Diez problemas fundamentales en la educación de jóvenes y adultos en América Latina

Los días 27, 28 y 29 de julio del presente año se dieron cita en Asunción, Paraguay, más de 200 personas que trabajan en la educación de personas jóvenes y adultas EPJA, procedentes de diferentes países de Iberoamérica. El objetivo que les convocaba fue “el intercambio de experiencias entre alfabetizadores/as y educadores/as, a fin de promover la identificación de buenas prácticas que puedan enriquecer las propuestas de acción planteadas desde el Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica de personas jóvenes y adultas (PIA).


La combinación de conferencias sobre temas generadores para la reflexión, el debate y el análisis, como: El PIA, estrategia de acción orientada a la universalización y la continuidad educativa, Desafíos de la EPJA en Paraguay, Educación Indígena o educación para el Indígena, Educación Popular y Educación de personas jóvenes y adultas, Formación de Educadores de personas jóvenes y adultas y Una visión de la Alfabetización y la EPJA en Iberoamérica; así como la presentación de experiencias a través de  paneles y trabajos de grupos para elaborar propuestas; fue una metodología muy acertada, que permitió obtener una mirada de lo que se está haciendo actualmente en EPJA en la región y reflexionar sobre el caminar hacia el futuro.

Producto del proceso desarrollado en los tres días del encuentro, los y las participantes en los grupos de trabajo, identificaron diez problemas fundamentales que aquejan la educación para personas jóvenes y adultas en la región, estos son:

1. Escasa oferta formativa de los educadores (tanto a nivel inicial como a nivel continuo).
2. Condiciones laborales precarias de los educadores (contratación, estabilidad y remuneración).
3. Políticas de Estado insuficientes o inexistentes (a nivel estratégico y a nivel de recursos humanos y económicos).
4. Falta de coordinación intersectorial en la aplicación de los programas (entre programas públicos y privados, entre instituciones relacionadas).
5. Programas centrados en la alfabetización que no aseguran la continuidad educativa (utilización política de la estrategia, aprendizaje a lo largo de la vida)
6. Debilidad de los sistemas de seguimiento, monitoreo y evaluación de calidad de los programas
7. Oferta educativa descontextualizada que no atiende las necesidades específicas de la población destinataria (contextos urbanos y rurales, población en situación de exclusión, mujeres, etc).
8. Falta de sistematización e intercambio de experiencias.
9. Falta de reconocimiento social (esfuerzo, vocación) y del reconocimiento formal (validación, certificación) del educador y del educando.
10. Débil participación de otros actores (comunidades, organizaciones sociales, familias) implicados en el proceso educativo y escasa coordinación entre ellos.

Ante las problemáticas planteadas, en el futuro inmediato, es urgente realizar una ofensiva de acciones para resolver tales situaciones, el diagnóstico de problemas se aplica a todos los países iberoamericanos, no es por gusto que existan 34 millones[1] de personas analfabetas y 110 millones de personas jóvenes y adultas, que en plena edad activa no han concluido los estudios de primaria en la región. Si bien no es la primera vez que se identifican tales problemáticas los desafíos para darle salida, para realizar acciones efectivas dirigidas a la solución de las mismas, son inmensos.

Esto nos lleva a pensar que los gobiernos y la sociedad civil deben ser más beligerantes en la concreción de Políticas de Estado que garanticen la continuidad de programas, que aunque cambien los gobiernos las acciones tengan viabilidad y permanencia de las respuestas en la consecución de los objetivos. No podemos ni debemos continuar con “Programas centrados en la alfabetización que no aseguran la continuidad educativa”, de hacerlo, se  corre el peligro de frustrar a las personas jóvenes y adultas que sueñan con gozar de su derecho a la educación.

En la respuesta, ya existe un avance con la adhesión de los gobiernos de la región al Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica de Personas Jóvenes y Adultas 2007-2015 (PIA) de la Organización de Estados Iberoamericanos OEI, esta es una iniciativa que tiene como objetivo “universalizar, en el menor tiempo posible y en cualquier caso antes del 2015, la alfabetización en la región[2], y ofrecer a la población joven y adulta que no ha completado su escolarización básica la posibilidad de continuidad educativa… en el marco de la educación para todos a lo largo de toda la vida.”. Además el PIA, tiene la bondad de tener un presupuesto a disposición de los gobiernos para la realización de sus actividades de alfabetización.

Los gobiernos y muchas organizaciones de la sociedad civil están realizando esfuerzos encomiables en correspondencia al compromiso; existen experiencias en diferentes países que ya han sido premiadas; pero el fenómeno persiste y si tomáramos como referente que cada año se alfabeticen dos millones de personas, en 17 años la región estaría libre de analfabetismo. Esto si, y solo si, se contienen las fuentes que alimentan el analfabetismo; una de ellas está referida a la 2da. Meta de la Declaración de Educación para todos y todas 2000-2015, la cual dice, “que todos los niños y niñas tengan acceso a una enseñanza primaria gratuita y obligatoria de calidad y la terminen”, por supuesto, a la par solventar las diez problemáticas acertadamente identificadas en el Encuentro.

El Encuentro pone sobre la mesa que es necesario unir esfuerzos, ya; forjar una Alianza por la Educación de las Personas Jóvenes y Adultas entre las instituciones y organizaciones nacionales, regionales e internacionales que trabajan por la EPJA basado en lo estratégico que ésta significa para el desarrollo de los millones de personas que no accedieron a la educación en su tiempo por distintas razones y para el desarrollo de los  países que conforman la región.

En esta alianza juega un papel imprescindible y casi obligatorio el aporte de los medios de comunicación, por tener el acceso a los diferentes públicos de manera permanente en la divulgación de noticias, enfoques, opiniones, entre otros. Sería bueno que periodistas y dueños de medios se comprometieran en realizar una Estrategia de Comunicación Educativa; en el caso de Nicaragua es un momento propicio por el proceso educativo que está viviendo; acaba de terminar una Campaña Nacional de Alfabetización, se están realizando esfuerzos con la comunidad donante para la continuidad educativa de los miles de recién alfabetizados, existen muchas ONGs como la Asociación Carlos Fonseca Amador, el Centro de Educación y Capacitación Integral (CECIM) en Ciudad Sandino, el Foro de Educación y Desarrollo Humano, el Colectivo CEAAL, entre otros. Así como ellos, existen más de cincuenta organizaciones de la sociedad civil que tienen menos recursos que los medios de comunicación, pero están aportando, sumando esfuerzos, construyendo colectivamente la Nicaragua que queremos en materia de educación.