Cerro Quita Sol

Durante los días 14 y 15 de Octubre en la ciudad de Medellín nos reunimos artistas, promotores, educadores y educadoras a debatir y preparar el IV Festival Nacional de Arte y Cultura a la Esquina y la Vereda. Aquí las notas de una participante.

“Cuando escribo, pretendo recuperar algunas certezas que puedan animar a vivir y  a ayudar a los demás a mirar”. Eduardo Galeano.

Más allá de  los cerros tutelares y de los humedales de Bogotá por cuyos márgenes cruzo a diario, un poco más al occidente, sobre la cordillera central de los Andes, en el departamento de Antioquia, se levanta una ciudad de gentes y montañas. En esta ciudad hay lugares en donde la esperanza no se pierde. Un poco más allá, al norte  del río Medellín, en la zona metropolitana, como escondido entre las nubes que cubren el Valle de Aburrá, está este lugar de gente alegre y muy trabajadora, gente humilde, gente madre, gente hijos, gente estudiantes, gente artistas, gente que se levantan todas las mañanas a los pies del Cerro Quita Sol, que se alza impetuoso e imponente sobre esas tierras.

No podría ser otro el lugar que entre las contradicciones y las conflictividades se sueña con un mañana distinto para las gentes que habitan los territorios de la gran montaña; y es por eso que allí nos reunimos personas de otras partes del país que pensamos en cómo transformarlo. La manera en cómo lo estamos pensando no es la manera usual, no es con palabras al viento o ilusiones que llenen las pantallas de los niños que tienen la barriga vacía, no es con  falsas promesas o con engaños reales; estas nuevas formas  vuelan  por medio de la música para poder tocar las notas más altas de la libertad y poner a bailar de anhelos a la comunidad, con mimo y teatro para plasmar la propia realidad,  con poesía para versar los paisajes y defender el territorio; es a través de cuentos creados por nosotras y nosostros que pensamos transformar la sociedad; no son los cuentos baratos  que se venden a diario en las despensas del mercado nacional e internacional, donde nos dicen que seremos más felices y prósperos, no, esos cuentos no, son los cuentos en donde las gentes mismas son las protagonistas y sujetos, capaces de confrontar a los egoístas que los quieran despojar de lo que les queda. Somos los sujetos de la construcción de un nuevo mundo.

El Seminario Nacional de Arte y Cultura que se realizó  el 15 y 16 de octubre del presente año, duró tan solo dos días, pero camina con pasos firmes y tiene el propósito de avivar las llamas  de ese fuego artístico que está en cada persona. Los primeros pasos  de esta nueva propuesta  caminan hacia el 4to Festival Nacional de Arte a la Esquina y la Vereda, evento en el que esperamos encontrarnos con todas y todos para construir un movimiento cultural que posibilite el fortalecimiento del movimiento social. A la mirada del Cerro Quita Sol  continúa caminando el compromiso de estas mujeres y hombres que entienden el papel del artista como sujeto político en la transformación  social.

El arte está en todas nosotras y es la capacidad que tenemos cada una de poder expresar los sentimientos de formas diversas para comunicarnos con el otro, o simplemente para  expresarlo. De cada alma de alguna forma nace siempre un manifiesto, un manifiesto propio que involucra a todos, aquel manifiesto puede salir en forma de  Rap o en forma de joropo, puede salir en forma de teatro o de poema, puede llevar adentro un sentimiento de llanto, de grito, de alegría, de rabia. ¿Cómo más poder transformar la sociedad si no es a través de los sentimientos?  Si el sentir es lo que nos mueve, es de esa manera como el arte es capaz de ser la herramienta, el instrumento, la flauta con la que se toque la melodía de la emancipación.