m\u00e1s cuanto que constituyen la fuente de la diversidad y de la vida en la Tierra. No niego la existencia de la competencia entre las especies, pero tambi\u00e9n encontramos los mismos niveles de cooperaci\u00f3n. Por ejemplo, si reflexionamos un poco, enseguida nos damos cuenta de que la agricultura no es otra cosa que una relaci\u00f3n de cooperaci\u00f3n entre el Homo Sapiens, las plantas y los animales que hemos domesticado. Las sociedades humanas tambi\u00e9n funcionan en torno de la confianza y la cooperaci\u00f3n. Como lo vimos con la crisis financiera, cuando se produce una ruptura en la confianza se fractura la sociedad y nada funciona. La misma ley que rige las sociedades humanas vale para los seres vivos.<\/p>\n<p>\u2013Sin embargo, el modelo de desarrollo es totalmente destructor, a la vez de la biodiversidad y de la idea de cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013Este sistema se construy\u00f3 seg\u00fan la hip\u00f3tesis de que la naturaleza era una cuesti\u00f3n de recursos infinitos, ilimitados. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII esa hip\u00f3tesis pod\u00eda ser v\u00e1lida porque el impacto del ser humano sobre la naturaleza era moderado. Pero con la aceleraci\u00f3n del tiempo, gracias a los desarrollos t\u00e9cnicos y cient\u00edficos y a la irrupci\u00f3n de la sociedad industrial, la poblaci\u00f3n humana creci\u00f3 enormemente, y con ello sus necesidades. Esa hip\u00f3tesis es entonces inaplicable. El cambio se produjo con la Segunda Guerra Mundial. A partir de all\u00ed se aceler\u00f3 la depredaci\u00f3n de los recursos. Desde entonces nada detuvo el movimiento. Hoy sabemos que esa pol\u00edtica no puede continuar. Se invent\u00f3 el concepto de desarrollo sostenible, pero tengo la impresi\u00f3n que esa idea feliz se limita a una suerte de marca, de etiqueta, de sello carente de beneficios. De hecho, por m\u00e1s desarrollo sostenible que se quiera impulsar, si no se reflexiona sobre la falsedad en que se bas\u00f3 nuestro modo de funcionar, no sirve de mucho. Si se quiere cambiar el rumbo de la situaci\u00f3n es imprescindible llevar a cabo esa reflexi\u00f3n, encontrar en qu\u00e9 nos equivocamos a fin de reincorporarnos al tejido de lo viviente planetario y tomar conciencia de que dependemos de \u00e9l. Es preciso cambiar muchas cosas de forma radical. Esto no se har\u00e1 de un d\u00eda para el otro. Pasar de un sistema de desarrollo como el nuestro, totalmente depredador, a otro m\u00e1s racional, necesitar\u00e1 tiempo. Desarrollo sostenible tambi\u00e9n quiere decir desarrollar la calidad de vida. Pero claro, si se habla de desarrollar el crecimiento del PIB entonces caemos en un sin sentido. Lamentablemente \u00e9se es el riesgo que corremos hoy.<\/p>\n<p><strong>La dictadura del PBI<\/strong><\/p>\n<p>\u2013La idea de crecimiento es intr\u00ednseca al concepto de desarrollo. Resulta filos\u00f3fica y pol\u00edticamente imposible hacer entender que la dictadura del crecimiento del PIB como \u00fanica medida del desarrollo humano y del progreso es un suicidio programado.<\/p>\n<p>\u2013La realidad es la siguiente: si pasamos a un modo de crecimiento m\u00e1s econ\u00f3mico y eficaz apenas esto nos permitir\u00e1 ganar un poco de tiempo para intentar, al menos, cambiar de direcci\u00f3n. Pero el problema que se plantea es que es casi imposible hablar de decrecimiento. No se acepta la idea de que el crecimiento no puede ser eterno, es imposible hablar de ello o analizar qu\u00e9 estamos poniendo dentro de la palabra crecimiento, qu\u00e9 es lo que s\u00ed puede crecer y lo que no. Ese ha sido uno de los l\u00edmites que encontr\u00e9 en el desarrollo sostenible. No se trata de discutir sobre lo sostenible sino sobre qu\u00e9 es exactamente el desarrollo, eso que concierne a las sociedades humanas y que deber\u00eda permitirles durar el mayor tiempo posible. La crisis de la biodiversidad nos obliga hoy a reflexionar en esos t\u00e9rminos. Lamentablemente, la biodiversidad sigue limitada a las reservas, a la idea simple de preservaci\u00f3n. Y todo sigue igual porque las referencias son estrictamente econ\u00f3micas y ese modo de desarrollo econ\u00f3mico no toma en cuenta los estragos que se ocasionan. \u00a1Muy por el contrario, los estragos est\u00e1n incluidos en el crecimiento! Cuanto m\u00e1s se destruye, m\u00e1s se aumenta el PIB. \u00a1Con un indicador semejante hemos empezado muy mal!<\/p>\n<p>\u2013Se ha llegado a una velocidad de destrucci\u00f3n de la biodiversidad mil veces superior a la velocidad natural.<\/p>\n<p>\u2013La velocidad de destrucci\u00f3n de la biodiversidad es considerablemente mayor que la natural y, sobre todo, si no se cambia nada esa destrucci\u00f3n continuar\u00e1 aceler\u00e1ndose. Esa es la principal preocupaci\u00f3n, que muy pocos toman en serio.<\/p>\n<p>\u2013Incluso si hay un debate al respecto, muchos cient\u00edficos sostienen que hemos llegado a la sexta etapa de la extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013Depende de c\u00f3mo se digan las cosas porque si no esto puede tener un aspecto m\u00e1s negativo que constructivo. Se dice: estamos en la sexta crisis de extinci\u00f3n y se hace la analog\u00eda con las cinco precedentes, que se produjeron cuando el ser humano no estaba aqu\u00ed y en escalas de tiempo que nada tienen que ver con las escalas con las que vivimos hoy. La \u00faltima extinci\u00f3n dur\u00f3 millones de a\u00f1os. Dicho esto, debemos comprender que estamos en un proceso, en una fase de aceleraci\u00f3n de la tasa de extinci\u00f3n. En nuestra calidad de especie humana tenemos la capacidad de reaccionar. Si somos capaces de hacer la guerra de un d\u00eda para otro, incluso cuando no hay dinero, pienso que podemos resolver el problema. No creo que vayamos a erradicar por completo la amplificaci\u00f3n de la erosi\u00f3n de la biodiversidad, pero podemos tender hacia una estabilizaci\u00f3n, a una coexistencia pac\u00edfica con la biodiversidad. Prefiero decir que estamos en una fase de incremento de la extinci\u00f3n, conocemos la causa y tenemos los medios de corregir la tendencia. Necesitamos la riqueza de los seres vivos para seguir teniendo una calidad de vida humana en la Tierra. No es la supervivencia biol\u00f3gica del hombre lo que est\u00e1 amenazado, es su supervivencia como ser humano con una gran H lo que est\u00e1 en la cuerda floja, es decir, su dimensi\u00f3n de ser humano. Las causas de la destrucci\u00f3n de la biodiversidad son las mismas que desencadenan la degradaci\u00f3n social. Hacer como si fueran cosas distintas, como si los problemas de las especies fuesen secundarios y los problemas del desempleo una cosa de primer plano, no es pertinente: en realidad, la misma aplanadora que degrada la sociedad humana degrada el marco de vida de las sociedades humanas en todo el mundo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo explicar la indiferencia y hasta la irresponsabilidad planetaria de la poblaci\u00f3n humana, especialmente en Occidente, frente a la degradaci\u00f3n de la biodiversidad, a la desaparici\u00f3n de las especies?<\/p>\n<p>\u2013Creo que es ante todo un problema de impotencia. Adem\u00e1s, la poblaci\u00f3n humana es cada vez m\u00e1s humana y Yalta un elemento central: la desaparici\u00f3n de la transmisi\u00f3n de la informaci\u00f3n sobre las especies. Ya casi no quedan abuelos para contar c\u00f3mo era antes la naturaleza. Pero lo m\u00e1s fundamental que ha ocurrido es que el ser humano se cort\u00f3 del resto de los seres vivos. Se descompuso la trilog\u00eda judeo cristiana: Dios, el hombre y la naturaleza. Cuando uno se ba\u00f1a en la visi\u00f3n din\u00e1mica de la biodiversidad, en el tejido de lo viviente en el planeta, en sus interacciones, en las relaciones de parentesco que hay entre las especies, lo que se llama el \u00e1rbol de la vida, ello nos lleva a tomar conciencia de que estamos arraigados muy profundamente en lo viviente. En nuestros genes tenemos herencias que remontan a millones y millones de a\u00f1os. Por consiguiente, sentirse un primo cercano de los otros seres vivos en una \u00e9poca de profunda desestabilizaci\u00f3n equivale a una forma saludable de arraigamiento. A partir de ah\u00ed podemos redescubrir nuestra relaci\u00f3n parental con las otras especies, nuestra dependencia con el resto de los seres vivos y ver as\u00ed la riqueza que hay en todo esto. Nuestra relaci\u00f3n de dependencia con los seres vivos tambi\u00e9n nos da nuestra libertad de seres humanos para desarrollar nuevas cosas. Hay una paradoja en la toma de conciencia de la dependencia, que es a la vez la base de una aut\u00e9ntica libertad.<\/p>\n<p><strong>Los caminos de la humanidad<\/strong><\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo transmitir ese saber, esa conciencia, a las nuevas generaciones? La educaci\u00f3n, que es una base decisiva, ha fracasado hasta ahora. \u00bfNo habr\u00eda que refundar el sistema educativo para desarrollar las nociones de biodiversidad, cooperaci\u00f3n, interacci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2013La educaci\u00f3n sigue siendo esencial. La educaci\u00f3n debe ser un instrumento de formaci\u00f3n al esp\u00edritu cr\u00edtico.<\/p>\n<p>\u2013La ecolog\u00eda pol\u00edtica tiene un lugar sobresaliente en el discurso y en la sociedad. \u00bfAcaso los ecologistas no pecaron por falta de amplitud, por una incapacidad de explicar con m\u00e1s generosidad la relaci\u00f3n del ser humano con la naturaleza?<\/p>\n<p>\u2013Esa cr\u00edtica es v\u00e1lida tanto para la ecolog\u00eda pol\u00edtica como para la ecolog\u00eda cient\u00edfica. Si miramos la historia, la ecolog\u00eda naci\u00f3 poco despu\u00e9s de la explosi\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Industrial con la influencia de Thomas Malthus y los problemas que plante\u00f3 en torno del equilibrio entre el crecimiento de la poblaci\u00f3n y los recursos. De inmediato, los cient\u00edficos se pusieron a mirar c\u00f3mo funcionaba la naturaleza, en qu\u00e9 se basa la regulaci\u00f3n de los efectivos de las plantas y los animales. En ese entonces la ecolog\u00eda se hac\u00eda preguntas que hoy se hace el desarrollo sustentable. Era el problema de fondo. Pero despu\u00e9s, de forma progresiva, la ecolog\u00eda fue monopolizada por los naturalistas. Se empez\u00f3 a hablar de las poblaciones animales y vegetales, de los ecosistemas, como si el hombre no tuviera nada que ver. De hecho, se puso al ser humano de costado. La ecolog\u00eda pol\u00edtica hizo lo mismo, con el condicionante negativo de que la ecolog\u00eda pol\u00edtica no se apoy\u00f3 en la ecolog\u00eda cient\u00edfica. No estoy seguro de que un solo partido pol\u00edtico pueda responder a los problemas que nos plantea el mundo de los seres vivos. Para m\u00ed, lo importante es lo que yo llamo tener una visi\u00f3n ecol\u00f3gica del mundo. Debemos pasar de un mundo en donde se ven las cosas parcelarias a otro donde se perciben las interacciones entre el todo y el todo, tanto entre las mismas sociedades humanas entre s\u00ed como entre las sociedades humanas y el resto del mundo. Esa visi\u00f3n permite comprender las interacciones y los efectos colaterales. Con ese enfoque estamos seguros de que somos conscientes de que pertenecemos a la biosfera. La gente ni siquiera es consciente de que la atm\u00f3sfera es un recurso natural y que tambi\u00e9n es el resultado del trabajo de los seres vivos. Si no hubiese habido vida en la tierra no tendr\u00edamos atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>\u2013Finalmente, la idea individual de desarrollo, o sea, de crecimiento, aplast\u00f3 a todas las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2013El acento que se puso en la individualizaci\u00f3n ha sido nefasto, pero esa idea es tambi\u00e9n una de las riquezas de las sociedades occidentales. Si no se la controla como es debido o si no tenemos conciencia de ella s\u00f3lo cosechamos lo negativo. La libertad para cada individuo no excluye la responsabilidad y la interacci\u00f3n. F\u00edjese si no en la historia de Estados Unidos, llena de p\u00e1ginas oscuras. Estados Unidos es hoy uno de los grandes, grandes problemas, es uno de los responsables m\u00e1s decisivos de la situaci\u00f3n actual. Hay algo muy perverso en el sistema norteamericano: por un lado est\u00e1 la imagen de libertad total, de imperio del bien. Pero no es as\u00ed. Cuando analizamos el resultado de la cumbre de Copenhague, la culpa del fracaso no la tienen ni China ni la India. La situaci\u00f3n a la que llegamos hoy la produjo la sociedad occidental. Hemos, por ejemplo, depredado muchos pa\u00edses. Pero el \u00e9xito de la sociedad occidental se forj\u00f3 con el tributo oscuro que pagaron los esclavos, la trata de seres humanos, la expoliaci\u00f3n. El saqueo de los recursos del mundo entero hizo nuestra riqueza pero hoy nos conduce a constatar que hasta el clima se degrada. Los responsables somos entonces nosotros. Si fu\u00e9semos responsables no dir\u00edamos que la culpa la tienen los chinos o la India porque quieren imitarnos. Habr\u00eda que decir: pecamos en exceso y, ahora, debemos sanear la situaci\u00f3n. Lamentablemente no se procedi\u00f3 as\u00ed y vamos a perder 30 a\u00f1os. Occidente perdi\u00f3 una oportunidad. Todo esto es consecuencia del culto al individualismo que nos lleva a perder de vista una noci\u00f3n esencial: en las sociedades humanas, lo m\u00e1s importante es lo social, incluso en la econom\u00eda. Sin la dimensi\u00f3n social el hombre no existir\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-123\" style=\"margin: 2px; float: left;\" src=\"https:\/\/cedins.rf.gd\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/pobreza1.jpg\" height=\"354\" width=\"250\" srcset=\"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/pobreza1.jpg 280w, https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/pobreza1-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>Dialogo con el bi\u00f3logo franc\u00e9s Robert Barbault , desarrollado por Eduardo Febbro de P\u00e1gina 12.   <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":123,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-124","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-timas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/cedins.org\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/pobreza1.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=124"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/124\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/123"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cedins.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}